Enrique Peralta tiene 65 años y vive en Sóller. Nació en Madrid, y fue militar. Como sargento recién salido de la Academia, llegó a Mallorca el 2 de agosto de 1980, «y el 4 de agosto, en el Selva Rock, al son del grupo Camel, perdí la virginidad». Vamos que, como quién dice, en esa cuestión fue llegar y besar el santo…
-Pues sí- dice.
Enrique, que se quedó a vivir en la isla, concretamente en Sóller, se casó el 18 de diciembre del 2000, por lo civil, vistiendo en la ceremonia nupcial prendas de la marca italiana Max Mara, «que adquirí en la boutique Alicia Blue, que estaba en la calle Joan Miró, a la altura de Portopí.

Después de más relaciones/escarceos, por fin tuvo una hija, Lorena, de ahora 13 años.
Al acabarse el amor, y tras recuperar la soltería, tuvo otras dos relaciones, una de ellas con una fotógrafa.
¿Que a qué se dedica en la actualidad? «Soy autónomo y a la vez, organizador de eventos. Como estoy muy bien relacionado con quiénes llevan a personas afectadas por Asperger, he organizado con mi productora Timefadesawayevents.com dos conciertos a beneficio de ellos, uno en Gandía y otro en Granada. El próximo lo montaré en Palma, con motivo del 80 aniversario de Neil Young, que tiene hijos con discapacidad».
Aparte, Enrique es etólogo, es decir, adiestrador de perros para que detecten determinas enfermedades.
Dicho lo cual, vamos a lo que íbamos. A que Enrique, uno de los participantes pioneros del programa de Cuatro Firts dates -lo de pionero es porque él acudió al programa número 13-, repitió en dos ocasiones más: «en 2017, si mal no recuerdo», y el 6 de febrero de este año, que será su tercera vez, programa que aún no se ha emitido, con la particularidad de que seis días antes, el 31 de enero, exactamente, «había conocido a Catalina Rigo Caldito, que se hace llamar Kitti, pero que yo la llamo Kate, con la que antes de vernos había tenido unos primeros contactos a través del Face, y con la que en unos días me voy de crucero».
Imagino que de este programa, que se ha grabado en febrero, no nos contará nada…
-No puedo. Se emite el 19 de mayo, y el contrato que firmé con la productora no me permite hablar de él.
O sea, y yendo por partes: Conoce a Kate, pero cinco días después vas a First dates, donde le espera otra mujer… ¿Le dice que va a ir…?
-¿A Kate…? Pues no, no le digo nada. Y es que todo fue muy rápido, ¿sabes? Sí, muy rápido, ya que el día 4 me llaman desde la productora, diciéndome que «hemos encontrado el perfil de mujer muy en consonancia con el tuyo… Así que vente». Y me voy. Grabo el programa, regreso por la tarde, y por la noche se lo digo a Kate, contándole cómo se habían sucedido los acontecimientos, y… Pues que ella lo entendió. Es decir, que no me puso cara de póker, sino que lo entendió, por conocer a esa productora».
Y ya puestos, ¿qué pasó en los dos primeros First dates?
-En el primero, ella, Cristina, al decirle que tenía una hija, me contestó que no quería ser segundo plato de nadie. Vamos, que lo dejó por mi hija, ya ves tú… Y la segunda, Julia, una chica muy maja que cuidaba yates amarrados en el Paseo Marítimo de Palma, a la que le llevé cuatro cajas de bombones, uno de menta, «para que te mentalices», le dije, «otro de coco, para que no te comas el coco», y los otros dos… Pues la verdad es que no me acuerdo de qué eran. Pese a todo, no hubo segunda cita.
Supongo que ahora, con Kate, se acabaron lo de las citas a ciegas…
-Espero que así sea. Por lo pronto, el viernes, que es el día de su 70 cumpleaños, lo vamos a celebrar -como ese viernes es mañana, ¡felicidades, Kate!-, y el día 8 de mayo, nos vamos de crucero por el Mediterráneo, haciendo escalas en Barcelona, Marsella, Génova, Malta y regreso a Barcelona. Un crucero para conocernos mejor, ¿sabes…?
Sí, porque solos, y lejos de casa, es la mejor forma…
-Bueno, solos no vamos. Se vienen con nosotros ‘Fifí’ y ‘Rocky’, dos malteses, entrenados por mí, pues como he dicho soy etólogo. Dos perritos muy majos y cariñosos que encima te avisan si puedes tener un bajón de azúcar, ansiedad, un ictus… Por lo demás son muy discretos… Y es que están muy bien educados.
Aclarado, y… Pues de regreso a Palma, si todo ha ido como esperáis que vaya, es decir, bien, a vivir juntos, ¿no?
-Veremos. Lo suyo sería seguir practicando lo que ahora está de moda, el LAT, o Living Apart Together, es decir, hacer vida juntos, pero cada uno en su casa. O dicho de otro modo, vernos a diario y convivir en los fines de semana y vacaciones, cosa que estamos haciendo ahora… Lo cual también están haciendo hoy muchas parejas llegadas a cierta edad. Vamos, es lo que pensamos hoy, que más adelante, ¡quién sabe!
Pues que así sea.