Científicos de la Universidad de Pekín han determinado que el tratamiento temprano con dosis bajas de interleucina (IL)-2 ofrece beneficio en pacientes que reciben trasplante haploidéntico de progenitores hematopoyéticos. La administración de esta citoquina, iniciada a los 14 días del trasplante y continuada hasta el día 90, se asoció a …

Científicos de la Universidad de Pekín han determinado que el tratamiento temprano con dosis bajas de interleucina (IL)-2 ofrece beneficio en pacientes que reciben trasplante haploidéntico de progenitores hematopoyéticos. La administración de esta citoquina, iniciada a los 14 días del trasplante y continuada hasta el día 90, se asoció a una incidencia de enfermedad crónica de injerto contra huésped (GVHD) de tan sólo el 10%, en marcado contraste con los pacientes que no recibieron IL-2, en los que la tasa de esta complicación alcanzó el 55%. La ventaja de la IL-2 en la GVHD se mantuvo a los 5 años, según afirma Xiang-Yu Zhao, director del estudio.

El investigador prosigue indicando que la incidencia de GVHD aguda de grados 2 a 4 fue comparable entre grupos, si bien su inicio tendió a retrasarse en los pacientes tratados con IL‑2. Notablemente, y a diferencia del grupo control, no se observaron fatalidades relacionadas con el trasplante en el grupo con IL‑2. En el examen a nivel celular, los científicos hallaron que la IL‑2 induce un consistente incremento en las poblaciones de células T reguladoras y de células NK. Mientras que las primeras se asociaron a menor incidencia de GVHD crónica, las segundas eliminan a los linfocitos T citotóxicos activados, lo que podría contribuir a la protección inmunológica temprana, teoriza Zhao.

Adicionalmente, la IL-2 elevó transitoriamente los niveles plasmáticos de múltiples citoquinas, sin aumentar la incidencia de infecciones por citomegalovirus o por el virus de Epstein-Barr. La modulación inmunitaria estimulada por la IL‑2 no comprometió la eficacia del trasplante frente a la leucemia, ya que la supervivencia global y libre de enfermedad fue similar entre grupos, añade el investigador. Esta estrategia debería ser evaluada en ensayos aleatorizados de mayor tamaño, con el objetivo de confirmar la utilidad clínica de esta interleucina, concluyen los autores.


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