Míchel sacó lo mejor de Eric Garcia. La cesión al Girona no solo le sentó de fábula, sino que supuso un punto de inflexión en su carrera. Le obligó a salir de la zona de confort y a redescubrirse lejos de Barcelona. En Montilivi encontró continuidad, confianza y un contexto ideal para recuperar sensaciones.
El entrenador vallecano entendió desde el primer día que su valor iba mucho más allá del puesto de central. Explotó su polivalencia hasta convertirla en una de sus grandes virtudes: le utilizó en salida de balón, como corrector, como mediocentro o lateral. Y el de Martorell respondió con personalidad, lectura táctica y una madurez impropia a su edad.
Además, ganó agresividad competitiva, soltura con balón y seguridad en los duelos. Pero, sobre todo, recuperó la confianza perdida. Aquel ‘erasmus’ no fue un paso atrás, sino el escenario perfecto para reconstruirse y demostrar que tenía nivel de sobra para triunfar en la élite.

Eric Garcia, durante un partido con el Barça / @ericgm3
Miren, si no, dónde está ahora. Es uno de los hombres de máxima confianza de Hansi Flick: central, pivote, lateral derecho… e incluso lateral izquierdo. Da igual dónde le pongan. Es uno de esos futbolistas que cualquier entrenador querría tener. Garantía, personalidad, carácter y una polivalencia que le convierte en un recurso imprescindible.
«Me costó aceptarlo, pero gracias a Míchel estoy jugando un clásico siendo el lateral titular»
Eric se acordó de Míchel tras el clásico que tiñió LaLiga 2024/25 de azulgrana y dejó unas palabras muy bonitas hacia el que fuese su mentor: «Míchel fue muy importante. Me hizo ver que, con mi polivalencia, podía jugar en muchos sitios. Me costó aceptarlo, pero gracias a él estoy jugando un clásico siendo el lateral titular, cuando Hansi podría haber hecho jugar a Héctor Fort, por ejemplo».
Y el vallecano se rindió al culé en incontables ocasiones. En una entrevista con SPORT realizada el pasado mes de marzo de 2025, aseguró que «es un jugador que me encanta» y «cumple perfectamente con lo que yo quiero».

Eric García celebra el tanto ante el Cádiz / EFE
Poco antes del cierre del mercado estival de la 24/25, el Girona intentó abordar su incorporación, pero las lesiones de Christensen y Marc Bernal provocaron que el Barça cerrase esa puerta. Sonó de nuevo su regreso en enero, pero Flick bloqueó su salida. Y no iba nada desencaminado.
Apoyo
Girona siempre tendrá un lugar especial en el corazón de Eric Garcia. Tanto es así que no quiso perderse el Girona–Real Sociedad, «el partido más importante de la historia del club».
Fue uno de los invitados del palco en Montilivi y disfrutó (y sufrió) del encuentro a unos metros del lesionado Ter Stegen, además del resto de desconvocados de la plantilla ‘gironina’.

Eric Garcia en una acción con Stuani y Arnau Martínez en el Barça – Girona en Montjuïc / Dani Barbeito
El Barcelona no se entrenó este jueves tras regresar la noche anterior de Vitoria, y el de Martorell aprovechó la jornada libre para mostrar su apoyo a su exequipo. Un gesto que vuelve a evidenciar el vínculo especial que mantiene con Girona, un club donde no solo se reencontró con su mejor versión futbolística, sino también con una estabilidad y una confianza que marcaron un antes y un después en su carrera.