Maite Galdeano no está viviendo con agrado estar retirada de la televisión. Desde que discutió con su hija, Sofía Suescun, y le declaró la guerra a su yerno, Kiko Jiménez, su vida ha cambiado radicalmente. No solo ha abandonado el lujo que le rodeaba en casa de su hija en Madrid, sino que también ha visto cómo su calidad de vida ha mermado considerablemente. Sigue gozando el privilegio de ser considerada influencer y tener una horda de incondicionales fans que se resisten a que caiga en el olvido. Los mismos que están muy preocupados por ella, desde que amontonase decepciones familiares y sentimentales en los últimos meses.

Pero más preocupación se suma ahora que conocen que su ídolo ha estado cerca de perder la vida. Al menos así lo plantea la propia protagonista en sus redes sociales, alertando la delicada situación que le ha llevado un gato con muy mal genio. Y es que primero alertó de que había sufrido un ataque injustificado por parte del felino. Uno callejero con el que ya había tenido anteriores rencillas. Se podría decir que eran viejos enemigos. Pero ahora desvela que las consecuencias de su último encontronazo han sido fatales y ha terminado en el hospital.

Maite Galdeano, en el hospital por culpa de un gato

De sobra es conocida la pasión de Sofía Suescun y su madre por los animales. Perros y gatos se sienten a salvo cuando caen en sus manos, pues se han involucrado en adopciones y demás iniciativas para asegurarles una buena vida. La que merecen. Pero quizá no todos sean agradecidos con la ayuda prestada, como así ha sucedido con un gato que le ha declarado la guerra a Maite Galdeano. Y casi la gana. Hace unos días alertaba del ataque que había sufrido por parte de un minino muy enfadado que se ensañó con su pierna: “Me la ha dejado hecha polvo, llena de sangre”, mostraba la exconcursante de realities sus muchas heridas de batalla.

Maite Galdeano Maite Galdeano Gtres

Maite quiere dejar claro que el gato es “agresivo” y que ella en ningún momento le provocó. Forma parte de una colonia que vive cerca de su residencia, por lo que están condenados a entenderse. Pero el felino no parece sentir aprecio por la televisiva y así se lo hizo saber usando sus uñas para hacerse entender. Pero quizá se le fue la zarpa con su explicación, pues casi termina matando a su enemiga, como así confiesa ella ahora tras haber pasado por el hospital. No tanto ya por las heridas que le provocó, sino más bien por el tratamiento recomendado que, en su opinión, suponen una presunta negligencia médica.

Maite Galdeano ahora no carga contra el gato. De hecho, sigue definiéndose como “cien por cien animalista”. Lo que reclama es el grave error cometido por los médicos que le atendieron. Al acudir al hospital de urgencias con profundos arañazos en piernas y tobillos, se le recetaron antibióticos y analgésicos. El problema llega cuando se cae en la cuenta que estos medicamentos contienen penicilina, a lo que es “súper mega alérgica”. Se queja de la negligencia, especialmente porque asegura que avisó de antemano de su condición. Ahora lamenta que “podría estar muerta”. Le salvó la vida su intuición, pues decidió no tomarse la medicación recetada: “Si llego a tomarlo no estaría aquí contándooslo, estaría en el otro barrio”, dramatiza, aun con el tobillo hinchado por la infección.