Viernes, 30 de enero 2026, 10:45
| Actualizado 10:55h.
La epidemia de gripe de este invierno se puede dar por terminada en España. Los datos facilitados por los epidemiólogos del Instituto de Salud Carlos III indican que la semana pasada, la última de la que existen estadísticas contrastadas de todas las autonomías, los médicos de atención primaria de todo el país diagnosticaron 35,6 nuevos casos de gripe por cada 100.000 habitantes, con lo que las infecciones cayeron por primera vez desde noviembre por debajo de los 37 casos que marcan oficialmente el inicio de la fase epidémica.
La epidemia ha durado esta temporada poco más de dos meses, nueve semanas, desde que entre los días 17 al 23 de noviembre se produjo un fuerte aumento de los casos y se pasó de la fase de bajo contagio (o basal) al inicio de la ola epidémica, con una tasa de nuevos diagnósticos en los centros de salud españoles de 40 infecciones por 100.000 habitantes.
El fin de la ola de infecciones se ha producido además con fuerza, con reducciones de casos en las últimas dos semanas del 25% y el 36%, respectivamente, bajando en quince días de los 75 contagios por 100.000 habitantes a menos de la mitad.
Prueba del enorme descenso de casos en las dos últimas semanas es que la tasa de infectados por este virus que han necesitado ser hospitalizados ha caído a la mitad de la registrada una semana nantes, con solo 2,5 ingresos por cada 100.000 habitantes y un retroceso del 51% en solo siete días. Es exáctamente la misma tasa de hospitalizaciones que había hace algo más de dos meses, en los primeros días de la epidemia.
Alta tasa de contagios
La cúspide de la epidemia de esta temporada se alcanzó en la segunda semana de diciembre, la que transcurrió del 8 al 14 del mes pasado, cuando los médicos de familia españoles diagnosticaron 198 infecciones por cada 100.000 habitantes. Le siguió una semana de estabilización y la curva dobló con fuerza en coincidencia con las fechas del Sorteo de la Lotería de Navidad y la Nochebuena, cambiando de año con una tasa de menos de la mitad que dos semanas antes.
Ha sido la epidemia de gripe con más cantidad de contagios de los últimos años, al menos desde el final de la pandemia de coronavirus. Con un tope de 195 infectados por cada 100.000 habitantes, la cúspide de su curva llegó mucho más alto que los tres años anteriores. La segunda campaña más virulenta fue la del año 2023-24, que llegó a 164 contagios por 100.000 habitantes, por encima de la del año pasado, con 141, y todas muy superiores a la del invierno de 2022-23 que, con un tope de 77 casos, fue la más suave de lo que va de década.
Una ola adelantada
Como ya avanzaron los epidemiólogos en octubre, este otoño-invierno la epidemia de gripe llegó más tempranera que nunca, sobre un mes antes de lo habitual. Hay un dato que deja muy clara esta anticipación. El tope de la curva de contagios se ha alcanzado tres semanas antes que en la campaña 2023-24, seis semanas antes que el año pasado y hasta doce semanas antes que en el invierno del 2022-23.
Buena parte de la culpa de este atípico anticipo se debe a la llegada a España, como a buena parte del mundo, de una variante del virus de la gripe H3N2, el subclado K, un agente infeccioso que ya se detectó en primavera en algunos países de la UE y que se convirtió en mayoritario con el comienzo del otoño en la epidemia de Japón.
Es una variante nueva, por lo que que aún no la reconocía el sistema inmunitario de los españoles y que no estaba incluida en la protección de la vacuna para esta temporada. Esto hizo que infectase más que el resto de variantes, incluido a las personas ya vacunadas, y que se transmitiese con mayor rapidez, con lo que adelantó la fase epidémica. El hecho de que pudiese contagiar a los vacunados provocó un mayor número de infecciones en los grupos de riesgo y más atenciones en consultas e ingresos hospitalarios. Pero la parte buena es que los especialistas indicaron que no es más grave en sí misma que otras variantes.
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