Que la boda de Taylor Swift y Travis Kelce ha sido uno de los acontecimientos del año queda claro cuando varios días después sigue siendo noticia. Un hecho en el que también influye el ultra secretismo que ha rodeado el enlace. Poco a poco se van desgranando detalles algunos que otros datos compartidos por los invitados, como la decoración, cómo fueron los votos pronunciados por los novios, alguno de los artistas que amenizaron la velada o el detalle que tuvo Swift con sus invitados y también poco a poco vamos conociendo más nombres célebres de la larguísima lista de asistentes y sus estilismos. Uno de ellos es el estilismo que llevaron Inés de Ramón y Brad Pitt, quienes formaron parte de los más de mil invitados a esta gran boda.

Ha sido la peluquera Laurie Zanoletti, encargada del peinado de la pareja, quien ha publicado unas imágenes de ambos momentos antes de la celebración. En estas fotografías podemos ver cómo la sintonía entre al actor y la directiva es perfecta, como siempre.

Brad Pitt optó por un esmoquin clásico con pajarita, mientras que Inés de Ramón eligió un vestido de encaje semitransparente de color negro, con escote asimétrico. Como complementos solo llevó un anillo en el dedo meñique y una coleta alta bien tirante, manteniendo así una estética sobria y sofisticada. Momentos después de que Zanoletti publicara estas imágenes en su cuenta de Instagram, de Ramón las republicó en sus propios stories, acompañándolas de un corazón rojo y las canciones de Taylor Swift Lover y Delicate. Es la primera vez que la vicepresidenta de Anita Ko publica una imagen junto a Brad Pitt.

Hace tiempo que la pareja ha consolidado su relación ante la prensa, conviven desde hace meses y es ya habitual verlos juntos en viajes y compromisos profesionales del actor. La última vez que los vimos juntos fue hace unas semanas cuando la pareja pasó un fin de semana en París. Las cámaras les captaron disfrutando de un partido de tenis de Roland Garros y de un almuerzo en uno de los bistró más demandados de la capital francesa. Como siempre la sintonía entre ambos, en cuanto a estilo y complicidad, traspasaba el objetivo.