Cuatro inmigrantes detenidos en Ceuta por apedrear a una patrulla de militares y herir a un sargento

La Policía Nacional ha detenido a cuatro inmigrantes en situación irregular acusados de atacar, durante la madrugada de este sábado, a un grupo de militares del Grupo de Regulares en Ceuta, un incidente en el que resultó herido un sargento del Ejército español, según han confirmado fuentes de la Jefatura Superior de Policía. Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la gasolinera situada junto a la puerta trasera de Murallas Reales, en la avenida Martínez Catena, donde los cuatro individuos lanzaron piedras contra los militares, alcanzando a uno de ellos.

Tras la agresión se inició una persecución que concluyó en la playa del Chorrillo, con la participación de una patrulla del Grupo Rural de Seguridad (GRS) de la Guardia Civil. Los agentes detuvieron inicialmente a tres de los presuntos agresores, mientras que un cuarto, menor de edad según la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), logró huir y fue localizado poco después por los propios militares. Los cuatro fueron entregados a la Policía Nacional; tres permanecen prestando declaración y está previsto que pasen a disposición judicial mañana, mientras que el menor ya ha pasado a disposición de la Fiscalía de Menores.

La agresión se produce apenas dos días después de la emboscada sufrida por una patrulla militar en Benzú el pasado 27 de agosto, cuando un grupo de entre 30 y 40 migrantes rodeó un vehículo del Ejército a pedradas. Aquel ataque terminó con la detención de doce ciudadanos marroquíes, once de los cuales aceptaron el viernes una condena de dos años de prisión sustituida por la expulsión de España durante cinco años; el duodécimo permanece en prisión provisional al rechazar el acuerdo.

Tras conocerse el nuevo ataque, ATME ha expresado su “máxima preocupación” y ha reclamado mayor protección jurídica para los militares, su reconocimiento como agentes de la autoridad, más medios de protección en Ceuta y apoyo psicológico específico para el personal desplegado, ante el “desgaste físico y psicológico” que atribuye a la presión continuada de la crisis migratoria. (Ep)