Siempre que el Real Madrid no gana títulos hay una crisis que lleva a que ocurran ciertas cosas internas, más bien de vueltas de tuerca de arriba hacia abajo para intentar volver a la senda del triunfo, pero quizá nunca antes se había visto un cisma como el que se está viviendo ahora. Que el vestuario blanco ha sido complicado históricamente es sabido por todos, porque normalmente tienen a futbolistas de un gran estatus y ego, algo con lo que hay que lidiar, siendo además perfiles ganadores que no se manejan bien en los tiempos de vacas flacas, aunque lo ocurrido ahora no tiene parangón. Estamos viviendo casi el minuto a minuto de una implosión sin control, donde los dardos vienen de todos lados, y lo peor de todo es que ya no solo se está quedando en simples palabras.

A la información que salía hace unos días de la trifulca entre Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras en la que supuestamente el alemán le había dado una bofetada al lateral, casi confirmada por el propio español en un comunicado, hay que añadirle los últimos capítulos en el enfrentamiento de Aurélien Tchouaméni y Fede Valverde. Este, como decía Javier Herráez haciendo un paralelismo con los deportes de contacto, ha tenido «cuatro asaltos», porque se ha desmadrado de una manera surrealista hasta concluir en sangre, hospital y expedientes disciplinarios. Y es que el vestuario se está desangrando por dentro, pero todo está saliendo hacia fuera, porque parece que solamente haría falta tener una cámara dentro para saber más rápido todo lo que acontece.

Acusaciones y consecuencias

El miércoles comenzó todo el conflicto entre los centrocampistas merengues. Herráez nos contaba en El Larguero que, tras un pique deportivo, se enfrentaron, y aunque quedó más o menos ahí, fue al llegar al vestuario de Valdebebas cuando la cosa fue a mayores y se vieron empujones y mal ambiente. No pasó mucho más, y aunque se filtró que habían quedado bien después de eso, parece que no era del todo así. El jueves, en una nueva sesión de entrenamiento, «Tchouaméni le ha querido dar la mano y Fede se la ha negado», nos decía el periodista de la Cadena SER, y durante el partidillo se picaron aún más, con entradas un poco salidas de tono en el contexto de una simple sesión preparatoria. Una vez terminada, de vuelta al vestidor y se sientan para hablar de lo sucedido, pero lejos de solucionarlo, vuelven a engancharse, con la mala suerte de que «cuando intentan separarles, Valverde se resbala y se da con la frente contra una mesa, lo que le deja aturdido y con una brecha».

Manu Carreño daba la información que le llega al respecto, que es que el uruguayo no aceptaba el perdón de su compañero porque le acusaba de haber filtrado a los medios de comunicación lo que había pasado el día anterior, aunque el galo lo negaba, a la vez que mientras iba escalando la tensión, este le espetaba a Fede que había sido culpable y cómplice de la ruptura del vestuario con Xabi Alonso. Vino el desmadre entre filtraciones y acusaciones, mientras que con todo ya pasado (por el momento), el Real Madrid lanzaba un comunicado para decir que abre expediente a los dos jugadores y que investigaría lo ocurrido para aportar más información sobre las siguientes medidas, aunque se especula que no volverán a jugar esta temporada con la camiseta merengue. Pero lo más flagrante es la herida interna que se ha abierto en ese grupo.

Decepción interna

Más información

Antón Meana daba más información sobre el otro comunicado que publicó el Madrid, esta vez sobre el estado físico de Valverde, de quien se pudo leer que tendrá que guardar reposo entre 10 y 14 días por haber sufrido un traumatismo craneoencefálico. «El golpe que se da Valverde en la cabeza es muy fuerte. Más allá de la investigación que tienen abierta y del expediente, a Valverde le dicen que está de baja. Le dejan claro que el golpe que se ha dado en la cabeza es un golpe muy fuerte», explicaba el periodista, aunque no quedaba ahí la cosa, porque como hemos dicho antes, la brecha más acusada es la que se ha producido en el vestuario, una que sangra muchísimo y que está lejos de curarse con algunos puntos de sutura, porque va más allá de la tensión y los golpes.

La sensación que han tenido algunos integrantes del equipo es que, «dentro de piques habituales en un entrenamiento y de piques a lo mejor excesivos dentro de lo que es el campo de juego, hay muchos compañeros de Fede Valverde que piensan que, en este caso concreto con Tchouaméni, se ha pasado», explicaba Meana, quien recalcaba que «el comportamiento dentro del campo, en un entrenamiento, de Valverde con Tchouaméni ha sido excesivo» para una buena parte del vestuario que, «por tanto, no justifican nada de lo que ha pasado». Esto tiene consecuencias en cuanto a cómo ven al que es segundo capitán del equipo y que está llamado a ser el primero en breve, porque «la decepción de un sector del vestuario hacia Fede Valverde es enorme». Esa ruptura, como decía Carreño, se puede leer entre líneas incluso en el comunicado que ha hecho el propio uruguayo en sus redes sociales, porque en ese extenso texto se denotan bastantes cosas.

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El director de El Larguero explicaba el contenido del mensaje, donde pide perdón por la situación, pero también dice un par de cosas más. «Ha querido dejar claro que el golpe que se ha llevado no es porque le haya agredido Tchouaméni», pero sin duda, la parte más relevante en cuanto a la situación interna es que «también señala en parte al vestuario». «Uno de los principales capitanes del club diciendo que hay gente ahí dentro encargada de ir corriendo a filtrar a los medios lo que pasa dentro», apuntaba Carreño, que en resumen decía que «pide perdón, exculpa a Tchouaméni del golpe que se ha dado en la cabeza, pero señala a parte del vestuario», algo que demuestra que la sangre derramada ayer por Valdebebas va más allá de la literalidad, porque realmente es un grupo en descomposición que se está desangrando por dentro, pero que estamos viendo como todo está saliendo a la luz, de dentro a fuera en una telenovela que no tiene vistas de acabar pronto.

Escucha El Larguero completo

Este es un fragmento de El Larguero, con Manu Carreño. Puedes escuchar el programa completo aquí:

El Rayo, a la final de la Conference y las claves del conflicto Valverde - Tchouaméni

El Rayo, a la final de la Conference y las claves del conflicto Valverde – Tchouaméni

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