Manacor ha arropado este viernes a la familia afectada por el derrumbe. «Es importante hacer piña», ha dicho el obispo Sebastià Taltavull en la iglesia Nostra Senyora dels Dolors. «Cuando oigáis la Banda de Música, pensad que él también suena». El templo ha hecho un redoble de campanas en recuerdo del joven fallecido, Miguel Ángel Florez, de 18 años. La víctima era saxofonista en la Banda Municipal de Música de Manacor.

Los padres del joven y su hermano Cristian Andrés, de 12 años, que fue rescatado por los bomberos bajo un metro de escombros, han salido a la calle este viernes por la tarde durante la celebración de Sant Antoni para agradecer el apoyo recibido. La ciudad, marcada por el dolor, ha acompañado a la familia que este jueves de madrugada sufrió el derrumbe de su vivienda, situada en el número 6 de la calle Sant Francesc.

Los padres del fallecido resultaron ilesos y consiguieron salir por su propio pie. Miguel Ángel murió después de que se desplomara el techo de su habitación y Cristian Andrés, que dormía en la parte de abajo de la litera, consiguió salvar la vida.

Familiares y amigos han depositado velas y flores en recuerdo de la víctima, este viernes por la mañana, frente al inmueble que se derrumbó. La Policía Científica ha acudido a inspeccionar la vivienda, que ya ha sido apuntalada. Una de las principales hipótesis que barajan los investigadores es que las vigas cedieron como consecuencia del mal estado, la humedad y la antigüedad de la planta baja de dos alturas, que fue construida en el año 1900.