Ozzy Osbourne siempre habló con una honestidad brutal sobre la historia de Black Sabbath. Aunque el grupo es considerado uno de los pilares del heavy metal, el propio cantante nunca dudó en admitir que no todo lo que hicieron estuvo a la altura de su reputación e incluso en señalar las falencias de sus integrantes. En una ocasión, fue consultado sobre quién consideraba que era el peor músico que había pasado por la banda, y su respuesta sorprendió: él mismo.
A diferencia de su coequiper Tony Iommi, cuyo estilo de guitarra se convirtió en uno de los más influyentes del rock pesado, o de Geezer Butler, reconocido por su creatividad como bajista y compositor, Ozzy siempre se describió como alguien que aportaba principalmente su voz y su personalidad al grupo. Por eso, cuando reflexionó sobre las habilidades musicales dentro de la banda, no dudó en ponerse en el último lugar.
Ozzy Osbourne. Foto: Facebook de Ozzy Osbourne.
No entender de música: su mayor arrepentimiento
“No toco ningún instrumento, no entiendo de música, ni siquiera sé tocar acordes en la guitarra”, insistió Osbourne en una entrevista con su hijo, Jack. En otro encuentro con Rolling Stone en 2017, habló con un tono de arrepentimiento y afirmó: “Ese es uno de mis mayores arrepentimientos. Sé tocar un poco la armónica, y eso es todo. Ha sido curioso, porque no puedo comunicarme musicalmente con otros músicos”.
Paradójicamente, esa aparente “debilidad” musical que Ozzy nunca dudó en ocultar fue parte del secreto del éxito de la banda, dado que su forma única de cantar y su presencia escénica fueron fundamentales para que Black Sabbath se transformara en una de las agrupaciones más influyentes de la historia del rock.