«En La Graciosa, la vida es más sabrosa». Lo canta el artista grancanario Quevedo junto al icono del merengue Elvis Crespo en el nuevo álbum del compositor, titulado Baifo (cría de la cabra en Canarias). El compositor proyecta la imagen de la más pequeña … de las ‘Afortunadas’ en el panorama musical de todo el mundo, colocando en el foco mediático al corazón del archipiélago Chinijo, la reserva marina más grande de la Unión Europea, con 700 kilómetros cuadrados, y el territorio con más presión turística de España.

«En ese corazón cabe poquita gente como en La Graciosa», dice la letra de esta canción que llega con un ritmo pegadizo, tropical y listo para hacer vibrar a cualquiera el próximo verano. Sus 700 habitantes reciben a cerca de 300.000 visitantes al año, unos 428 por vecino, aunque la mayoría de ellos son excursionistas que vuelven a pasar la noche a Lanzarote.

La isla conejera – gentilicio coloquial para sus habitantes – está separada de este refugio paradisíaco por un breve trayecto en barco de apenas 25 minutos.

La Graciosa, un paraíso para recorrer en bicicleta: es la única isla habitada de Europa libre de asfalto

Desde el primer plano del videoclip, con sus playas abiertas, arena dorada y aguas cristalinas, hasta las escenas en Montaña Bermeja o El Salao, la isla – de apenas 27 kilómetros cuadrados – se muestra tal y como es: salvaje y sin artificios.

Y es que si algo define a este territorio es justo lo que no tiene. Ni carreteras asfaltadas, ni semáforos, ni tráfico convencional. Porque las calles son de arena y los desplazamientos se realizan en bici – mejor alquile una eléctrica si no está muy en forma – o en los clásicos jeep taxi. Es, de hecho, la única isla habitada de Europa completamente libre de asfalto.

La vida se concentra en Caleta de Sebo, el principal núcleo poblacional. Casas encaladas, puertas de colores y barcas varadas dibujan una estampa marinera y muy típica de los pueblos costeros canarios. A pocos kilómetros, Pedro Barba ofrece una versión aún más silenciosa y aislada.

Playas de aguas transparentes, volcanes y gastronomía

El viajero que decide quedarse a pasar la noche encuentra una oferta limitada pero suficiente. Eso sí, reserve con muchísima antelación o será misión imposible. Pequeños apartamentos, casas vacacionales y pensiones, además de restaurantes donde el pescado fresco y los productos canarios son los grandes protagonista. No hay hoteles ni grandes desarrollos turísticos ya que es reserva de la biosfera. Un espacio natural protegido de alto valor.

Ese carácter protegido explica también la riqueza natural del entorno que se puede apreciar a simple vista en el videoclip de Quevedo. Playas como Las Conchas o Lambra, que aparecen destacan por sus aguas transparentes y su paisaje volcánico. Otras, como La Francesa, ofrecen un ambiente más resguardado y tranquilo con su arena blanca y fina.

Además de sus playas, la isla de la Graciosa ofrece cielos nocturnos libres de contaminación lumínica así como caminos de arena con el Atlántico de fondo en los que descubrir alguno de sus cinco volcanes principales : Montaña Amarilla (172), Montaña Bermeja (157), Agujas Grandes (266 m), Agujas Chicas (257M), Montaña del Mojón (185 m). Servicios básicos como colegio, consultorio médico o pequeños comercios garantizan la vida cotidiana de sus residentes.