Bixente Igarzabal Villanueva, conocido triatleta y montañero de Lesaka, ha fallecido hoy en Los Alpes tras sufrir una caída cuando se encontraba acompañado de otros montañeros. Tenía 54 años, estaba soltero y trabajaba como técnico informático en ANIMSA (Asociación Navarra de Informática Municipal) en Pamplona.

Desde el Ayuntamiento de Lesaka, su alcalde, Ladis Satrustegui Alzugaray, mostraba su pesar por esta «mala noticia», al tratarse de «una persona muy querida en la localidad». Fuentes familiares le han confirmado que esta misma mañana han hablado con él y solo unas horas después han recibido la triste comunicación.

Satrustegui define a Bixente Igarzabal como «una persona deportivamente muy activa, muy disciplinada y un referente para mucha gente en la localidad. Siempre estaba dispuesto a hacer salidas a Los Alpes o a Los Pirineos con quien se lo pedía para compartir experiencias y aventuras».

El Ayuntamiento, después de trasladar su pésame a la familia, se ha puesto a su disposición por si fuera necesaria su ayuda para realizar cualquier tipo de trámite.

Un deportista nato

La trayectoria vital de Bixente Igarzabal ha estado estrechamente ligada al deporte, una pasión que cultivó desde joven y que le llevó a afrontar algunos de los mayores retos de resistencia.

En los años 90 jugó a baloncesto con el desaparecido equipo del Beti Gazte de Lesaka y, con el mismo club, se proclamó campeón de Navarra, Euskadi y del Mundo de sokatira. Tras su etapa en los deportes de equipo, comenzó a adentrarse en las disciplinas individuales.

Gran aficionado a la bicicleta, participó también en numerosas maratones por distintos puntos de Europa. Más adelante dio el salto al triatlón de larga distancia, los conocidos Ironman, pruebas que combinan 3,8 kilómetros a nado, 180 kilómetros en bicicleta y una maratón de 42,195 kilómetros a pie.

El triatlón, y especialmente la larga distancia, se convirtió en una de sus grandes pasiones. En 2008 completó su primer Ironman en Niza (Francia) y, a lo largo de su trayectoria deportiva, llegó a finalizar más de 30 pruebas. Entre ellas destacó el célebre Roth Challenge, en Alemania, una de las grandes citas del triatlón internacional, que congrega a cientos de miles de espectadores y que Igarzabal disputó por tercera vez en 2018.

Bixente Igarzabal, en el podio tras ganar la categoría máster del Ironman Extremo Altriman en Les Angles (Francia) en 2013.

Lanzador del cohete en Lesaka en 2018

Ese mismo año, su pueblo quiso reconocer su trayectoria y su vinculación con el deporte. Igarzabal fue el encargado de prender la mecha del chupinazo que dio inicio a los Sanfermines de Lesaka. En aquella ocasión, resumía así su relación con el deporte: “Excepto el fútbol, creo que he probado casi todo. Del deporte me gusta sobre todo ese punto de reto personal que tiene. Gozo con todo el recorrido que hay que realizar para conseguir una marca o un objetivo: el entrenamiento diario, los viajes y la competición”.

Aunque le resultaba difícil decantarse por una sola disciplina entre todas las que había practicado, reconocía que por entonces correr ocupaba un lugar especial. “En la actualidad lo que más me gusta es correr, sobre todo disfruto en las maratones, tanto por la dureza de la prueba, como por el ambiente que hay en las calles. Hasta hace pocos años la bicicleta me gustaba más, pero tras un par de accidentes deportivos, he priorizado deportes más seguros, y de entre ellos, sin duda, el más seguro es correr”.

Amor por el Beti Gazte

Bixente Igarzabal también hablaba con especial cariño de los deportes colectivos y de todo lo que había vivido defendiendo los colores del Beti Gazte. Preguntado por sus preferencias entre las disciplinas individuales y las de equipo, explicaba que ambas tenían sus atractivos: “Cada deporte tiene su atractivo y yo tengo la suerte de poder trabajar individualmente y de poder ser parte de un equipo. En el deporte individual tú puedes marcarte tus objetivos y trabajar diariamente para conseguirlos, sin estar pendiente de nadie. Lo mejor de los deportes colectivos es el propio equipo y trabajar junto a tus amigos”. Y añadía: “De ambas maneras se sufre mucho, pero se compensa y se disfruta pensando que llevas el elástico del Beti Gazte y que representas al pueblo de Lesaka allí donde compitas”.

Bixente Igarzabal, llegando a meta en tercer lugar durante el II Ironbaks, triatlón de larga distancia, en 2013.

Esfuerzo y superación

Esa idea de esfuerzo, superación y amor a su pueblo estuvo siempre presente en su manera de entender el deporte. En los triatlones de larga distancia, además de la exigencia física, concedía una importancia fundamental a la fortaleza mental. “Tras terminar 4 kilómetros nadando y 180 de bicicleta, también hay que ser mentalmente muy fuerte para afrontar una maratón”, reflexionaba.

Para afrontar esas pruebas, apostaba por mantener la mente despejada y avanzar paso a paso. “Es mejor no pensar en nada y mantener la mente despejada. En las carreras me marco los objetivos a corto plazo e intento evitar los pensamientos negativos. En las Ironman la preparación física tiene mucha importancia, pero también el entrenamiento psicológico”, señalaba.

Bixente Igarzabal entendió el deporte como una forma de vida, pero también como una manera de superarse, de compartir experiencias y de llevar el nombre de Lesaka allá donde competía. Desde las canchas hasta las carreteras, los circuitos de triatlón y las montañas, su recorrido vital estuvo marcado por el esfuerzo, el desafío y una pasión inagotable por el deporte.