Amancio Ortega se ha convertido en el magnate inmobiliario más importante del mundo con un patrimonio de 25.000 millones de dólares (21.200 millones de euros), que abarca más de 200 propiedades repartidas en hasta 13 países. Así lo recoge la revista ‘Forbes’ en … un artículo en el que desgrana cómo ha conseguido consolidarse en este ámbito adquiriendo diferentes enclaves a lo largo de los años.

El empresario gallego, de 90 años y cuya fortuna supera los 109.900 millones de euros, comenzó a invertir en propiedades inmobiliarias desde que Inditex, la empresa matiz de Zara, saliera a bolsa en el año 2001. Entonces, vendió una participación del 13,5% en la empresa y poco después creó su holding Pontegadea. A través de este ha ido incrementando progresivamente su cartera inmobiliaria, utilizando en gran medida parte de los dividendos anuales de Inditex así como los ingresos obtenidos gracias al alquiler de las propiedades.

Desde entonces ha gastado aproximadamente 24.000 millones de dólares en un total de 216 propiedades en casi 100 mercados. A día de hoy conserva la mayoría, habiéndose deshecho solo de 10.


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    Emblemático edificio de la Diagonal

Según recoge la citada publicación, tan solo en el último año Ortega ha llegado a invertir más de 3.000 millones de dólares en 10 ciudades de 8 países, en los que se hizo con siete edificios de oficinas, dos hoteles, dos propiedades industriales, un complejo comercial de lujo y una torre de apartamentos, además de una participación del 49% en una importante empresa portuaria británica.

Entre sus adquisiciones se incluyen el rascacielos Torre Picasso de 43 plantas en Madrid (540 millones de dólares en 2011) y la emblemática Devonshire House con vistas a Green Park en Londres (671 millones de dólares en 2013), así como el complejo de oficinas Troy Block de 74.320 metros cuadrados, sede de Amazon en Seattle (740 millones de dólares en 2019), y el lujoso Royal Bank Plaza en Toronto (916 millones de dólares en 2022).

El gallego también es dueño de la sede de Planeta en Barcelona; y la mayoría de sus oficinas y locales comerciales están alquilados a grandes inquilinos como Apple, Meta, Nike, Spotify o, por supuesto, Zara.