El grupo inversor A.Gain pasa a ser el accionista mayoritario del Real Zaragoza. En una operación que se ha venido fraguando en las últimas semanas –con Jim Miller como enlace– y que todavía está a la espera de que se firmen los documentos oficiales de la compraventa, el club cambia de manos nuevamente.
Dicha firma tendrá lugar en el mes de septiembre y, ya en el mes de octubre, habrá una junta de accionistas en la que parte de los préstamos participativos que han hecho Jorge Mas y Juan Forcén al Real Zaragoza se conviertan en acciones. Así, la nueva propiedad se quedará con un paquete de en torno al 60% y ellos con el 40 %, manteniéndose en un proyecto en el que Mas sigue de momento como presidente y Forcén como figura representativa aragonesa.
Con la entrada de esta plataforma internacional de inversión, respaldada por IDC Network y cuyo CEO es Bobby Aitkenhead, se consuma la salida de la rama del Atlético de Madrid (Pablo Jiménez de Parga, James Carpenter, Joseph Oughourlian o el referido Jim Miller), que vende su parte en porciones que no han trascendido de manera detallada.
A lo largo de los próximos días, el Real Zaragoza comunicará a sus aficionados nuevos detalles sobre el plan de futuro que supone un «reto importante» para los nuevos propietarios, que abordarán una reestructuración interna que previsiblemente incluirá la salida de Mas como presidente; pero en principio no alterarán la estructura deportiva, por lo que Lalo Arantegui continuará con su hoja de ruta en cuanto a la planificación del proyecto y la confección de la plantilla.
El grupo inversor, propietario también de clubes como el Deportivo de Cali (Colombia) y cuyos representantes ya visitaron ayer por la mañana la Ciudad Deportiva para conocer en primera persona las instalaciones, no tendría ninguna intención de revisar las decisiones adoptadas en esa parcela hasta la fecha, con objeto de devolver al equipo aragonés, progresivamente, al lugar que merece en el fútbol español.
«A.Gain conoce el trabajo que tiene por delante y asume este desafío con una planificación sólida, un equipo directivo cuidadosamente seleccionado por su experiencia y compromiso, y una estructura de trabajo que combina el conocimiento y la dedicación local con los más altos estándares internacionales de gestión», explica la nota de prensa emitida ayer martes por el Real Zaragoza, subrayando que el nuevo grupo conformado tiene «todas las capacidades necesarias para alcanzar un objetivo común: devolver al Real Zaragoza la estabilidad y la competitividad que su historia y su afición exigen».
Actualmente se ha firmado un acuerdo previo de inversión, aclara ese mismo escrito, por lo que se espera que la formalización definitiva de la operación se complete una vez finalizados los procesos pendientes, incluidas las «autorizaciones regulatorias y deportivas correspondientes». El grupo, que llega tras «meses de análisis» y con una experiencia contrastada en la industria del fútbol, es «plenamente consciente de la situación deportiva actual» y afronta esta nueva etapa con «total compromiso y profesionalidad», subraya esa misma nota de prensa.
«A.Gain conoce el trabajo que tiene por delante y asume este desafío con una planificación sólida, un equipo directivo cuidadosamente seleccionado por su experiencia y compromiso, y una estructura de trabajo que combina el conocimiento y la dedicación local con los más altos estándares internacionales de gestión», adelantan los nuevos accionistas, aclarando que A.Gain es parte de IDC Network, una plataforma global de inversión centrada en asociarse con «personas excepcionales e instituciones consolidadas». «Respaldada por más de 30 años de experiencia inversora, combina capital con visión de largo plazo, una participación activa en la gestión, experiencia operativa y apoyo estratégico para ayudar a las organizaciones a crear valor de forma sostenible», añaden en ese comunicado difundido ayer, en una jornada frenética en las oficinas del club, puesto que también se le dio oficialidad a otra de las operaciones clave en el verano zaragocista: la llegada de un Ander Herrera que firma por una sola temporada y a futuro, una vez terminada su carrera futbolística, también tiene intención de hacerse con un paquete accionarial.