En un año marcado por grandes franquicias y continuidades cinematográficas, Eleanor the Great resalta como una propuesta discreta pero significativa: un drama íntimo donde lo emocional y lo transversal reemplazan la espectacularidad. La película representa el debut como directora de Scarlett Johansson, una apuesta narrativa que prioriza el estudio de personajes por sobre los fuegos artificiales narrativos convencionales.
Protagonizada por June Squibb en el papel de una mujer nonagenaria, el filme se acerca con delicadeza y sin condescendencia a temas complejos como la vejez, la pérdida y la forma en que nos contamos a nosotros mismos nuestras propias historias. Aunque su tono puede resultar desigual en algunos pasajes, la sensibilidad con la que aborda estos asuntos la convierte en una experiencia cinematográfica que vale la pena revisitar.
Además, Eleanor the Great dialoga con la idea de los lazos intergeneracionales, poniendo en primer plano cómo dos personajes de mundos diferentes pueden encontrarse y sostener una relación transformadora.
¿De qué se trata Eleanor the Great de Scarlett Johansson?
Eleanor The Great

Eleanor the Great, el debut en dirección de Scarlett Johansson.
TriStar Pictures
La trama sigue a Eleanor Morgenstein, una mujer de 94 años que, tras la muerte de su mejor amiga y compañera de vida, decide mudarse de Florida a Nueva York para vivir con su hija. Intentando adaptarse a la nueva realidad, termina por error en un grupo de apoyo para supervivientes del Holocausto. Allí, empujada por la necesidad de sentirse escuchada y conectada, comienza a relatar como suya la historia de su amiga fallecida, lo que desencadena situaciones inesperadas cuando un joven estudiante de periodismo se interesa en su relato.
El conflicto central surge de esa mezcla entre empatía, mentira y la inevitable fragilidad humana, que cuestiona hasta qué punto las historias que contamos nos definen y nos salvan.
Lo más potente de Eleanor the Great es su centrado en la actuación de June Squibb, cuya presencia domina la pantalla con una mezcla de humor, vulnerabilidad y magnetismo emocional difícil de ignorar.
Aunque los críticos han señalado que la película puede sentirse desigual en su tono (fluctuando entre la comedia y el drama sin consolidar un rumbo firme), esa misma apuesta por subestimar las fórmulas tradicionales la convierte en un relato honesto sobre la soledad, la conexión humana y las pequeñas decisiones que transforman vidas.
Además, la película se destaca por explorar la complejidad del duelo y la memoria desde un punto de vista poco habitual, especialmente centrado en la mirada de una protagonista mayor que desafía estereotipos.
En definitiva, Eleanor the Great es una recomendación para quienes buscan un cine más introspectivo, con actuaciones sólidas y una historia que no teme enfrentarse a las contradicciones humanas.