No hay verano de estrenos sin una película con tiburones que visite la cartelera presencial. Con la canícula es la excusa perfecta para disfrutar del … aire acondicionado en la sala oscura mientras asistimos a la enésima escabechina en alta mar desde que Spielberg firmase su obra maestra, ‘Tiburón’. Este año le ha tocado el turno a ‘En mar abierto’, aunque no es la única apuesta con esta manoseada temática estival que ve la luz estos días.

Hace una semana se estrenó otra propuesta que pelea por el cetro de cine de escualos de 2026, ‘La boca del diablo’, ofertada directamente en streaming en Prime Video, sin pasar por taquilla, alcanzando el número uno del top ten de la plataforma sin demasiado esfuerzo. En abril, bastante antes de que lleguen los calores, Netflix lanzó ‘Embestida’, donde había un huracán y bestias marinas hambrientas entre las aguas, como la mítica saga casposa de culto ‘Sharknado’ pero tomándose en serio el escenario y los acontecimientos.

A falta de otra continuación de ‘Megalodón’ y sus gigantescos animales acuáticos prehistóricos, cuyo reinado con dos entregas ha sido indiscutible en los últimos tiempos, ‘En mar abierto’ cubre el hueco este año en el circuito de exhibición tradicional, y lo hace con un claro aliciente: cuenta en la dirección con el veterano Renny Harlin, que firmó en su día ‘Deep Blue See’, tras ‘La jungla 2: Alerta roja’ y ‘Máximo riesgo’.

En esta ocasión comienza la agitada historia con un aparatoso accidente de avión. El aparato en cuestión, en ruta desde Los Ángeles a Shanghai, se estrella en el mar y la mayor parte de la tripulación no se salva de la terrible tragedia, solo unos pocos que no encuentran solución al desaguisado y se ven acorralados entre el fuego y las brasas. Los supervivientes se quedan atrapados en lo que queda del fuselaje mientras una jauría de escualos sedientos de sangre les rodea con ganas de mover mandíbula. La situación es desesperante, no tienen a dónde huir y solo les queda enfrentarse a la amenaza, conscientes de su destino fatal.

Reparto

Si ‘La boca del diablo’ presentaba al típico grupúsculo de jóvenes en celo dispuestos a ser devorados por un escualo, una cuadrilla de pijos que merecen una buena dentellada, el estreno que nos ocupa va por otro derroteros que también nos suenan de algo. Fusionar una catástrofe y el ataque de tiburones es ya un género en sí mismo.

Aaron Eckhart (‘El caballero oscuro’), reconvertido en una héroe de acción en sus últimas películas, pilota el avión junto al oscarizado Ben Kingsley, al que le han cancelado por sorpresa la serie de Marvel ‘Wonder Man’. Completan el reparto principal Angus Sampson (‘Insidious’), Richard Crouchley (‘Posesión infernal: el despertar’), Molly Belle Wright (‘Omaha’) y Lucy Barrett (‘Embrujadas’). Harlin aprueba tras la cámara, mezclando tensión y algo de terror en un filme que puede ser catalogado como un thriller de supervivencia cumplidor, con unos toques de horror. A finales de los años noventa Renny estrenó ‘Deep Blue Sea’ y ahora regresa al tema tras dirigir la trilogía de ‘Strangers’, un slasher al uso demasiado estirado. Sin duda, quien filmase ‘Pesadillas en Elm Street 4: El amo del sueño’ está cómodo en el cine de género, expandiendo los márgenes de la serie B.

‘En mar abierto’ premia al espectador con lo que promete desde sus imágenes de avance, sin trampa ni cartón. Hay profesionalidad en el ejercicio de las escenas de acción y el espectáculo es el previsto. Las películas de tiburones son como las canciones del verano.