TurbineH es la startup fundada hace apenas unos meses por el andaluz Álex Ruiz, conocido por un éxito previo como CheckToBuild; Pedro Manjón (CTO), Ariel Benegas (CMO) y el grupo de investigación Sinaí (una de cuyas figuras más reconocidas es Alfonso Ureña). Con sede en Marbella, la empresa propone dos líneas de producto: un sistema operativo agéntico para empresas y la posibilidad de contar con modelos propios. Soberanía tecnológica y consumos son los problemas que resuelven estas soluciones. Con apenas 31 años y siempre dispuesto a ser una voz audaz del ecosistema, Ruiz aporta algunos datos sobre el incipiente latido del proyecto: muestra ya un MRR de 14.000 euros, busca una ronda de cinco millones y aspira a facturar 200 millones en 2029.
¿A qué se debe este nuevo capítulo de su ruta emprendedora?
Estos años me he ido formando en IA y he identificado un fenómeno que me hervía la sangre. Gente sin la menor idea del tema vendiendo automatizaciones a empresas por un precio desorbitado. El mundo de la IA se ha llenado de oportunistas, pero la gente sigue sin saber lo que estas herramientas pueden hacer. Nosotros atacamos dos problemas. Uno es el consumo de los LLM, que es gigantesco. Las compañías usan un Ferrari para ir a comprar al supermercado. Además, usar la IA en español dispara ese consumo un 57%, ya que la mayoría de modelos están entrenados en inglés. El otro problema es que geopolíticamente Europa no tiene soberanía. Ahora que llueve dinero en este vertical, es el momento de construir un líder europeo alineado con los valores del continente.
¿Qué ventajas ofrece su sistema agéntico? Agentes y startups con agentes hay miles. Incluso usted mismo puede diseñar su pequeño ejército de agentes con una suscripción a Claude o ChatGPT
Cuando salen los primeros PC, las compañías los compran, pero no saben usarlos hasta que llega Microsoft. Esto es igual: aunque contrates diez SaaS diferentes, si no tienes una pieza como TurbineH, que lo centraliza todo, es multimodelo y vale para ventas, contabilidad o facturación, no sales de la parálisis. Con TurbineH no quedas atado a ningún proveedor y la tarifa es fija y por procesos, no depende del consumo de tokens.
¿Y los modelos propios?
Nuestro laboratorio los construye y se venden a administraciones públicas y grandes corporaciones. Es IA soberana y local. BBVA, por ejemplo, no necesita usar el mejor LLM del mercado, sino un modelo específico que se nutra de sus datos.
Cuál es la siguiente ola después de los agentes?
La próxima ola será la IA local y después la confluencia de robótica e IA. Los modelos frontera serán cada vez menos asequibles, de ahí que tenga sentido un planteamiento local donde ya no dependes de que te queden tokens o de que Claude esté arriba, sino de que el modelo corra en tu servidor y todos los empleados lo tengan a su disposición en el móvil. Además, nadie habla de la eficiencia. Google inventó las redes neuronales basadas en transformers, que son rápidas pero cero eficientes. En la etapa venidera, la IA consumirá muchísimo menos.
¿Significa eso que la profusión de centros de datos es un sinsentido?
Visualizo un batacazo descomunal. La historia nos enseña que todo tiende a hacerse más eficiente y pequeño. Pasa con el cerebro y pasará con la IA. Invertir a partir del consumo actual de la inteligencia artificial es un error, aunque para el espacio (SpaceX), los centros de datos sí tienen sentido debido a la carrera que se libra. De las diez empresas más importantes hoy, me quedo sólo con tres. Apple por sus dispositivos y porque algo nuevo preparan; Google porque es dueña del vasto ecosistema de internet, y SpaceX por el nicho que ha atacado y porque será en el espacio lo que Coca-Cola ha sido en la esfera de los refrescos.
¿Y Nvidia?
No lo veo. Huawei está a unos meses de igualar el mejor chip de la big tech californiana y entonces su valor caerá a la mitad. No le digo nada si encima China termina quedándose con Taiwán. Anthropic y OpenAI tampoco me convencen porque no disponen de barreras de entrada. Para hacer un LLM sólo hace falta muchísimo dinero, no observo ahí un valor diferencial. Lo raro es que los árabes no hayan decidido entrar ya en esta pelea con sus petrodólares. SpaceX comprará Anthropic y OpenAI será el Yahoo de la IA.
Robots y AGI (inteligencia artificial general) depararán un escenario muy del gusto de la ciencia-ficción. ¿Qué huella dejará este desembarco en la sociedad?
Tener un robot será carísimo, como tener una casa. Un rico tendrá diez y una familia de clase media, uno o dos. Serán esos robots los que trabajen para la familia y traigan dinero al hogar; y el humano se dedicará a invertir esos recursos o a trabajar en los ámbitos que la robótica no pueda cubrir.
Aunque no siempre lo parezca, el progreso tecnológico y la aparición de nuevas casuísticas condicionará nuestra interacción con lo digital, marcada todavía hoy por el peso abrumador de las redes sociales y los primeros síntomas serios de hartazgo y endurecimiento regulador.
Estar en el teléfono móvil te saca del mundo; el contenido corto está dejando frito el cerebro. Pienso que en diez o 15 años mejoraremos porque la siguiente interacción con un dispositivo será más humana; no con los dos ojos en la pantalla, sino tal vez hablando.