Científicos de la Universidad de Ginebra han descubierto las propiedades antifibróticas de A2ti-1, un fármaco de molécula pequeña utilizado previamente en múltiples estudios experimentales. En organoides hepáticos humanos con esteatosis, fibrosis o esteatohepatitis inducidas experimentalmente, la exposición a A2ti-1 redujo de forma consistente los marcadores de fibrosis, incluida la deposición …

Científicos de la Universidad de Ginebra han descubierto las propiedades antifibróticas de A2ti-1, un fármaco de molécula pequeña utilizado previamente en múltiples estudios experimentales. En organoides hepáticos humanos con esteatosis, fibrosis o esteatohepatitis inducidas experimentalmente, la exposición a A2ti-1 redujo de forma consistente los marcadores de fibrosis, incluida la deposición de colágeno y la expresión tanto de la actina alfa-SMA como de genes asociados a la producción de matriz extracelular.

Estos cambios se observaron tanto en el contexto profiláctico como en fases avanzadas de la fibrosis y la esteatohepatitis, sin que se modificaran la acumulación lipídica ni la liberación de la citocina IL-6, lo que indica que el fármaco actúa específicamente sobre la fibrosis, pero no sobre la respuesta inflamatoria. Etienne Delangre, codirectora del estudio, afirma que A2ti-1 inhibe la formación de tetrámeros compuestos por dos proteínas, que contribuyen a la transición miofibroblástica, proceso por el que las células estrelladas hepáticas adquieren un fenotipo caracterizado por la producción de colágeno y matriz extracelular, que impulsan la fibrosis hepática.

Cabe destacar que este fármaco revierte la fibrosis ya establecida, al reducir los niveles de actina alfa-SMA tras la exposición prolongada de los organoides al factor profibrótico TGF-beta1. Este último hallazgo es especialmente relevante para la práctica clínica, dado que la fibrosis avanzada es el principal determinante de mortalidad en la esteatosisy la esteatohepatitis asociadas a disfunción metabólica y representa la fase menos reversible de la enfermedad, asegura Delangre. En conjunto, los resultados posicionan a A2ti-1 como un candidato con potencial traslacional, capaz de modular vías profibróticas clave sin afectar a la homeostasis lipídica, concluye la investigadora.


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