{"id":101307,"date":"2025-09-08T13:48:12","date_gmt":"2025-09-08T13:48:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/101307\/"},"modified":"2025-09-08T13:48:12","modified_gmt":"2025-09-08T13:48:12","slug":"egan-bernal-el-sufrimiento-que-nadie-ve-y-su-milagrosa-recuperacion-segun-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/101307\/","title":{"rendered":"Egan Bernal: el sufrimiento que nadie ve y su milagrosa recuperaci\u00f3n, seg\u00fan la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>                Un estudio m\u00e9dico reciente da detalles nuevos sobre su incre\u00edble recuperaci\u00f3n, tras el accidente de 2022: lo cerca que estuvo de la muerte y su extraordinario regreso a las competencias, como la Vuelta a Espa\u00f1a que corre por estos d\u00edas.                <\/p>\n<blockquote><p> 7 de septiembre de 2025 <\/p><\/blockquote>\n<p><strong><br \/>\n                                        Por: Jaime Fl\u00f3rez                                        \/ Ilustraci\u00f3n: Angie Pik                <\/strong>\n                <\/p>\n<p>    <img loading=\"lazy\" data-od-removed-fetchpriority=\"high\" data-od-replaced- data-od-xpath=\"\/HTML\/BODY\/MAIN[@id='site-content']\/*[1][self::ARTICLE]\/*[2][self::DIV]\/*[1][self::DIV]\/*[5][self::DIV]\/*[1][self::DIV]\/*[2][self::IMG]\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"1600\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Egan-Bernal-ciclista-radiografias-1200x1600.webp.webp\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"Un estudio m\u00e9dico reciente da detalles nuevos sobre la incre\u00edble recuperaci\u00f3n del ciclista, tras el accidente de 2022: lo cerca que estuvo de la muerte y su extraordinario regreso a las competencias, como la Vuelta a Espa\u00f1a que corre por estos d\u00edas.\"  \/><\/p>\n<p>Egan Bernal tom\u00f3 partida en la Vuelta a Espa\u00f1a, que terminar\u00e1 la pr\u00f3xima semana, con un sue\u00f1o en mente: coronarse campe\u00f3n, sumar esa victoria a las que ya obtuvo en el Tour de Francia y el Giro de Italia, y convertirse en el octavo corredor en la historia que gana las tres grandes competencias del ciclismo. Una haza\u00f1a que le asegurar\u00eda un lugar en el pante\u00f3n de ese deporte, junto a los m\u00e1s grandes: Eddy Merckx, Bernard Hinault y otros pocos inolvidables. Pero la realidad deportiva, ante rivales en mejor forma que el colombiano, es que est\u00e1 lejos de lograrlo.\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, en cada pedalazo, Egan carga el glorioso peso de una haza\u00f1a que no quedar\u00e1 en los libros de r\u00e9cords, aunque tal vez sea m\u00e1s meritoria e improbable que ganar las tres grandes vueltas. Su gesta qued\u00f3 retratada en un art\u00edculo acad\u00e9mico, publicado en marzo pasado en la revista cient\u00edfica Journal of Orthopaedic Reports, que revela detalles desconocidos del sufrimiento por el que pas\u00f3 el ciclista, luego de un accidente en 2022, y de su incre\u00edble recuperaci\u00f3n. Si el ciclismo, como ning\u00fan otro deporte, enaltece la capacidad humana de resistir y sobreponerse al dolor, Egan es uno de los m\u00e1s grandes en esa materia.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con autorizaci\u00f3n del ciclista colombiano, un grupo acad\u00e9mico de m\u00e9dicos e investigadores de la Universidad de La Sabana analizaron su historia cl\u00ednica y cruzaron la informaci\u00f3n con la de otros estudios sobre accidentes de deportistas. Llegaron a varios hallazgos sorprendentes: el 24 de enero de 2022, luego de estrellarse a 60 kil\u00f3metros por hora contra un bus en una v\u00eda cercana a Tocancip\u00e1, donde entrenaba, Egan estuvo cerca de la muerte. Cuando lleg\u00f3 a la cl\u00ednica de La Sabana, donde lo trataron, ten\u00eda m\u00faltiples heridas, hemorragias y dificultades para respirar.