No corren buenos tiempo para las tiendas de zapatillas deportivas cucas, cool y originales de Bilbao. Si hace poco bajó la persiana The Sole Club, … un lujoso comercio de la Plaza Arriquíbar en el que se podía empezar pagando 1.500 euros por unas Louis Vuitton y acabar desembolsando 20.000 por unas sneakers casi imposibles de encontrar en los lugares más exclusivos del planeta, ahora ha corrido la misma mala suerte Edonora.
Ha aguantado 14 años un comercio por el que era imposible pasar sin entrar dentro. Aunque uno no comprara nada, había que verlo, pero pocos eran los que se resistían a probarse números que luego adquirían y que le convirtieron en uno de los negocios más punteros de la capital vizcaína. Como decían sus propietarios, Teresa y Gorka, Edonora era «mucho más que una tienda».
Los responsables del comercio aprovecharon Instagram para anunciar su marcha y comunicar oficialmente su despido. «Han sido catorce años juntos. Ya queda lejos aquel ilusionante verano del 2021 de acondicionar ese local del número 7 de Particular de Estraunza que nos enamoró. Venía de ser una galería de arte y las vueltas que da la vida», expresaron.
Han sido 14 años «intensos, peculiares y disfrutones», pero también «difíciles económicamente», que les ha conducido finalmente al cierre. «Siempre hemos comentado lo apretado de mantener este sueño vivo mes a mes», escribieron Teresa Escribano y Gorka Bilbao. Aunque puede que para muchos clientes constituyera una sorpresa, la pareja llevaba tiempo sopesando el fin de esta etapa. No es país ni época para seguir desarrollando comercios locales independientes», sentenciaron.
El pasado 30 de julio acudieron por última vez a un espacio, el suyo, que jamás olvidarán. «No podemos más que agradeceros vuestra confianza, apoyo y que nos siguiérais el rollo durante tanto tiempo. Han sido catorce años –insisten– de una aventura inolvidable».
Todo empezó el 4 de octubre del 2012, con una convocatoria a la parroquia zapatillera de Bilbao y alrededores. Había que estar en la inauguración de Edonora sneaker store. Teresa y Gorka ofrecían cada temporada modelos exclusivos de marcas como Adidas, New Balance o Brandblack. «Trabajamos con firmas y productos diferentes, que es lo que nos interesa: vender lo que nos gustaría comprar», defendía Gorka. En su local se podían encontrar modelos con muy pocos pares disponibles en el país.
De hecho, fueron los primeros en comercializar el modelo Terrex de Adidas, así como de las primeras tiendas en vender las Nike Jordan 23, cuando eran la novedad. Todo un hito para un pequeño negocio de la capital vizcaína.
Desde el principio su filosofía se basó en no creer en el ruido publicitario. Consiguieron diferenciarse y ganarse un hueco en la escena underground del sector. «En 10 años han cambiado mucho las cosas y en Bilbao es muy difícil sacar un negocio adelante. Fuimos de las primeras sneakers store del país e irónicamente ahora somos de las pocas que quedan», explicaba Gorka, que recordaba que muchas no sobrevivieron a la crisis económica del 2008 o la pandemia.
Cuando cumplieron diez años «de pasión y trabajo», Edonora invitó a sus seguidores a celebrar sus éxitos en su «tradicional ágape de cervezas, bebidas energéticas y chuches varias». Coincidiendo con esta fecha, la store protagonizó el lanzamiento de las zapatillas de Brandblack diseñadas por Salehe Bembury, vicepresidente de zapatillas y calzado masculino de Versace. «Es un placer que esta marca confíe en nosotros para vender los últimos pares de esta colaboración, que se pudo comprar este verano en el ‘pop-up’ de París y ahora en Bilbao», se congratulaba Gorka.
Era un modelo disponible en dos colores diferentes. Solo había 30 pares de cada color en el país, «10 de cada en nuestra ciudad». Fue, sin duda, una oportunidad, otra más, para visitar la tienda de las sneakers diferentes. Sin embargo, tanta modernidad y riesgo no les sirvió para salvarse de una quema que persigue a tantos establecimientos. Gorka y Teresa, pese a todo, lo intentaron hasta que el mercado les dijo basta. Eso es lo que se llevan por delante.