El mejor momento de Iván Romeo puede llegar en el mejor momento, en la Vuelta
Finalizada la Vuelta a Polonia, Iván Romeo ha encontrado el golpe de pedal en el momento oportuno.
Tras una temporada complicada, marcada por casi tres meses alejado de la competición y sensaciones oscuras, podemos decir que su Vuelta a España pasó por Polonia tras subirse al podio final incontestable.
Su tercer puesto en la clasificación general, impulsado por una contrarreloj en la que terminó cuarto, confirma que las piernas responden.
No es un detalle menor, sino un aval sólido justo antes de afrontar la Vuelta a España.
Este regreso ilusiona a Movistar en una coyuntura donde el equipo necesita aire fresco y resultados inmediatos.
La escuadra acude a la ronda de casa golpeada por la urgencia de puntos.
El esfuerzo desplegado en el pasado Tour de Francia, con cientos de kilómetros en fugas sin premio, dejó el casillero a cero.
Aquella entrega constante no tuvo la recompensa merecida y dejó al bloque en una posición en la tabla que no refleja el trabajo realizado, pero que exige soluciones rápidas.
La responsabilidad de la clasificación general recaerá en Enric Mas y Cian Uijtdebroeks.
Ambos, con la obligación de justificar su estatus y pelear por la zona alta.
Su combate se centrará en aguantar con los favoritos y arañar tiempo en los días clave, un desgaste diario que deja poco margen para buscar triunfos individuales en etapas de perfil medio o emboscadas.
En ese escenario, Iván Romeo aparece como una baza clave.
Nadie le pide disputar la general de la Vuelta, pero su estado de forma le otorga libertad para buscar opciones desde lejos.
Con la frescura recuperada tras su actuación en Polonia y sus facultades en terreno llano y rizado, el castellano tiene la capacidad de romper la racha negativa del equipo.
Sumar una victoria de etapa significaría aliviar la tensión del grupo, asegurar un botín valioso de puntos y transformar las buenas sensaciones en un resultado definitivo mientras los jefes de filas libran su propia batalla en la general.
No olvidéis que un Movistar no gana una etapa en las grandes desde Pelayo en el Giro de hace dos años, lo mismo que que no levantan los brazos en la Vuelta desde Miguel Ángel López hace seis años.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters

