La Trayectoria profesional de Manuel Rodríguez (As Pontes, 1990) se podría calificar de singular. En 2015, recién completados sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, llamó la atención de Fermín Vázquez, cercano colaborador del prestigioso David Chipperfield, y uno de los miembros del tribunal que evaluó su trabajo de fin de carrera, centrado en el impacto de la industria y el futuro de su localidad natal. 

«El proyecto se ubicaba en el área industrial que hay cerca de Espiñaredo, era un centro de desarrollo tecnológico de los productos de la madera«, relata Manuel en un viaje al pasado, en el que recuerda que de Barcelona voló a Londres para trabajar en el estudio central del premio Pritzker. De eso hace ya una década.

«Ya por aquel entonces David Chipperfield tenía la idea de montar alguna iniciativa en Galicia, donde llevaba más de 25 años conociendo la zona de Corrubedo, y donde había sido consciente del desarrollo, pero también de la degradación o la falta de relevo generacional», explica el arquitecto, que en 2017 regresó y se asentó en Ribeira, donde el inglés abrió un pequeño equipo de trabajo en planificación y análisis territorial.

Desde allí, el pontés se encargó de coordinar, junto a unas dos o tres personas —la plantilla suma ahora más de 15 trabajadores—, toda la labor previa hasta que se formalizó la creación de la fundación RIA ese mismo año, y que él dirige desde 2021.

Objetivos

La entidad se estableció para «analizar y promover la planificación territorial y estratégica y el desarrollo sostenible en Galicia«, buscando mejorar «la ordenación urbana y proteger su patrimonio natural y cultural» frente al «desorden o los impactos del cambio climático». 

Estos objetivos los han ido conquistando a través de estudios interdisciplinares y proyectos piloto y desde una nueva ubicación, la Casa RIA, en Santiago, ahora con un programa público de actividades. 

«El edificio de 2.000 metros cuadrados está en Virxe da Cerca. En sus instalaciones está la fundación, el estudio de arquitectura, una cantina abierta al público, una sala para conferencias y exposiciones y alojamiento que nos permite promover estancias con estudiantes y profesionales que colaboran en algunos de nuestros proyectos», explica.

Visita a A Panda da Dá. EP
Visita a A Panda da Dá. FUNDACIÓN RIA

En ella, por ejemplo, se alojó el año pasado un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que visitó, entre otros lugares, la finca de A Panda da Dá, en la parroquia pontesa de O Freixo, donde Finsa proyecta crear un centro de divulgación, formación e investigación forestal.

La fundación se encargó de organizar el proceso de planificación de la gran finca de más de 400 hectáreas, que incluyó un concurso de arquitectura. La propuesta O bosque da festa, del equipo formado por Atelier Ander Bados, Estudio Copla, Bamba Studio, TO y Senén Rivero, fue la ganadora. 

«Ahora continuamos asesorando y dando apoyo a su desarrollo», explica Rodríguez, que puntualiza que este es uno de los proyectos en los que está implicada la fundación en As Pontes, pero no el único.

Iniciativas

«Estamos colaborando con el equipo que ganó el premio Norman Leventhal City Prize del MIT, que permitirá profundizar en el trabajo de investigación y planificación de la transición energética en As Pontes que fue expuesto en la Bienal de Venecia», dice, y avanza que el papel de la fundación «será el de la coordinación con los agentes locales para conseguir una participación efectiva de las diferentes partes, basándonos en la experiencia previa que tenemos en este tipo de procesos».

Esta primavera volverán a recibir en Casa RIA a un grupo de estudiantes del MIT, que realizará diferentes actividades con As Pontes y el Eume como esfera de actuación. «También iniciaremos una importante colaboración con la Universidad de Yale, en la que la fundación RIA coordinará en Galicia un taller intensivo de verano. Un programa de investigación aplicada de tres semanas, que traerá a 14 estudiantes que trabajarán en el marco de las Fragas do Eume, focalizando su estudio en la gestión colectiva del territorio y en el equilibrio entre protección y aprovechamiento sostenible de los recursos», indica Rodríguez.

Que avanza, además, que este escenario será objeto de otro proyecto, que todavía está dando sus primeros pasos, y con el que se espera «desarrollar una serie de recomendaciones, estrategias y proyectos piloto» en este parque natural que discurre por los concellos de Cabanas, Pontedeume, A Capela, Monfero y As Pontes .

«Parece que últimamente, con RIA, se están alineando varias iniciativas en la comarca, lo que me ilusiona especialmente», dice el arquitecto, que espera contribuir a muchos de ellos.

«Esto al principio era un experimento, pero en estos ocho años se ha consolidado. Siempre me gustó el tema estratégico, la mezcla de arquitectura, urbanismo, economía…. Saber qué debía hacer yo para que pasase aquello», concluye Manuel, que ha ido construyendo su trayectoria hacia una dimensión menos convencional de la arquitectura.