La guerra entre Arquillo y la hermandad de la Macarena aún no ha terminado. Se abre ahora un nuevo capítulo en el conflicto al conocerse la intención del restaurador de demandar a la anterior junta de gobierno de la corporación de la Madrugada. El … responsable de la fallida restauración a la Virgen de la Esperanza ha dado este paso al considerar que José Antonio Fernández Cabrero y su equipo de gobierno vulneraron su honor cuando señalaron que se extralimitó en sus trabajos y le atribuyeron —como responsable de las labores— la culpa del aspecto con el que apareció la dolorosa en la basílica tras la intervención, que conmocionó a buena parte de los sevillanos y dio la vuelta al mundo.
De forma previa al inicio de las acciones civiles han dado comienzo las reuniones de negociación a través de un método de reparación extrajudicial del conflicto, los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC). Es el paso requerido por la conocida como Ley Bolaños (Ley 1/2025 de Eficiencia Judicial) antes de iniciar una demanda llegar a los tribunales. En ese sentido, a estas primeras conversaciones con Arquillo han acudido ante notario el propio Fernández Cabrero, hermano mayor en aquel momento; Enrique Espinosa de los Monteros y Miguel Ángel Fernández, mayordomo y prioste de la Esperanza, respectivamente, que dimitieron en el primer cabildo de oficiales tras la restauración; y José Luis Notario, consiliario segundo.
Cabe recordar que, de forma paralela, aunque meses antes, la hermandad de la Macarena barajó emprender acciones legales contra Arquillo e inició el proceso correspondiente tras el inesperado resultado de la restauración. La junta de Fernández Cabrero puso en manos del despacho de abogados Nertis ETL Global el caso, encargándole un informe jurídico al que tuvo acceso desde agosto, tal y como avanzó este periódico. Dicho informe recogía un presunto incumplimiento contractual del responsable de los trabajos, que se extralimitó del contenido acordado, es decir, un tratamiento conservador de la imagen. Este aspecto abría la puerta a que la hermandad iniciase la vía civil, algo que se intentó evitar.
El año pasado, la hermandad negoció durante varios meses con Arquillo y la Universidad para que el restaurador reconociera el daño causado
Sí que hubo sucesivas negociaciones entre la hermandad, la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla (FIUS) y David Arquillo —la entidad que firmó el contrato de intervención y el máximo responsable de la misma, respectivamente—. Sí que se probó, como ocurre ahora en el sentido contrario, con el mencionado mecanismo de los Medios Adecuados de Solución de Controversias para intentar durante varios meses buscar una resolución del conflicto sin jurisdicción que se saldara con el reconocimiento expreso del daño concreto causado a la Macarena durante los controvertidos trabajos. Sin embargo, Arquillo no estaba por la labor y se ausentó de las reuniones concertadas.
El proceso quedó en pausa con el cabildo de elecciones y la toma de posesión de la nueva junta de gobierno en diciembre, ya con la Virgen de vuelta tras la restauración acometida por Pedro Manzano. No hay noticias de que el actual hermano mayor, Fernando Fernández Cabezuelo, haya iniciado alguna acción civil o movido ficha de algún modo al respecto, como sí ha hecho ahora Arquillo, devolviendo la demanda al entender que se ha vulnerado su honor.
Más denuncias
No es la primera demanda en la que se embarcan los Arquillo en relación al caso Macarena. Como informó este periódico en enero, padre e hijo interpusieron ante la Justicia una querella contra entre ocho y nueve personas por presuntos delitos de injurias en comentarios vertidos en su contra en Internet a cuenta de la fallida intervención a la Virgen de la Esperanza. Las diligencias fueron archivadas en un primer momento dado que no se aportó acto de conciliación previo.