El año pasado, el mundo de la moda se sacudió cuando el Festival del Cine de Cannes actualizó su ya estricto protocolo de vestimenta, prohibiendo los vestidos transparentes —culpa, en parte, de Bianca Censori por su look de los Grammy— y aquellos que son demasiado llamativos o con una cola muy larga. Esta regla de última hora trastocó los planes de muchas invitadas, que tuvieron que cambiar de estilismo en tiempo récord. Una de ellas fue Halle Berry.

«Tenía un vestido increíble de Gupta que no puedo usar porque tiene una cola demasiado grande. No voy a romper las reglas», contaba la actriz. En su lugar, se decantó por un vestido de la colección Primavera/Verano 2025 de Jacquemus, de ratas en verticales en blanco y negro. 

Otras optaron por jugar a la cuerda floja con esta norma llevándola al limite, pero algunas decidieron ignorarla por completo, como Heidi Klum, acaparó toda la atención de los flashes con un impresionante vestido rosa con textura en forma de pétalos de flor. Un modelo con escote palabra de honor y bajo asimétrico, terminado en una gran cola.

La alfombra roja como acto de resistencia

Si bien la norma sigue vigente, en esta 79ª edición son más las que han decidido ignorarlas por completo. Ejemplo de ello es Demi Moore que, a sus 63 años y con una nueva imagen que atrae tanto halagos como críticas, se saltó el ‘protocolo de decencia’ con un vestido transparente. 

La actriz se transformó en una auténtica ninfa del agua sobre la alfombra roja llevando un vestido hecho a medida para ella por Gucci, con un tejido iridiscente y transparente, que deja ver parte del cuerpo de la protagonista de La Sustancia. Si bien la rigidez del escote palabra de honor con corsé y la manga larga le dan mucho peso, la fluidez de la falda y la cola, sumado con las transparencias, de dan ese toque etéreo y onírico que ha enamorado a la redacción de Mujer.es.

Este efecto se ve potenciado por su peinado, dejando su melena larga más salvaje de lo habitual mientras apostaba por un peinado efecto mojado. Junto con la luminosidad del maquillaje, parecía que acababa de salir del mar, creando una narrativa muy interesante sobre la alfombra roja que no solo la convirtió en la protagonista de la noche, sino también de esta edición del Festival de Cannes.

Si le tenemos que poner algún pero, sería la falta de un collar sencillo, pero con toques luminosos, ya que solo se ha decantado por unos pendientes grandes de diamantes de Chopard, algo recargados para la ligereza del diseño de Gucci.