\u00a0<\/p>\n<p>Basados en su estado, los m\u00e9dicos le asignaron un \u00cdndice de Gravedad de las Lesiones (ISS), una medida que se usa para evaluar los riesgos que enfrentan los pacientes y tomar decisiones sobre su tratamiento. El puntaje de Egan fue de 41, lo que indica que su estado era cr\u00edtico. Con un puntaje as\u00ed, el riesgo de morir ronda el 60%, seg\u00fan la literatura m\u00e9dica. Como una moneda lanzada al aire y antes de caer, Egan entr\u00f3 al hospital con probabilidades divididas, casi en partes iguales, entre la vida y la muerte.\u00a0<\/p>\n<p>El estudio describe sus 17 huesos fracturados: una v\u00e9rtebra del cuello, dos v\u00e9rtebras de la espalda, once costillas, el f\u00e9mur y la r\u00f3tula de la rodilla derecha y la falange de un dedo. Sus pulmones lastimados, sangre regada internamente en el t\u00f3rax. El cuerpo de Egan estaba roto. Especialmente sus lesiones en la columna vertebral lo pon\u00edan en riesgo de quedar parapl\u00e9jico. Luego de las primeras atenciones para estabilizar sus signos vitales, Egan entr\u00f3 al quir\u00f3fano. Cuando sali\u00f3, as\u00ed lo muestran las radiograf\u00edas, su cuerpo estaba lleno de clavos, tornillos, alambres y barras de acero y titanio.\u00a0<\/p>\n<p>Los autores del art\u00edculo compararon el caso de Egan con estudios sobre otros deportistas. Uno de estos recogi\u00f3 informaci\u00f3n sobre 207 atletas que sufrieron politraumatismos, como el ciclista de Zipaquir\u00e1. Al cabo de 17 a\u00f1os de seguimiento a esos casos, concluyeron que el 59,1% de ellos no pudieron volver a sus actividades deportivas. El panorama de Egan era incluso m\u00e1s adverso porque, en promedio, estos atletas estudiados ten\u00edan un \u00cdndice de Gravedad de las Lesiones de 22,8 puntos, muy inferior al de 41 del ciclista colombiano. Es decir que, tras haber derrotado el alto riesgo de muerte, Egan ten\u00eda que volver a luchar contra las probabilidades si quer\u00eda regresar al ciclismo.<\/p>\n<p>Tras salir del quir\u00f3fano, entr\u00f3 a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde lo operaron de otras fracturas en su cara. Al tercer d\u00eda, comenz\u00f3 la fisioterapia. Poco despu\u00e9s, con un cors\u00e9 que le ayudaba a soportar su columna lesionada, ya se esforzaba para ponerse de pie, y pronto se mont\u00f3 en una bicicleta est\u00e1tica para probar su pedaleo. Once d\u00edas despu\u00e9s de haber entrado a la UCI, fue dado de alta. El riesgo de quedar cuadrapl\u00e9jico estaba vencido. Pero a\u00fan no sab\u00eda si podr\u00eda volver a competir.\u00a0<\/p>\n<p>El estudio da cuenta de las dificultades que enfrent\u00f3. En el an\u00e1lisis de los casos de deportistas con fracturas de r\u00f3tula, como la de Egan, encontraron que s\u00f3lo el 19,4% de ellos volvi\u00f3 a competir en su deporte. Sobre las lesiones en el cuello, que no son tan comunes en los atletas, no hay mucha evidencia, pero s\u00ed una larga lista de contraindicaciones derivadas que hacen imposible la pr\u00e1ctica deportiva. Las fracturas de f\u00e9mur, agrega el estudio, no solo afectan el cuerpo, sino tambi\u00e9n la mente de los deportistas: \u201csuelen provocar ansiedad y miedo relacionados con el proceso de recuperaci\u00f3n, la reincorporaci\u00f3n a las actividades o el rendimiento deportivo previo, y una disminuci\u00f3n de la capacidad atl\u00e9tica\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Pero Egan derrot\u00f3 todas las estad\u00edsticas. Dos meses y medio despu\u00e9s del accidente en el que roz\u00f3 la muerte, ya estaba montando bicicleta de nuevo. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2773157X25000906?ref=escapecollective.com#bib6\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Siete<\/a> meses despu\u00e9s, en el Tour de Dinamarca, volvi\u00f3 a competir con la \u00e9lite mundial.