Con el final del verano y la llegada de septiembre, muchos empiezan a volver a plantearse la vuelta a la rutina, y quizá comenzar una vida más saludable … . Hacer más ejercicio, perder algo de peso, comer mejor… El inicio del curso escolar compite muchas veces en buenos propósitos con el año nuevo, pero lo cierto es que nunca es mal momento para mejorar los hábitos y apostar por la salud.
Sin embargo, en muchas ocasiones elegir hacer una dieta sin asesoramiento o intentar perder peso reduciendo drásticamente los alimentos que tomamos puede ser contraproducente. Una de las estrategias más recomendadas es adoptar hábitos que puedan mantenerse en el tiempo, reduciendo por ejemplo el consumo de alimentos ultraprocesados que pueden además ser perjudiciales para nuestra salud.
Los seis peores alimentos para tu corazón
En este sentido, el cardiólogo y divulgador Aurelio Rojas ha listado seis alimentos que deberías dejar de comer «para proteger tu corazón» y mejorar tu salud. El primero de ellos son las carnes frías procesadas, como el jamón cocido, la mortadela, el chopped, lomo adobado… Estas carnes son «altas en nitritos y nitrosaminas, compuestos asociados con más riesgo cardiovascular y cáncer, sobre todo colorectal», explica el médico. Según Rojas, un sándwich de fiambres diario «aumenta enormemente la inflamación y la tensión arterial».
Otro de los alimentos que desaconseja este cardiólogo son las salchichas, «que combinan grasas saturadas, muchas veces trans, con nitritos y sodio». Las salchichas tienen los mismos riesgos que las carnes procesadas, pero además llevan una gran cantidad de sal, «hasta la mitad de lo recomendado al día en una sola salchicha».
En tercer lugar, Rojas señala a las salsas como el kétchup. «Mucho azúcar y mucho jarabe de maíz, que aumenta enormemente los picos de glucosa e insulina». Además, señala que también provocan inflamación. La también popular salsa barbacoa no se queda atrás: «además de todo el azúcar, tiene saborizantes artificiales a humo, que en estudios se han relacionado con incremento de riesgo de cáncer», explica.
Los cereales azucarados se hacen con el cuarto puesto en esta lista de alimentos malos para el corazón, que además son especialmente consumidos por niños pequeños. Estos alimentos tienen un índice glucémico muy alto, por lo que «suben la insulina e incrementan la grasa visceral, la realmente peligrosa, y además estás con hambre al rato», afirma.
Rojas señala en su lista a las bebidas vegetales saborizadas, como las leches de avena o de soja, «pero sobre todo las que llevan sabores artificiales, azúcar o chocolate» y recomienda revisar los ingredientes antes de comprarlos.
Por último, el médico apunta a los productos light. «Llevan poca grasa, pero más aditivos, más azúcar y más almidones», explica. Como ejemplo señala a los yogures light, que pueden llegar a tener el mismo azúcar que una galleta.
«No se trata de prohibir», concluye el cardiólogo, «sino de frecuencia. Para tu corazón, estos alimentos deben ser ocasionales y nunca diarios». Para Rojas, la mejor alimentación es la más sencilla: comida real cocinada en casa y poco procesada.