Nacho, el hijo de Emilio Aragón, es uno de los empresarios-revolución del momento. Y es que el joven, a sus 31 años, ha sabido encontrar el nicho de mercado perfecto para invertir. Y no se ha conformado solamente con uno. El único hijo de Emilio Aragón tiene su propia marca de ropa, pero, también, varios locales de restauración repartidos por todo Madrid, así como una churrería con la que quiere terminar con todo lo que hasta ahora concebíamos. Y no solamente eso. En los últimos tiempo, Nacho también ha entrado en el holding familiar, además, de poder disfrutar de varias de las fincas de sus padres que se reparten entre Menorca y Asturias.

Nacho Aragón —el hijo menor de Emilio Aragón— ha enfocado su carrera hacia el emprendimiento de nicho, apostando fuertemente por los conceptos de slow life, minimalismo y sostenibilidad. Si bien los datos de facturación de sus sociedades reflejan que son empresas solventes y en fase de clara expansión, no estamos hablando de multinacionales con rentabilidades estratosféricas, sino de negocios jóvenes de estilo de vida —es decir, lifestyle— que están logrando consolidarse muy bien en el mercado premium de Madrid.

Nacho Aragón y su patrimonio

Nacho, hijo de Emilio Aragón, junto a Bea Gimeno. | Gtres

El universo Neutrale es su proyecto principal y más rentable. Lo fundó junto a sus socios Jaime Gil y Rodrigo Fernández, y está dividido en dos vertientes. La de la moda nació como una firma de ropa básica, sostenible y de alta calidad fabricada en España y Portugal. No busca competir con el fast fashion, sino con un modelo de producción lenta y márgenes estables. Por su parte, Casa Neutrale ha sido el verdadero motor de crecimiento del grupo. Trasladaron la estética mediterránea de la ropa a cafeterías de especialidad y espacios conceptuales en pleno centro de Madrid.

La sociedad Casa Neutrale S.L. ha registrado un excelente comportamiento. Refleja unas ventas que superan holgadamente el medio millón de euros anuales, manteniendo un balance saneado y libre de deudas asfixiantes. Esto les ha permitido autofinanciar la apertura de nuevos locales en la capital y expandir la marca a Barcelona sin necesidad de recurrir a agresivas rondas de financiación externa. Es más, como confirmaron en la revista ¡Hola! en su momento, la empresa alcanzó el medio millón de euros de facturación.

Una marca de ropa, varios bares y hasta una churrería en Madrid

Nacho Aragón también es socio de Mano Santa, una churrería moderna y sofisticada en Madrid que busca elevar el concepto tradicional del churro a una experiencia gourmet. Sigue una filosofía muy similar a la de las pastelerías de éxito de su hermana, Icíar Aragón (Madreamiga). Al tratarse de un producto de bajo coste de producción y un precio de venta premium debido al posicionamiento de la marca, los márgenes de beneficio de este tipo de locales suelen ser bastante atractivos. Aunque Nacho opera de manera independiente con sus socios, es innegable que sus empresas se benefician de un entorno empresarial muy maduro. 

Recientemente, se ha formalizado la vinculación de los hermanos en la gestión patrimonial de los negocios de su padre, Emilio Aragón —cuya fortuna estimada ronda los 100 millones de euros—. Esto proporciona a las marcas de Nacho un músculo financiero indirecto y una red de contactos impecable para asegurar que sus negocios sigan siendo viables a largo plazo. Detrás del éxito de Nacho Aragón como emprendedor independiente se encuentra una estructura familiar de enorme solidez empresarial. El holding de su padre, Emilio Aragón, ha completado recientemente un paso crucial hacia el relevo generacional: la entrada oficial de Nacho en la gestión de las sociedades matrices del patrimonio familiar, sumándose así a sus hermanas Icíar y Macarena.

Nacho Aragón, hijo de Emilio Aragón ‘Milikito’. | Redes sociales

Aunque el nombre de la sociedad evoca sus orígenes musicales de los años 80 y la gestión de sus derechos de imagen —en la época de su salto a la fama en televisión—, Caribe Music S.A. es hoy en día el principal holding y buque insignia patrimonial de Emilio Aragón y su esposa, Aruca Fernández-Vega. A lo largo de las décadas, esta empresa familiar ha ido evolucionando y diversificando sus inversiones hacia sectores de alta rentabilida. El holding cuenta con una potente cartera de inversiones en activos inmobiliarios —locales comerciales, oficinas y viviendas premium—. Sigue canalizando proyectos culturales y de consultoría mediática y, además, funciona como una sociedad patrimonial que gestiona participaciones en otros sectores económicos.

Su presencia en el ‘holding’ familiar y varias fincas

Las cifras oficiales remitidas por el holding familiar al Registro Mercantil confirman que la fortuna que respalda a la familia Aragón se sitúa firmemente en la élite empresarial española. El grupo empresarial familiar declara un volumen de activos gestionados de 105 millones de euros. El holding familiar demuestra una extraordinaria capacidad de facturación, superando en sus ejercicios anuales los 47 millones de euros de ingresos. Las auditorías de la empresa reflejan un balance saneado, con un nivel de reservas financieras que le otorga una total independencia ante los bancos y el mercado crediticio.

Gran parte de este músculo financiero actual proviene de la que fue su creación más famosa en el sector audiovisual: la productora Globomedia —responsable de mitos televisivos como Médico de familia, Los Serrano, Los hombres de Paco o El Internado—. Emilio Aragón vendió de forma definitiva sus participaciones de control en 2015 en una multimillonaria operación corporativa. Esa enorme inyección de liquidez fue redirigida inmediatamente hacia el holding familiar, blindando el patrimonio de sus tres hijos de cara al futuro. Hasta hace poco, Nacho Aragón aparecía únicamente vinculado al Registro Mercantil a través de sus firmas de moda y hostelería urbana —Neutrale y Mano Santa—. Sin embargo, el reciente movimiento del clan para integrarlo en los órganos directivos del holding familiar consolida una estrategia de family office.

Nacho no entra para dirigir el día a día operativo del negocio tradicional de su padre, sino para aportar su visión juvenil y digital en la comisión de control e inversión. El objetivo de la familia es utilizar los millonarios dividendos y excedentes generados por el holding Caribe Music S.A. para cofinanciar, respaldar y expandir los nuevos y rentables conceptos de negocio —con moda orgánica, pastelerías gourmet y cafeterías de especialidad— que sus tres hijos han puesto en marcha de manera independiente en los últimos años. A esto, además, se suma los bienes-raíces de su familia.

En el plano inmobiliario personal, Nacho Aragón e Bea Gimeno —su esposa tras su mediática boda en Mallorca— se han establecido en Madrid en una vivienda adaptada a su estilo de vida slow, el cual también promocionan en sus redes sociales. Además, la red familiar le proporciona acceso a propiedades compartidas de altísimo valor, como la espectacular finca familiar que los Aragón poseen en Asturias o las residencias vacacionales en Baleares.