\u00a0<\/p>\n<p>El estudio de la Universidad de la Sabana resalta que esa extraordinaria recuperaci\u00f3n fue posible gracias a un trabajo impecable de los m\u00e9dicos que lo atendieron: \u201cSe destaca la importancia del trabajo en equipo eficaz, el establecimiento de planes de respuesta r\u00e1pida y la integraci\u00f3n oportuna de la rehabilitaci\u00f3n como aspecto fundamental de la atenci\u00f3n\u201d. Sin duda, as\u00ed fue, como lo ha reconocido y agradecido el mismo Egan. Pero la historia de su carrera, desde ni\u00f1o, ya mostraba que era un prodigio no s\u00f3lo por sus victorias, tambi\u00e9n por la capacidad de recuperarse de los golpes m\u00e1s duros.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Cuando aprendi\u00f3 a sufrir<\/strong><\/p>\n<p>Germ\u00e1n Bernal no quer\u00eda que su hijo fuera ciclista, y no por desprecio a ese deporte. Todo lo contrario, hab\u00eda pasado gran parte de su vida montado en una bicicleta. Corri\u00f3 en equipos aficionados, intent\u00f3 ser profesional, pero nunca lleg\u00f3 a la \u00e9lite. Por eso, cuando ve\u00eda a Egan, de solo ocho a\u00f1os, queriendo seguir sus pasos, su instinto protector le indicaba que deb\u00eda alejarlo del ciclismo para evitarle el sufrimiento y la frustraci\u00f3n que \u00e9l padeci\u00f3. Pero el ni\u00f1o insist\u00eda. Entonces, Germ\u00e1n lo llevaba a entrenar por rutas largas y dif\u00edciles, buscando que se rindiera. Egan no retroced\u00eda, recuperaba el aliento y se alistaba para el siguiente recorrido.\u00a0<\/p>\n<p>Fabio Rodr\u00edguez, ciclista profesional retirado y primer entrenador de Egan, le dec\u00eda a su amigo Germ\u00e1n: \u201cD\u00e9jalo que lo pase mal. Sufrir espabila, le va a ayudar a crecer y a forjarse el car\u00e1cter\u201d, cuenta Guy Roger en el libro \u201cEgan Bernal y los hijos de la cordillera\u201d. A los ocho a\u00f1os, Egan gan\u00f3 su primera carrera en Zipaquir\u00e1, la tierra de su familia. Pero tal vez lo que ser\u00eda m\u00e1s decisivo en su vida es que a esa edad ya hab\u00eda aprendido que el ciclismo es, antes que nada, una competencia contra el sufrimiento.\u00a0<\/p>\n<p>Durante sus a\u00f1os de formaci\u00f3n, Egan se dedic\u00f3 al ciclismo de monta\u00f1a. En 2012, cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os, fue seleccionado para participar en el campeonato sudamericano en Argentina. Era la carrera m\u00e1s importante en su trayectoria hasta entonces, una oportunidad para hacerse notar, para abrirse camino. Tres semanas antes de la competencia, durante un entrenamiento, Egan se lanz\u00f3 por una pendiente empedrada y se cay\u00f3. Se fractur\u00f3 la clav\u00edcula derecha. Un m\u00e9dico de Zipaquir\u00e1, amigo de la familia, decidi\u00f3 que no lo operaran. Le puso vendajes, le inmoviliz\u00f3 el brazo y le recet\u00f3 compresas calientes con aguas de hierbas. Dos d\u00edas despu\u00e9s de haberse roto el hueso, Egan ya entrenaba en el rodillo. Dos semanas despu\u00e9s, volvi\u00f3 a las pistas. Particip\u00f3 en el torneo y estuvo a punto de ganar. Egan ya mostraba su excepcional capacidad de recuperaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>En 2015, la historia se repiti\u00f3 cuando se preparaba para los Panamericanos junior de ciclismo de monta\u00f1a que se disputar\u00edan en Cota, Cundinamarca. Dos semanas antes de las pruebas se rompi\u00f3 la otra clav\u00edcula, la izquierda. Esta vez tuvieron que operarlo. Un par de d\u00edas despu\u00e9s ya entrenaba de nuevo. Qued\u00f3 campe\u00f3n de la competencia.<\/p>\n<p>Tras una racha de buenos resultados, el joven ciclista decidi\u00f3 cambiar de disciplina. Se pas\u00f3 a la ruta, una modalidad con m\u00e1s visibilidad y oportunidades que la monta\u00f1a, y pronto viaj\u00f3 a Europa a buscar un equipo para consolidar su talento. Sus primeros entrenadores notaron de inmediato que estaban frente a una promesa del ciclismo. Egan obtuvo registros excepcionales en las pruebas de consumo de ox\u00edgeno, de potencia de piernas y de resistencia muscular. Era un prodigio f\u00edsico.