El belga Cian Uijtdebroeks, líder del equipo Movistar junto a Enric Mas, llegó el martes a la meta de Andorra último, a más de 26 minutos del ganador, Tadej Pogacar, haciendo un esfuerzo enorme por no abandonar la Vuelta a España. Cruzó la línea de meta y rompió a llorar mientras algunos de sus compañeros lo consolaban. Aseguraba que el dolor que sufría era insoportable. Dos días antes, en la segunda etapa, había sufrido una dura caída que le provocó abrasiones y heridas por todo el cuerpo junto a un traumatismo en el tobillo izquierdo. Es lo que se diagnóstico tras las pruebas médicas a las que fue sometido al término de la etapa, y el excorredor del Visma decidió continuar en carrera.

La agonía y el coraje de la estrella del Movistar: llega último y llorando
Calvario sin final feliz
Tras suspenderse la siguiente etapa por la tormenta de granizo, el martes, en una jornada de montaña en Andorra, Uijtdebroeks sufrió un auténtico calvario, descolgándose muy pronto y dándolo todo pese a sus dolores insoportables para llegar a meta dentro del control, con la esperanza de ir mejorando con el paso de los días.
Pero tras ser sometido a nuevas pruebas médicas pudo comprobarse que sus lágrimas de dolor estaban justificadas, y este miércoles no ha tomado la salida en la quinta etapa, entre Falset y Roquetes (Tarragona). “Tras realizar nuevos test y pruebas al corredor, se ha comprobado que la lesión derivada de la caída sufrida durante la disputa de la segunda etapa es más amplia de lo que se estimaba inicialmente”, explicaba el Movistar en un comunicado.

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Por este motivo, su equipo aseguraba que había “decidido que Cian Uijtdebroeks abandone la carrera para que pueda comenzar cuanto antes su recuperación”. “Cian, volverás pronto. Y volverás más fuerte. Gracias por tu esfuerzo, tu sacrificio y por no dejar de luchar. Te esperamos”, escribía el Movistar en sus redes sociales para ilustrar un vídeo en el que el ciclista se despedía de sus compañeros, directores deportivos y demás personal de la escuadra telefónica.
Perseguido por la mala suerte
El corredor belga, nacido en Abolens hace 23 años, vuelve a retirarse muy pronto esta temporada de una vuelta grande. Ya lo hizo del Tour de Francia en la sexta etapa por una enfermedad, y en la Vuelta a España se marcha en la quinta, en ambos casos por problemas de salud. En su estreno con el Movistar le está persiguiendo la mala suerte, porque ya sufrió una dura caída en la Volta a la Comunitat Valenciana.
Unas desgracias que no le están permitiendo mostrar el nivel que mostró en 2022, cuando ganó el Tour del Porvenir, o en 2023, cuando en su primera grande, la Vuelta a España, terminó octavo en la general. Desde entonces no ha podido acabar ninguna ronda de tres semanas.