Este pasado sábado también tenía lugar la celebración del XXXII Certamen Nacional de Pintura Rápida, una cita ya consolidada en el calendario cultural de Palencia … y que volvió a llenar calles y rincones emblemáticos de caballetes, pinceles y lienzos. El concurso repartió un total de 2.550 euros en premios entre las distintas categorías, reconociendo la calidad y creatividad de las obras presentadas.

El primer premio de la Feria Chica, dotado con 1.200 euros, fue para Eduardo Alsasua, de Vitoria, quien ha pintado un paisaje de la zona de San Francisco con acrílico sobre lienzo. Una técnica al agua que permite trabajar sobre agua y que seca sin tener que esperar mucho, perfecto para la pintura rápida. Alsasua había participado en más ocasiones y ya había ganado hace dos ediciones.

El segundo premio, de 700 euros, recayó en Pedro Cebrián Redondo, procedente de Segovia, mientras que el tercer premio, dotado con 500 euros, fue para Carlos Montero Gil, de Murcia. En la categoría juvenil, Evelyn Sugey Martínez, de Palencia, obtuvo el premio joven de 100 euros en material de pintura.

Por su parte, Marta Palomo Rodríguez, también de Palencia, recibió el premio infantil, dotado con 50 euros en material de pintura. En esta edición se registraron 24 personas concursando, tres más que el año anterior, lo que confirma el creciente interés por un certamen que atrae a artistas de distintos puntos de España y también del extranjero.

Del total de inscritos, 13 compitieron en la categoría de adultos, 10 en la infantil y uno en la juvenil. Todos ellos procedentes de localidades como Vitoria, Segovia, Ferrol, Valladolid, Murcia, Aranda de Duero, Tudela, Asturias además de la propia Palencia. El certamen también contó con representación internacional gracias a la presencia de un artista procedente del Reino Unido, otro de Perú y un participante juvenil llegado desde México.

Durante toda la mañana, los pintores se distribuyeron por diferentes espacios de la ciudad para plasmar en sus obras su esencia. Algunos eligieron el entorno de la Catedral mientras que otros se instalaron en la Calle Mayor y sus calles aledañas y varios optaron por las vistas junto al río, buscando captar la luz, los colores y los detalles más característicos del paisaje de la ciudad.

Las temáticas escogidas giraron principalmente en torno a las calles, sus edificios más emblemáticos, como la Catedral, la Diputación Provincial o los ejemplos modernistas que se pueden encontrar a lo largo de la Calle Mayor, y otros elementos representativos del patrimonio palentino, ofreciendo una visión artística de lo más variada.

El certamen repartió un total de 2.550 euros en premios entre las distintas categorías, reconociendo la calidad y creatividad de las obras presentadas.