13/03/2026

Actualizado a las 19:51h.

Poco han dejado las exclarisas en el convento de Belorado tras su desahucio. Las fotografías del interior del monasterio realizadas durante la visita de la comitiva judicial muestran la suciedad y el vacío general en habitaciones, paredes y armarios. El archivo, por ejemplo, ahora contiene escasos legajos, de los casi seis siglos de historia, almacenados en cuatro cajas de cartón apiladas en un pasillo. Se ven paredes en las que se percibe como se han arrancado dispositivos, como todo el sistema de telecomunicaciones o la megafonía de la capilla, tal como ya ha había adelantado ABC. Restos del guiso de la última cena en una sopera, el obrador está como si hubiera sido abandonado con urgencia, con restos de chocolate todavía en algunas de las máquinas, arcones congeladores con restos de comida abiertos pese a seguir conectados a la red o una lavadora con la ropa lavada todavía en su interior.

La lavandería del monasterio, además de desordenada, muestra espacios vacíos donde antes había más electrodomésticos que no se encuentran en el edificio

La lavandería del monasterio, además de desordenada, muestra espacios vacíos donde antes había más electrodomésticos que no se encuentran en el edificio

Una de los almacenes anexos  a la cocina del convento, estanterías vacías y algunos alimentos desordenados sobre la mesa, entre ellos dos huevos de las gallinas que criaban en Belorado y que también se han llevado.

Una de los almacenes anexos a la cocina del convento, estanterías vacías y algunos alimentos desordenados sobre la mesa, entre ellos dos huevos de las gallinas que criaban en Belorado y que también se han llevado.

Uno de los arcones congeladores de la cocina se encontraba en funcionamiento y con la puerta abierta, como si hubiera sido abandonado de repente. Dentro, tres fiambreras con guisos todavía congelados.

Uno de los arcones congeladores de la cocina se encontraba en funcionamiento y con la puerta abierta, como si hubiera sido abandonado de repente. Dentro, tres fiambreras con guisos todavía congelados.

Los restos de un guiso, en lo que parece ser la última cena, todavía estaban en una sopera en la cocina de la hospedería. Al lado, entre el desorden, unas sartenes con confeti de colores.

Los restos de un guiso, en lo que parece ser la última cena, todavía estaban en una sopera en la cocina de la hospedería. Al lado, entre el desorden, unas sartenes con confeti de colores.

En la sacristía, las vitrinas  que  acogía los ornamentos litúrgicos están prácticamente vacías. En este caso sólo dos vinajeras y parte de un nacimiento han resistido al saqueo.

En la sacristía, las vitrinas que acogía los ornamentos litúrgicos están prácticamente vacías. En este caso sólo dos vinajeras y parte de un nacimiento han resistido al saqueo.

En la otra vitrina se guardaban las casullas y ropajes litúrgicos más antiguos  y valiosos del monasterio, expuestos así al público y reservados para las celebraciones más solemnes. Ahora sólo quedan las perchas, después de la limpieza realizada por las exreligiosas.

En la otra vitrina se guardaban las casullas y ropajes litúrgicos más antiguos y valiosos del monasterio, expuestos así al público y reservados para las celebraciones más solemnes. Ahora sólo quedan las perchas, después de la limpieza realizada por las exreligiosas.

En la parte alta del monasterio una de las salas que era utilizada como trastero. Al fondo, una sillería de coro, tapada por sillas más vulgares, ha resistido la mudanza forzosa.

En la parte alta del monasterio una de las salas que era utilizada como trastero. Al fondo, una sillería de coro, tapada por sillas más vulgares, ha resistido la mudanza forzosa.

La sala trastero desde otra perspectiva.

La sala trastero desde otra perspectiva.

El obrador parecía haber sido abandonado de repente, con restos de los últimos chocolates y bombones todavía en cada una de las máquinas. Sin embargo, en la primera visita se ha percibido que faltaban máquinas completas utilizadas para las trufas y de las que la Federación de Clarisas todavía está pagando el crédito que las exmonjas pidieron para comprarlas.

El obrador parecía haber sido abandonado de repente, con restos de los últimos chocolates y bombones todavía en cada una de las máquinas. Sin embargo, en la primera visita se ha percibido que faltaban máquinas completas utilizadas para las trufas y de las que la Federación de Clarisas todavía está pagando el crédito que las exmonjas pidieron para comprarlas.

Dentro de una de las celdas, una jaula sucia con evidentes restos de haber albergado algún animal que convivía con la religiosa que allí se alojaba, una práctica habitual de las exmonjas. En el registro al monasterio de Orduña, la Guardia Civil encontró perros en en las habitaciones de las hermanas mayores, una gata recién parida con sus cachorros y excrementos y orines de origen animal.

Dentro de una de las celdas, una jaula sucia con evidentes restos de haber albergado algún animal que convivía con la religiosa que allí se alojaba, una práctica habitual de las exmonjas. En el registro al monasterio de Orduña, la Guardia Civil encontró perros en en las habitaciones de las hermanas mayores, una gata recién parida con sus cachorros y excrementos y orines de origen animal.

Una lavadora todavía tenía ropa en su interior que las exreligiosas nunca tendieron.

Una lavadora todavía tenía ropa en su interior que las exreligiosas nunca tendieron.

Quince chorizos almacenados en un tarro de cristal desde el 25 de marzo de 2022, cuando ni las propias exclarisas podían pensar que todo acabaría en un cisma y su excomunión.

Quince chorizos almacenados en un tarro de cristal desde el 25 de marzo de 2022, cuando ni las propias exclarisas podían pensar que todo acabaría en un cisma y su excomunión.

El lugar que, antes del cisma, ocupaba una enorme cocina industrial que ha ahora ha desaparecido.

El lugar que, antes del cisma, ocupaba una enorme cocina industrial que ha ahora ha desaparecido.

Restos de chocolate y productos para las trufas abandonados desde hace tiempo en el obrador.

Restos de chocolate y productos para las trufas abandonados desde hace tiempo en el obrador.

Una de las paredes del pasillo del claustro, en la que se perciben todos los agujeros de los objetos  que la llenaban.

Una de las paredes del pasillo del claustro, en la que se perciben todos los agujeros de los objetos que la llenaban.

Una pajarera sucia y vacía ubicada en el interior del claustro del monasterio.

Una pajarera sucia y vacía ubicada en el interior del claustro del monasterio.

Una capilla interior, en la que las  monjas rezaban en su momento las horas menores, totalmente desposeída de mobiliario que se puede apreciar en la siguiente foto.

Una capilla interior, en la que las monjas rezaban en su momento las horas menores, totalmente desposeída de mobiliario que se puede apreciar en la siguiente foto.

La misma capilla de la foto anterior con el mobiliario original, ahora desaparecido, en una foto  que estaba en el suelo.

La misma capilla de la foto anterior con el mobiliario original, ahora desaparecido, en una foto que estaba en el suelo.

Restos de suciedad y de animales debajo de uno de los bancos del claustro.

Restos de suciedad y de animales debajo de uno de los bancos del claustro.