El activista hispanopalestino Saif Abu Keshek se encuentra ya en España tras ser liberado por las autoridades israelíes. La Flotilla Global Sumud ha confirmado la liberación de Abu Keshek y del brasileño Thiago Ávila «tras seis días brutales» detenidos en una prisión del sur del país, después de ser arrestados por la Marina de Israel en una operación ejecutada en aguas internacionales.

Ambos han aterrizado primero en Madrid y han volado después a Barcelona, donde han aterrizado cerca de las seis de la tarde.

El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí había anunciado este domingo haber deportado Abu Keshek y a Ávila, miembros de la Flotilla Global Sumud encarcelados en Israel desde hace más de una semana.

«Tras concluir la investigación, los dos provocadores profesionales, Saif Abu Keshek y Thiago Ávila, pertenecientes a la flotilla de provocación, fueron deportados hoy de Israel. Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo naval legítimo sobre Gaza», ha informado el Ministerio Exteriores israelí en un comunicado.

Albares: «Proteger a los españoles es la prioridad absoluta»

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado previamente la liberación de Abu Keshek y ha agradecido la labor de la embajada española en Israel, Atenas y del equipo de Exteriores del Ministerio.

«Nuestro compatriota Saif Abu Keshek vuela ya libre hacia España, donde se reunirá con su familia y seres queridos en las próximas horas», avanzaba Albares en la red social X, donde puntualizaba que «proteger a los españoles es la prioridad absoluta».

El activista hispanopalestino, que en su vuelo hacia Madrid ha hecho escala en Grecia, ha llamado a continuar la movilización por los palestinos después de permanecer privado de libertad durante seis días en Israel. «Estoy seguro de que el trato que he tenido que soportar no es comparable con el sufrimiento por el que pasan los prisioneros palestinos, incluidos niños y mujeres. Hemos escuchado los testimonios sobre sus torturas y violaciones de derechos diarias. Hay que seguir movilizándonos, no podemos olvidar a los prisioneros palestinos», ha dicho en un vídeo publicado por la Flotilla Global Sumud en X.

En su vídeo, Abu Keshek ha explicado que escuchó «las voces» de quienes le apoyaron en el exterior, desde sus compañeros de la Flotilla o familiares hasta su equipo de abogados de Adalah (el centro legal pro derechos humanos que le ha representado en Israel), pero que la misión «no ha acabado».

«Tenemos que seguir movilizándonos hasta que Palestina sea libre. Esto es solo un paso del camino, nuestros colegas (Flotilla) siguen navegando (hacia Gaza). Levántense en cada rincón del mundo», ha reiterado el activista hispanopalestino.

Ávila, en Egipto a la espera de volar a Brasil

Adalah, que también ha representado legalmente al activista brasileño Thiago Ávila —igualmente miembro de la Flotilla— en Israel, ha dicho a EFE que este último está ahora en Egipto, después de abandonar territorio israelí por el cruce fronterizo de Taba, y que desde El Cairo volará a Adís Abeba (Etiopía) para después desplazarse por vía aérea a Brasil.

El mencionado centro pro derechos humanos había anunciado con anterioridad que había recibido la «confirmación oficial» de que ambos integrantes de la Flotilla Global Sumud habían sido «liberados y deportados» por autoridades israelíes.

«Si bien ahora están libres, Adalah condena todo el proceso como una flagrante violación del derecho internacional. Desde su secuestro en aguas internacionales hasta su detención ilegal en total aislamiento y los malos tratos a los que han sido sometidos», ha indicado la organización en un comunicado.

Además, ha agregado que el «uso de la detención y el interrogatorio» contra activistas y defensores de los derechos humanos es «un intento inaceptable» por parte de Israel de «reprimir la solidaridad global con los palestinos en Gaza».

En huelga de hambre

Abu Keshek y Ávila, que fueron detenidos por la Marina israelí en aguas internacionales durante la madrugada del jueves 30 de mayo, se encontraban en huelga de hambre desde su arresto, intensificada por Abu Keshek la noche del pasado 5 de mayo al negarse también a beber agua. Los dos han sido interrogados durante horas, pero no existen cargos formales contra ellos.

La ONU había pedido a Israel la liberación «inmediata e incondicional» de los dos activistas y había subrayado que no constituye delito mostrar solidaridad ni intentar llevar ayuda humanitaria a la población de Gaza; el objetivo de esta flotilla que también fue interceptada por Israel el año pasado.