Un equipo de restauradoras formado por Cecília Servera y Zaira Bordoy se ha encargado de la restauración integral de la Col·lecció Catalunya, un conjunto de trece paneles en técnica mixta que el artista Valerià Pinell (1922-1983) donó a Inca y que creó en 1972. El Ajuntament ha encargado la rehabilitación de este conjunto que se encuentra expuesto de forma permanente en la Sala Pinell del claustro de Sant Domingo desde su inauguración en 2006, aunque la donación fue anterior.

La iniciativa de restaurar las piezas surgió al comprobar que las obras habían ido deteriorándose a causa de su naturaleza experimental y la diversidad de los materiales utilizados (madera, cuerdas, yeso y esmaltes). Entre las principales afectaciones detectadas figuraban la acumulación de polvo, oxidación de materiales, presencia de hongos en los reversos y levantamientos en la capa pictórica. La restauración ha consistido en realizar una limpieza exhaustiva mediante aspiración mecánica y tratamientos químicos controlados, además de aplicar un saneamiento con tratamientos fungicidas, tanto preventivos como curativos.

Para consolidar las obras se han fijado las grietas y elementos con riesgo de desprendimiento. Como trabajos finales se han realizado una restauración estética consistente en reintegrar los volúmenes perdidos y un retoque cromático reversible. Una vez finalizada la restauración, la Col·lecció Catalunya vuelve a estar expuesta en el claustro de Sant Domingo, con un horario de lunes a viernes de 8.30 a 20.30 horas y los sábados, de 9 a 13 horas.

Valerià Pinell nació en Tarragona y llegó a Mallorca en 1952 para establecerse de forma definitiva en Inca. Ejerció de profesor en Santo Tomás de Aquino y Beat Ramon Llull, además de integrarse en los círculos culturales locales. Antes de su muerte, en 1983, donó numerosas obras pictóricas a instituciones inqueres como el colegio Llevant, el instituto Berenguer d’Anoia o la residencia Miquel Mir, entre otros, además de la Col·lecció Catalunya al Ajuntament d’Inca.