El FC Barcelona y el Manchester City han alcanzado este fin de semana un principio de acuerdo para el traspaso de Rodri Hernández. El capitán de la selección española y MVP del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá jugará en el club blaugrana después del gran movimiento de Deco para arrebatárselo al Real Madrid y reforzar el proyecto de Hansi Flick con el mejor futbolista del mundo en su posición. Firmará hasta 2030, esto es, para las próximas cuatro temporadas. Será uno de los ‘pelotazos’ del verano.
Todas las partes están puliendo la documentación e intercambiando los papeles para que la operación sea oficial en los próximos días. La idea es que Rodri, que hace unos días regresó a los entrenamientos con el Manchester City tras finalizar sus vacaciones, se incorpore a la disciplina blaugrana esta semana que viene e incluso pueda ser presentado en el Gamper. El ‘sí’ del futbolista al club catalán tras la intervención de Flick ‘empujó’ a la dirección deportiva culé a iniciar unas negociaciones con el City que no han sido fáciles, pero han acabado llegando a buen puerto.
En el Etihad Stadium ya eran muy conscientes desde hace tiempo del deseo de Rodri de cambiar de aires. El futbolista tenía contrato hasta el año que viene y apuntaba al Real Madrid, necesitadísimo de un pivote organizador como él. Los responsables deportivos ‘cityzens’, ante la posibilidad de perderlo sin nada a cambio en 2027, estaban dispuestos a dejar salir al centrocampista, pero no a ‘regalarlo’. La pretensión inicial del Barça estaba lejos de los 80 ‘kilos’ que pedían en Manchester, pero los clubes han alcanzado un acuerdo cercano a la postura de la entidad inglesa.
La cantidad pactada es de 60 millones más variables. Según ‘The Athletic’, estos bonus ascenderán hasta los 16,5 ‘kilos’ y once de ellos serán de cumplimiento asequible desde la perspectiva mancuniana. En cualquier caso, se trata de una cantidad importante y superior a la que Deco quería llegar cuando empezaron las conversaciones. Desde los despachos del Spotify Camp Nou, sin embargo, se ha considerado oportuno realizar un esfuerzo para firmar uno de esos futbolistas que eleva tanto el suelo como el techo competitivo de cualquier equipo.
Un líder para Flick
Con Rodri, el Barça no solo incorpora a un centrocampista contrastadísimo al máximo nivel y en un gran momento de forma a sus 30 años. También ficha a uno de esos líderes que Flick pidió tras la eliminación en los cuartos de final de la Champions a manos del Atlético de Madrid. A pesar de que reforzar la medular no era prioritario para la dirección deportiva culé, una oportunidad de mercado de estas características no se podía desaprovechar.
Si la competencia en la sala de máquinas barcelonista ya era máxima, la llegada de Rodri perfecciona una medular con alternativas de primerísimo nivel y perfectamente capacitada para dar continuidad al dominio en España y asaltar el trono continental.
El fichaje de Rodri también deja en una situación complicada a Frenkie de Jong. El neerlandés forzó para disputar el Mundial con su selección, se lesionó de gravedad y podría acusarlo con una pérdida de protagonismo importante cuando se recupere dentro de unos meses. En el club no gustó nada la gestión de su lesión y esto también ha marcado un antes y un después en la planificación deportiva.