Viernes, 30 de enero 2026, 11:45
La estatua de Severiano Ballesteros robada en Pedreña ha sido recuperada por la Guardia Civil, diez días después, tras la detención de un joven de 22 años en La Albericia, tal y como ha avanzado hoy El Diario Montañés. La escultura, valorada en unos 30.000 euros, según apuntó el Delegado del Gobierno, Pedro Casares, apareció fragmentada en varios trozos en un trastero, aunque los investigadores han confirmado que no falta ninguna de sus piezas, lo que permite albergar expectativas sobre su posible reconstrucción.
La investigación se activó el pasado 19 de enero, en cuanto el Ayuntamiento de Marina de Cudeyo comunicó la desaparición del monumento. Desde ese mismo momento se pusieron en marcha las primeras búsquedas con un objetivo prioritario: localizar la estatua antes de que pudiera ser fundida, un riesgo real desde las primeras horas tras el robo.
En una primera fase se barajaron distintas hipótesis, desde un acto vandálico hasta un posible encargo por parte de algún coleccionista. Sin embargo, la línea que fue ganando más peso fue la del robo de metales para su venta al peso. Sin descartar completamente las otras opciones, los esfuerzos se centraron en esa vía.
Para evitar que la escultura saliera del circuito de investigación, se intensificaron las inspecciones en chatarrerías, centros de recuperación y desguaces, no solo en Cantabria, sino también en Asturias y el País Vasco. Esa presión dificultó cualquier intento inmediato de venta y fue clave para mantener la estatua localizada.
Sin salir de la región
Dada la trascendencia mediática del caso y el valor cultural y sentimental de la obra, la investigación pasó a manos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cantabria, a través de su grupo de Patrimonio. El análisis de los primeros datos permitió comprobar que los vehículos sospechosos no habían salido de la región en los días posteriores al robo.
Sin embargo, conforme avanzaron las pesquisas, los agentes detectaron que el principal sospechoso estaba realizando varios desplazamientos anómalos hacia Vizcaya, un dato que elevó el nivel de alerta. Ante el temor de que en uno de esos viajes la estatua pudiera ser finalmente fundida, se decidió acelerar la intervención y proceder a la detención.
Tras el arresto, el propio autor facilitó la localización de la obra. En el trastero se encontró el tren inferior completo y la cabeza intacta, mientras que el torso y los brazos habían sido troceados con radiales. La escultura estaba dividida en tres grandes fragmentos y el resto de piezas, preparadas para su venta camufladas entre chatarra. Según la reconstrucción de los hechos, la estatua fue arrancada de su emplazamiento durante la noche del domingo al lunes, entre las tres y las cuatro de la madrugada, y trasladada en dos vehículos.
El detenido es un varón español de 22 años, vecino de Santander, aunque la investigación continúa abierta. En la rueda de prensa, los responsables policiales no descartaron que haya más personas implicadas en el robo y señalaron que podrían producirse nuevas detenciones en los próximos días.
Desde el Ayuntamiento de Marina de Cudeyo se ha indicado que el siguiente paso será evaluar técnicamente el estado de la escultura para determinar si es viable su reconstrucción. Para ello, el alcalde, Pedro Pérez Ferradas ha mencionado que se reunirá la próxima semana para ver cuáles son las opciones de restaurar la estatua. Una decisión que también se abordará junto a la familia y la fundación del golfista.
Más allá del daño material, el robo y la posterior recuperación han puesto de relieve el valor simbólico de la estatua para el municipio. Severiano Ballesteros nació, vivió y murió en Marina de Cudeyo, y el objetivo, subrayó el alcalde, es mantener viva su memoria y devolver la obra al espacio público en las mejores condiciones posibles.
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