«Es la persona más colérica que te puedas echar a la cara. Imagínate alguien con un tenedor en un mundo donde sólo hay sopa». … Esta flor se la lanzó Noel Gallagher a su hermano Liam 2009. Para entonces, Liam ya había definido a Noel como «uno de los mayores gilipollas del universo», eso sí, sólo en su faceta en Oasis. Fuera del grupo, «Noel me cae muy bien».

La enemistad de ida y vuelta entre los hermanos Gallagher ha sido durante décadas uno de los temas recurrentes del mundo del rock. Sólo en los últimos años parecen haber encontrado el punto justo de equilibrio como para soportarse y e incluso aparcar sus respectivas carreras en solitario para resucitar a Oasis. Maestros en el arte del insulto, no se han limitado a intercambiarlos entre sí, sino que han sido generosos a la hora de faltar al respeto: han insultado a todo el mundo y como sería una lástima que todo ese despliegue de ingenio al servicio del mal se perdiera para siempre, el director de arte estadounidense y fan de Oasis Jake James, los ha recopilado en un libro. El sello bilbaíno Liburuak, perteneciente a la promotora Last Tour, lo publica en castellano bajo el título de ‘Los mejores F*cks de Oasis’ y el subtítulo de ‘El libro no-oficial de citas y exabruptos de los hermanos Gallagher’. La traducción es de Ibon Errazkin.

Como siempre sucede en el mundo del rock al menos desde que Yoko Ono destronó a ‘El coronel’ de Elvis Presley en el papel de ‘gran malvado’, el libro ya explora la hipótesis de que en el origen de la enemistad entre los hermanos Gallagher se encuentre su madre, que los condenó a compartir habitación en su infancia, mientras que el hermano mayor disfrutaba de una individual. También está la hipótesis de la envidia que Noel profesaría a Liam por ser «más cool, gracioso y atractivo» y otra más sobre la micción de Liam sobre el tocadiscos de Noel tras una noche de alcohol.

Se unió a la banda en

1991 como vocalista.

Fue el último en

unirse al grupo como

compositor principal,

guitarrista, líder y

cantante secundario.

Se unió a la banda en

1991 como vocalista.

Fue el último en unirse al grupo como

compositor principal, guitarrista, líder

y cantante secundario.

Fue el último en unirse al

grupo por petición de su

hermano. Obtuvo el papel

de compositor principal,

guitarrista, líder y

cantante secundario.

Se unió a la banda en

1991 como vocalista.

De izquierda a derecha: Paul Bonehead Arthurs, Liam Gallagher, Noel

Gallagher, PaulMcGuigan y Alan White. RUSSELL BOYCE.

Fue el último en unirse al

grupo por petición de su

hermano. Obtuvo el papel

de compositor principal,

guitarrista, líder y

cantante secundario.

Se unió a la banda en

1991 como vocalista.

De izquierda a derecha: Paul Bonehead Arthurs, Liam Gallagher, Noel

Gallagher, PaulMcGuigan y Alan White. RUSSELL BOYCE.

Alto nivel de agresividad

Sea como sea, tal y como apunta Jake James en el libro, ni los hermanos Davies en The Kinks ni los Everly Brothers han mantenido unos niveles de belicosidad equiparable a la de los Gallagher y tan sostenida en el tiempo. También incide James en un aspecto de este enfrentamiento que lo convierte en bastante singular: los hermanos de Oasis son auténticos maestros del humor. «Liam tiene un Rolex y yo tengo un Rolls Royce. Mola mucho porque ni yo sé conducir ni él sabe leer la hora», afirma Noel. Otra: «Puedo adivinar lo que piensa y jugar con él como si fuera un puto videojuego de hace veinte años. Puedo hacerle tomar decisiones que él cree que son suyas, pero en realidad son mías».

