Carlo Costanzia tuvo que cumplir condena por un delito continuado de estafa agravada. Meses antes de la resolución judicial, el joven optó por pagar la deuda a los perjudicados, unos 100.000€, y así tratar de reparar los daños causados, aún así, no le sirvió para librarse de la cárcel … -una pena de 21 meses de prisión en régimen de tercer grado y que le obligaba a dormir en un centro penitenciario, además de tener que llevar una pulsera telemática de control que le impedía abandonar territorio español-. Una condena corroborada en junio de 2023.
Durante los últimos meses de pena, el hijo de Mar Flores comenzó una relación sentimental con Alejandra Rubio y a mediados de junio de 2024, la colaboradora de televisión concedió una entrevista con la revista ‘¡Hola!’ en la que anunciaba su embarazo. «Al enterarnos nos agobiamos muchísimo, pero siempre tuvimos claro que queríamos tenerlo», confesó entonces la hija de Terelu Campos a la publicación.
En el momento del anuncio la pareja llevaba cinco meses juntos, y la noticia del embarazo llegó cuando apenas llevaban dos meses de relación. A pesar del agobio inicial, se mostraron felices y emocionados por la llegada del bebé. Terelu Campos, madre de Alejandra, fue una de las primeras en enterarse. «Me dijo que, fuera lo que fuera, tomáramos la decisión que tomásemos, iba a estar con nosotros y nos apoyaría», dijo la joven.
Opinión pública
Desde el anuncio de embarazo, la pareja sufrió un sinfín de críticas, aún así siguieron adelante. En marzo del año pasado, el joven pudo quitarse la pulsera telemática que tanto le agobiaba y por fin disfrutar las 24 horas del día con su pareja, Alejandra Rubio, y el pequeño Carlo, su hijo -que nació a finales de año-. «Ya tiene la libertad absoluta, ya puede hacer su vida normal. Ya se ha acabado, lo ha cumplido, ya puede estar con nosotros siempre y estoy muy contenta», comentó entonces la colaboradora de televisión, sin poder evitar la emoción en su rostro.
Ahora, un año más tarde, Alejandra Rubio ha recordado esa época con nostalgia y emoción. «Hacía mucho que no podía escuchar esta canción. Sonaba en mis cascos cuando Carlo volvía del centro por la mañana y yo andaba hasta Nueva Numancia para pillar el metro a clase todos los días. Estábamos viviendo en una montaña rusa constante, el machaque, los comentarios, las opiniones, mi embarazo, la incertidumbre, el miedo, el amor…», ha comenzado diciendo junto a un vídeo repleto de imágenes del aquel año vivido.
«Después de bastante terapia, hoy puedo volver a escucharla. Mentiría si dijera que no se me cae ninguna lágrima, pero ahora está sanado. Tengo una familia preciosa y no me arrepiento de nada en mi vida, todo lo que hemos y nos han hecho pasar, ha merecido la pena. No soy de compartir estas cosas pero me apetecía decirlo», ha confesado.