El grotesco ‘Joker’ ha vuelto a aparecer este domingo en el recorrido del encierro de San Fermín, aunque en esta ocasión lo ha hecho sin la característica cara pintada que le hizo reconocible durante las fiestas.

Sin embargo, el regreso ha durado apenas unos instantes y su histriónica sonrisa volvía a ser borrada de su rostro. Agentes de la Policía Municipal de Pamplona le han indicado que debía abandonar el recorrido antes de que salieran de los corrales los toros de La Palmosilla, ya que se encuentra propuesto para sanción por los hechos ocurridos en el encierro anterior con toros de José Escolar.

La portavoz de la Policía Municipal de Pamplona, Marta Urbiola Ochoa, ha aclarado además el motivo de la propuesta de sanción y ha enfatizado que da lo mismo quién fuera el propietario del teléfono móvil que portaba ‘Joker’ durante la carrera.

Según ha explicado, el reglamento del encierro sanciona el mero hecho de portar objetos que puedan generar peligro, entre ellos teléfonos móviles, dispositivos de grabación, mochilas, vasos u otros elementos, con independencia de si pertenecen o no al corredor.

De esta forma, aunque el ‘Joker’ aseguró que había recogido el teléfono del suelo con la intención de devolvérselo a su propietario y que el dispositivo no era suyo, esa circunstancia no evita la sanción, ya que la infracción se produce por llevar el objeto durante el desarrollo del encierro. Hoy, mientras era expulsado del recorrido, se entretenía revisando su terminal.

Lacey Mrzena, artista estadounidense que se presenta en sus redes sociales como director de cine y que ha lucido pelo verde y maquillaje por las calles de Pamplona durante estos Sanfermines al estilo del ‘Joker’ de la serie Batman, fue identificado tras participar en la quinta carrera con un teléfono móvil en la mano, incumpliendo la normativa que prohíbe portar dispositivos de grabación durante la carrera.

La Ordenanza del Encierro prohíbe expresamente utilizar o portar teléfonos móviles, cámaras y otros dispositivos de grabación dentro del recorrido sin autorización. Estas infracciones están consideradas graves y pueden conllevar multas de entre 601 y 6.000 euros.

Además, la Policía Municipal mantiene controles preventivos antes de cada encierro para impedir la entrada de estos dispositivos. En los Sanfermines de este año ya ha requisado 54 gafas con cámara dentro del recorrido, un tipo de dispositivo cada vez más utilizado y más difícil de detectar que los teléfonos móviles.