Chlamydia pneumoniae, una bacteria común que causa neumonía e infecciones sinusales, puede permanecer en el ojo y el cerebro durante años y agravar la enfermedad de Alzheimer, según sugiere una investigación publicada en `Nature Communications’.El estudio, realizado por científicos del Centro Cedars-Sinai en Los Ángeles (EE. UU.), muestra por primera …
Chlamydia pneumoniae, una bacteria común que causa neumonía e infecciones sinusales, puede permanecer en el ojo y el cerebro durante años y agravar la enfermedad de Alzheimer, según sugiere una investigación publicada en `Nature Communications’.
El estudio, realizado por científicos del Centro Cedars-Sinai en Los Ángeles (EE. UU.), muestra por primera vez que dicha bacteria puede llegar a la retina (el tejido que recubre la parte posterior del ojo), donde desencadena respuestas inmunes vinculadas a la inflamación, la muerte de células nerviosas y el deterioro cognitivo.
El ojo es un sustituto del cerebro, y este estudio demuestra que la infección bacteriana retiniana y la inflamación crónica pueden reflejar la patología cerebral y predecir el estado de la enfermedad, lo que respalda la imagenología retiniana como un método no invasivo para identificar a las personas con riesgo de Alzheimer», explicó la Dra. Maya Koronyo-Hamaoui, profesora de Neurocirugía, Neurología y Ciencias Biomédicas, de la Universidad de Ciencias de la Salud Cedars-Sinai y autora principal del estudio.
Método no invasivo
De acuerdo con estos autores, observar Chlamydia pneumoniae de forma consistente en tejidos humanos, cultivos celulares y modelos animales permitió identificar un vínculo previamente desconocido entre la infección bacteriana, la inflamación y la neurodegeneración.
Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron imágenes avanzadas, pruebas genéticas y análisis de proteínas para examinar el tejido retiniano de 104 personas, algunas con cognición normal, algunas con deterioro cognitivo leve y algunas con enfermedad de Alzheimer.
Dichos expertos hallaron niveles significativamente más altos de Chlamydia pneumoniae en las retinas y el cerebro de personas con enfermedad de Alzheimer que en personas con cognición normal. Cuanto más altos eran los niveles bacterianos detectados, más graves eran los cambios cerebrales y el deterioro cognitivo detectados. Asimismo, los niveles más altos de la bacteria eran más comunes en personas portadoras de la variante del gen APOE4, un factor de riesgo conocido para la enfermedad de Alzheimer.
Los investigadores también estudiaron neuronas humanas en el laboratorio y en ratones de laboratorio con enfermedad de Alzheimer. En ambos casos, la infección por Chlamydia pneumoniae aumentó la inflamación, la muerte de células nerviosas y el deterioro cognitivo, lo que demuestra que la bacteria puede acelerar los procesos patológicos. La infección también desencadenó la producción de beta-amiloide, la proteína que se acumula en el cerebro de las personas con Alzheimer.
En definitiva, los hallazgos sugieren que abordar la infección bacteriana crónica y la inflamación que desencadena podría representar una nueva estrategia de tratamiento. La investigación también respalda el posible uso de la retina como método no invasivo para diagnosticar y monitorear la enfermedad.
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