El mercado de los portátiles está más movido que nunca. Primero fue la llegada del MackBook Neo, la entrada de Apple en el segmento de los notebooks de precio medio (unos 700 euros), que por el momento está batiendo récords. Y ahora es Google el que hace el movimiento inverso anunciando los Googlebooks, unos equipos que mejoran en prestaciones a sus tradicionales Chromebooks, y que previsiblemente serán más caros. En cualquier caso, parece que Google ha tomado nota del movimiento de Apple.
De momento, eso sí, Google ha preferido enseñar la idea antes que los productos. Y es que todavía no hay modelos concretos en las tiendas, aunque la compañía asegura que los primeros dispositivos llegarán este otoño. Será entonces cuando, junto a fabricantes como Acer, Asus, Dell, HP o Lenovo, se conozcan más detalles sobre la gama.
La gran incógnita sigue siendo el sistema operativo. De entrada, Google describe Googlebook como una mezcla entre Android y ChromeOS, pero aún no ha aclarado qué software impulsará realmente estos equipos. Sobre la mesa aparecen dos posibilidades: una versión adaptada de Android o el rumoreado Aluminium OS, filtrado poco antes de la presentación. Por ahora, Google guarda silencio.
Mucha inteligencia artificial en los Googlebooks
Lo que sí se sabe es que los Googlebooks llevará mucha inteligencia artificial. Google asegura que Googlebook ha sido diseñado desde cero para que Gemini esté presente de forma natural en la experiencia, sin obligar al usuario a abrir una aplicación específica cada vez.
El ejemplo es Magic Pointer, una función desarrollada junto a Google DeepMind que convierte el cursor en una herramienta contextual. Apuntar a una fecha en un correo podría sugerir automáticamente crear una reunión; seleccionar la imagen de un salón y la de un sofá permitiría visualizar cómo encajan juntas.
Esa misma filosofía aparece en Create your Widget, otra de las funciones adelantadas por Google. La propuesta pasa por generar widgets personalizados, a modos de agentes de IA, mediante simples instrucciones. La compañía imagina, por ejemplo, un panel para organizar una reunión familiar en Berlín capaz de reunir vuelos, hotel, reservas de restaurantes y una cuenta atrás en un único espacio.
¿Integración total con el teléfono móvil?
La integración con Android completa ese ecosistema conectado que Google quiere construir. La idea no es solo sincronizar notificaciones o compartir archivos, sino permitir que ciertas aplicaciones del móvil puedan utilizarse directamente desde el portátil cuando resulte útil. Si el intento de Google llega a buen puerto, sería el primero en integrar del todo portátiles y móviles, algo que nadie ha logrado del todo.
Google menciona ejemplos cotidianos, como pedir comida o continuar una lección de Duolingo sin abandonar el trabajo en el ordenador. A eso se suma Quick Access, una función pensada para acceder a los archivos del teléfono desde el explorador del portátil sin pasos intermedios.
Google también quiere que Googlebook tenga personalidad propia desde el primer vistazo. La compañía habla de “materiales y acabados premium”, aunque todavía sin concretar especificaciones. Sí confirma que habrá distintos formatos y tamaños, algo lógico teniendo en cuenta que varios fabricantes participarán en la plataforma.
Eso sí, los Googlebooks tendrán un rasgo común: la Glowbar, una barra luminosa que Google define como “funcional y estética” y que apunta a convertirse en la seña de identidad visual de la nueva familia.
Todo indica que Googlebook nace con la intención de entrar en una conversación de la que Google (y hasta cierto punto Windows) llevaba tiempo fuera: la de los portátiles atractivos, bien integrados con el móvil y diseñados alrededor de la inteligencia artificial. Una apuesta donde el diseño, el ecosistema y la experiencia empiezan a pesar tanto como las especificaciones técnicas.
Ahora falta comprobar si esa promesa se traduce en productos capaces de competir de verdad en un mercado muy competido y que, además, tiene ahora el problema añadido del encarecimiento de las memorias. El tiempo dirá.