El Anxo Carro ya no es un fortín. El CD Lugo perdió por primera vez en casa y cerró una racha de seis victorias y tres empates que sostenía su solidez como local. La derrota ante el Unionistas llega en un partido incómodo, de esos que se tuercen pronto y obligan a remar durante demasiado tiempo.
El penalti transformado por Álvaro Gómez a los siete minutos marcó el guion. Desde ahí, los de Yago Iglesias vivieron a contrapié, intentando rehacerse sin terminar de encontrar control ni calma. Insistieron, pero casi siempre desde la desventaja. Ni siquiera el gol de Teofilovic dio sensación de meter al equipo en el encuentro.
El Anxo Carro abría la jornada 20 con un Lugo en plena inercia positiva –tres victorias seguidas, una sola derrota en los últimos 14 partidos y condición de invicto en casa– y un Unionistas que llegaba sin ganar desde el 21 de noviembre. El contexto invitaba a pensar en un guion concreto, pero el fútbol acostumbra a torcerlos. Además, el equipo de Yago Iglesias afrontaba la cita sin Unzueta, su máximo goleador, y sin Reniero. Dos ausencias de peso que se notaron antes de lo previsto.
Álvaro Gómez golpea muy pronto
La primera parte fue, contra pronóstico, del Unionistas. A los siete minutos ya mandaba en el marcador tras un penalti de Nathaniel sobre Álvaro Gómez. El propio Álvaro no falló desde los once metros y puso el 0-1 en el marcador.
El Lugo intentó reaccionar rápido. Jorge tuvo el empate, pero su disparo se marchó desviado. Aun así, tras el golpe inicial, el equipo albivermello pasó a controlar el partido, con más balón y con los salmantinos defendiendo en bloque bajo.
A partir del 0-1 llegaron los mejores minutos del Lugo. Atosigó, cargó el área y tuvo el empate en un cabezazo de Nathan tras un saque de esquina, con todo a favor, que se fue fuera.
El Unionistas amplía su ventaja
Pero el fútbol volvió a castigar. Antes de ampliar la ventaja, el Unionistas avisó con un gran disparo de Aarón que escupió la cruceta. En la jugada siguiente, Pere Marco apareció completamente solo en el área pequeña para firmar el 0-2 ante la mala coordinación defensiva del Lugo.
Ya en el descuento, el Unionistas rozó el tercero en otro remate de Álvaro Gómez, de nuevo a la salida de un córner, que se estrelló en el larguero.
Descanso y tres cambios en el Lugo
Tras el descanso, Yago Iglesias agitó el partido con un triple cambio: entraron Álex Gallar, recién fichado, Lago Júnior y Caballo. El Lugo pasó a defender con tres y a poblar el último tercio con muchos hombres. El plan buscaba velocidad y presencia, pero el juego se volvió deslavazado, con ataques poco estructurados y más fe que orden. Llegaron algunas aproximaciones, puntuales, sin continuidad ni claridad. El Unionistas, lejos de sufrir en exceso, se sintió cómodo defendió en bloque bajo y esperó su momento.
A la hora de juego llegó el 1-2 y el único tramo de verdadero incendio. Robó Teofilovic, descargó para Gallar, no hubo remate, Lago Júnior lo intentó en el primer rechace y, en el segundo, apareció de nuevo Teofilovic para fusilar al portero y meter al Lugo en el partido.
El gol empujó al equipo local y volcó el campo durante muchos minutos. Hubo centros, segundas jugadas, balones colgados sin demasiado destinatario, pero pocas ocasiones limpias. El Lugo apretó más con el corazón que con la cabeza y el Unionistas resistió sin perder la compostura.
Mounir sentencia con el Lugo volcado
El tramo final fue un asedio. Con Celorio y Samanes en el campo, el Lugo se expuso del todo… y lo pagó. En el minuto 93, Mounir, lateral izquierdo del Unionistas, encontró la autopista por su banda y sentenció el partido con una galopada que resumió la tarde.
En medio del desenlace llegó también la lesión de Jorge, mala noticia para los de Yago Iglesias, y el cierre más amargo: la roja directa a Teofilovic por un manotazo a un defensa rival. El Lugo acabó roto, sin premio y con demasiadas cosas que lamentar.