El segundo debate electoral a ocho televisado en Aragón de cara a las elecciones del próximo domingo, celebrado esta noche en la Corporación Aragonesa de Radiotelevisión, no ha tenido un ganador claro ni ha servido para despejar mucho las cosas. Durante … algo más de noventa minutos los ocho candidatos a la presidencia han contrapuesto sus propuestas y se han lanzado reproches mutuos que, ya al final del debate, han generado momentos de fuerte tensión principalmente entre Jorge Azcón (PP) y Pilar Alegría (PSOE) y Tomás Guitarte (Teruel Existe) y Alberto Izquierdo (PAR).

Azcón y Jorge Pueyo (Chunta), como ya ocurriera en el debate organizado por RTVE la semana pasada, han vuelto a liderar los bloques de la derecha y la izquierda, con una Alegría y un Alejandro Nolasco (Vox) prácticamente desaparecidos y María Goikoetxea (Podemos-Alianza Verde) y Marta Abengochea (IU-Sumar) como convidadas de piedra. Los candidatos regionalistas han buscado su protagonismo al confrontar sin demasiado éxito de respuesta indistintamente con los candidatos del PP y el PSOE.

Financiación, vivienda, sanidad y autogobierno

Como viene siendo recurrente en esta campaña, la nueva financiación autonómica hecha a la carta para beneficiar a Cataluña ha vuelto a centrar una parte importante de la discusión. La candidata socialista, exministra y exportavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha vuelto a defender la cifra de cerca de 700 millones que según ella llegarán a Aragón gracias a este nuevo modelo para justificar la concesión al separatismo, algo que han rechazado tanto el PP y Vox, pero también uno de sus socios en el Congreso, la Chunta, integrada en Sumar en la Cámara baja. Jorge Pueyo le ha afeado la difusión de «cifras que no se ajustan a la realidad» y que no defienda «la posición histórica del PSOE de Aragón».

Los ocho partidos que concurren en los comicios del próximo domingo han coincidido en la necesidad de apostar por la construcción de vivienda asequible como principal herramienta para solucionar problemas como los de la despoblación o la falta de profesionales como médicos o profesores en algunas zonas. No obstante, han discrepado en cómo se deben hacer y en las cifras de viviendas que han construido unos y otros durante el tiempo en el que han estado en el Gobierno. Alegría y los partidos a la izquierda del PSOE han reclamado a la derecha que apliquen la Ley de Vivienda que permite decretar ciudades como Zaragoza como zonas tensionadas para limitar los precios.

La situación de la sanidad, uno de los problemas endémicos de Aragón por la falta de facultativos que quieran desempeñar su labor en la región, también ha sido objeto de debate, con críticas por parte de la izquierda a la gestión del Gobierno de Azcón por su apuesta por la colaboración público-privada para rebajar las listas de espera. Unas listas que tanto él como Alegría han vuelto a exhibir mediante carteles, para defender que se están agendando citas de hoy para mañana o para criticar que hay que esperar más de cuarenta días en según que zonas respectivamente.

La relación del Gobierno Aragón con el Estado también ha provocado rifirrafes entre los dos principales candidatos, Azcón y Alegría, cuando la última le ha reprochado al presidente aragonés que «en 906 días que lleva en el cargo no ha pedido ninguna bilateral» con el Gobierno de España. Antes el líder del PP había criticado el trato preferente de la administración de Sánchez con Cataluña. Tanto los candidatos de la Chunta, como de Teruel Existe como del PAR han exigido mayor autogobierno para Aragón, reclamando el presidenciable de este último partido incluso una Hacienda foral propia o una policía autonómica «que nos corresponde estatutariamente».

Tensión y reproches subidos de tono

Vox se ha quedado solo frente al resto de partidos en su defensa del trasvase del Ebro y también en despotricar contra el actual estado de las autonomías, considerando que tenemos en España 17 parlamentos autonómicos con gastos superfluos, y también nidos de corrupción, ha considerado el candidato Nolasco, reforzado por todas las encuestas que unánimemente le otorgan un repunte sobresaliente: hasta 12-13 escaños de los 7 actuales.

Aunque la mayor parte del debate moderado por la periodista de Aragón TV Ana Laiglesia ha sido calmado, sin sobresaltos, en la parte final de la emisión sí se han vivido algunos momentos de tensión. Jorge Azcón y Pilar Alegría se han vuelto a enzarzar por el almuerzo que la exministra tuvo con Paco Salazar, acusado de acoso sexual. Además la candidata socialista le ha afeado haberle dicho «mentirosa» cuando, en distintas ocasiones, el candidato del PP ha rebatido los datos incorrectos que ha ofrecido durante el debate con un «no falte a la verdad». Azcón también se ha encarado unos segundos con el que fuera su socio, Alejandro Nolasco, diciéndole que «es una mezcla entre Doctor House y Trump, siempre está enfadado».

El momento más violento, sin embargo, lo han protagonizado los dos candidatos regionalistas que se juegan un escaño por Teruel, que en el caso del Partido Aragonés podría suponer su presencia o no en las Cortes de Aragón. Alberto Izquierdo (PAR), sin citarle directamente, ha acusado a «un diputado que está en la sala» de «usar su cargo como diputado para enriquecerse». Al sentirse aludido, el candidato de Teruel Existe, Tomás Guitarte, le ha respondido llamándole «impresentable» y anunciando la interposición de una querella por calumnias contra su rival. A partir de ahí se han lanzado reproches mutuos en los que Izquierdo incluso ha mencionado a la esposa del candidato de Teruel Existe.