La reciente escalada en los precios del carburante impulsada en gran parte por la progresiva inestabilidad en Irán, debido al conflicto desatado por Estados Unidos e Israel, está alterando el equilibrio en los mercados globales de energía, lo que ha resultado en un aumento … significativo de los precios del crudo y, por ende, de los combustibles. Los conductores cordobeses ya están viendo el efecto en sus bolsillos; no en vano, en apenas una semana, llenar el tanque cuesta unos 15 euros más caro que antes del estallido de la guerra.
La indignación es palpable entre los usuarios consultados por ABC, como Edgar, un valenciano que trabaja en la capital y que suele repostar «en estaciones de servicio ‘low cost’; la gasolina estaba a 1,26 y ahora, en algunos casos, roza los 1,90 céntimos de euro el litro», manifestaba ayer mientras cargaba su depósito.
Según el Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica, la horquilla de precios oscilaba este martes entre 1,369 y 1,895: una diferencia de 53 céntimos entre la más y la menos económica. En el caso de la E98, los usuarios se podían ahorrar ayer 38 céntimos según la estación de servicio elegida (1,595 euros la más barata frente a 1,969). En cuanto al diesel, los precios están entre 1,369 y 2,294 euros, con una diferencia de 93 céntimos.
«De todas formas, ya han dicho que la guerra va a acabar pronto», manifestaba Ana, otra conductora de Córdoba, en una gasolinera de bajo coste. «Pero, no obstante, he venido a repostar, aunque no tengo todavía el coche ni en la reserva. Lo hago más por prevención.»
Los minoristas de combustibles se están viendo obligados a ajustar sus precios según los costos de adquisición del crudo, lo que se traduce en una carga adicional para los conductores y las empresas que dependen de los carburantes. «Me parece muy injusto que haya subido tan rápido el precio; si me dices que llevan ya un mes de guerra, lo podría entender, pero ¿tan pronto? Al final, somos los ciudadanos de a pie los que nos vemos perjudicados», indicaba otro conductor enfadado.
«Yo ya me estoy planteando coger el autobús y dejar el coche, porque esta subida no es normal», señalaba otra usuaria de la estación de servicio de la plaza de Colón. «Es que no sabemos hasta dónde puede llegar esto.»
Ninguna medida
En esta alza, el diésel se lleva la peor parte, debido a que cuenta con mayor demanda, tanto industrial como del transporte, a lo que se suma la mayor dependencia de Europa de las importaciones de diésel refinado.
«El problema es que el Gobierno debería adoptar alguna medida para evitar que los ciudadanos no sufran las consecuencias. No está a la altura y mientras siga la guerra, los precios van a seguir subiendo», opinaba otro cordobés indignado. Algunos países, como Hungría, Croacia o Portugal ya han tomado medidas, mientra que en España, por el momento, solo se ha hecho una declaración de intenciones.
«Se están aprovechando de la situación -se quebaja otro usuario-, porque tienen petróleo almacenado y suben ya los precios sin esperar a que los barriles lleguen al nuevo costo.»
Este cordobés, como muchos otros, según pudo comprobar este diario, se estrenaban en una gasolinera ‘low cost’:«Es la primera vez que reposto aquí porque vista la subida he pensado en probar para ahorrarme lo que pueda. Aunque primero tendré que aprender cómo funciona el surtidor autoservicio.»
Otro ‘novato’ de las ‘low cost’ se mostraba más crítico con el conflicto. «Los responsables son los humanos ridículos que están matando desde los despachos. Y no piensan en las pobres criaturas que están en sus casas y les cae una bomba en lo alto. Ni tampoco en el resto, que pagamos de nuestros bolsillos estas guerras».