Liam, en cambio, es menos sutil, aunque con idéntico ánimo hiriente, al referirse a su hermano: «El rock and roll le venía muy grande. Le acojonoba. Por eso se ha pasado al pop cósmico y ahora suena como Leo Sayer». O alguna otra perla, como «cada puta vez que probamos sonido, él tiene que plantarse en medio y ponerse a cantar. Ese pavo tiene complejo de bajito». Todo lo cual le llevó a declarar en 2011: «Antes me comería mi propia mierda que volver a tocar en un grupo con él», una proclama que ya se sabe cómo acabó el pasado año: una nueva gira conjunta bajo el nombre de Oasis.

Si la cosa hubiera quedado en la trifulca interna, quizás los Gallagher no hubieran sido tan divertidos de entrevistar, pero no fue así:dispararon contra todo lo que se movía. La lista es larga: Brian Wilson, Elton John, George Michael, U2 –una de sus grandes ‘bestias negras’–, Paul Weller, Radiohead –«¿Qué es eso de hacer una canción sobre un árbol? Por favor, tío. ¡Iros a tomar por culo!–, o White Stripes –«una puta mierda»–.

Adele –otros de sus odios africanos–, Victoria Beckham, Madonna, Robbie Williams –«me encantaría tirarlo por las escalera un par de veces y eso que no soy una persona violenta» (Noel)–, y Kylie Minogue –«una pequeña idiota demoníaca»–, tampoco libran en esta recopilación de en torno a un centenar de insultos que, como apunta el autor, bien podría haber sido de un par de centenares.

Tampoco está claro si Noel y Liam comparten la misma devoción por grupos como los Beatles o los Stones. Por ejemplo: Liam tilda de «putos envidiosos» a Keith Richards y George Harrison, mientras Noel asegura que «mi primer álbum es mejor que sus primeros álbumes» (los de Paul McCnartney, Keith Richards, Paul Weller y Pete Towsend), lo que no le impide expresar cuánto le «jode que la gente diga que (Blur) son los Beatles y nosotros los Stones, porque en realidad nosotros somos los Beatles y los Stones, y ellos son los putos Monkees».

  • ‘Los mejores F*cks de Oasis’

    Jake James

    • Estilo
      ensayo

    • Editorial
      Liburuak

    • Páginas
      144

    • Precio
      10,95 euros

La sudadera de Guardiola

Si la cosa hubiera quedado en el ámbito musical, quizás los Gallagher no hubieran sido tan divertidos de entrevistar, pero no fue así: dispararon contra todo lo que se movía, también en el mundo del fútbol. El exjugador y analista deportivo Gary Neville, el Manchester United, la selección inglesa, sir Alex Ferguson –«seguro que es un entrenador buenísimo y todo eso, pero el tío tiene pinta de barrendero»– o incluso Pep Guardiola cuando fichó por el Manchester City –«¿Ya te has pillado una sudadera con capucha? Porque te va a hacer falta»–, son algunas de las víctimas de Liam, de Noel o de los dos a la vez.

Y una vez más: si la cosa hubiera quedado en el ámbito musical para desbordar al futbolístico, quizás los Gallagher no hubieran sido tan divertidos de entrevistar, pero no fue así: ahí está la prensa. Liam se define como «un tipo dulce y cariñoso que de vez en cuando, le suelta un sopapo a un fotógrafo porque le gusta cruzarse en mi camino». Y también Liam: «Es bueno tener gente que vive en tu felpudo y rebusca en la basura. Te da energía». Y Noel:«Si me abriera una cuenta de Twitter seguramente me meterían en la cárcel… En las entrevistas siempre pudo echaros la culpa a vosotros (dirigiéndose al periodista), siempre puedo decir ‘qué cabrón, yo no dije eso’. Pero si eso apareciera en mi cuenta de Twitter, acabaría en la cárcel».

Esta espiral infinita de hostilidades sólo podía acabar lógicamente en Dios. «… y puesto que Dios no existe , em temo que tendréis que conformaros conmigo hasta que llegue alguien mejor cualificado», dijo Noel hace nueve años, tiempo después de que su hermano confesara que «si no fuera músico, no sé… A lo mejor sería Dios. Me parece un buen trabajo», concluye en un rapto de humildad.