\u00a0<\/p>\n<p>En 2018 ya corr\u00eda en el mejor equipo del mundo. En marzo, Egan fue escogido por el Sky (hoy Ineos) para participar en la Vuelta a Catalu\u00f1a. Apenas ten\u00eda 21 a\u00f1os, era la primera competencia que disputaba con su equipo en Europa, y su desempe\u00f1o fue sorprendente. Lleg\u00f3 a la \u00faltima de las siete etapas en el segundo lugar de la clasificaci\u00f3n general, s\u00f3lo por detr\u00e1s de Alejandro Valverde, uno de los m\u00e1s experimentados ciclistas del pelot\u00f3n internacional. Pero en el \u00faltimo d\u00eda de la competencia, Egan se volvi\u00f3 a caer, volvi\u00f3 a romperse la clav\u00edcula. Como lo hab\u00eda hecho antes, se recuper\u00f3 r\u00e1pidamente y, ese a\u00f1o, lleg\u00f3 a la carrera m\u00e1s importante del mundo.<\/p>\n<p>En su primer Tour de Francia fue un gregario determinante en la monta\u00f1a para que su equipo arrasara, y sus compa\u00f1eros Geraint Thomas y Chris Froome se llevaran el primer y tercer puesto en la general. Al final de la competencia, Dave Brailsford, director del equipo que hab\u00eda dominado el ciclismo mundial durante esa d\u00e9cada, declar\u00f3 que hab\u00eda encontrado en Egan a su nuevo campe\u00f3n. Pero una vez m\u00e1s, como ha sido una constante en su carrera, el infortunio se atraves\u00f3 en otro de sus mejores momentos.\u00a0<\/p>\n<p>Apenas una semana despu\u00e9s del Tour, que hab\u00eda significado su entrada por la puerta grande del pelot\u00f3n internacional, sufri\u00f3 un accidente grave que frustr\u00f3 lo que quedaba de temporada. Durante la Cl\u00e1sica de San Sebasti\u00e1n se vi\u00f3 envuelto en una ca\u00edda masiva de ciclistas. Sufri\u00f3 un trauma craneal y una hemorragia cerebral. Se rompi\u00f3 la mand\u00edbula, el tabique y perdi\u00f3 varios dientes. Tard\u00f3 un par de meses en recuperarse.\u00a0<\/p>\n<p>En 2019, Egan se alistaba para liderar, por primera vez, al mejor equipo del mundo en una gran vuelta. El Sky hab\u00eda decidido que el joven colombiano deb\u00eda intentar ganar el Giro de Italia. La preparaci\u00f3n previa era prometedora: gan\u00f3 la Par\u00eds \u2013 Niza, una competencia de importancia intermedia, y fue tercero en la Vuelta a Catalu\u00f1a. Pero se accident\u00f3 en un entrenamiento en Andorra y volvi\u00f3 a fracturarse la clav\u00edcula. En el hospital, cuando esperaba que lo operaran, y consciente de que no llegar\u00eda al Giro de Italia, Egan s\u00f3lo atin\u00f3 a preguntar: \u201c\u00bfCu\u00e1nto tiempo nos queda para el Tour de Francia?\u201d.\u00a0 Dos d\u00edas despu\u00e9s ya estaba entrenando de nuevo, relata Guy Roger en su libro. Egan estaba ansioso por hacer historia.<\/p>\n<p>La ca\u00edda en Andorra, de alguna manera, termin\u00f3 siendo un golpe de suerte. Como no pudo ir al Giro, su equipo decidi\u00f3 que participar\u00eda nuevamente en el Tour, y esta vez como l\u00edder, pues Froome hab\u00eda sufrido un accidente grave. Lo que ocurri\u00f3 luego qued\u00f3 en la historia: con apenas 22 a\u00f1os, se convirti\u00f3 en el primer latinoamericano en ganar la competencia m\u00e1s importante del mundo.<\/p>\n<p>En la \u00e9lite del ciclismo se vaticinaba entonces que comenzar\u00eda una nueva era en ese deporte, y que Egan ser\u00eda su protagonista. Algunos incluso especulaban si llegar\u00eda a ser el mayor campe\u00f3n de la historia, dada la corta edad con la que gan\u00f3 su primera gran vuelta. Christian Prudhomme, director del Tour, lo compar\u00f3 con el genio del tenis Roger Federer, dijo que marcar\u00eda una \u00e9poca, y que s\u00f3lo le faltaba un Rafael Nadal, un rival a su altura, para escribir juntos su leyenda.\u00a0<\/p>\n<p>Pero contrario al destino que parec\u00eda escrito en ese momento, y pese a que todav\u00eda alcanz\u00f3 a ganar el Giro de Italia en 2021, la grandeza de Egan se revelar\u00eda m\u00e1s por un accidente terrible que por otra gran victoria.\u00a0<\/p>\n<p>En 2022 comenz\u00f3 la temporada entrenando en Colombia, en las carreteras donde se form\u00f3. Se esperaba que ese a\u00f1o pudiera medirse frente a Tadej Pogacar, el nuevo prodigio del ciclismo que apenas despuntaba. Hab\u00eda expectativa sobre si entre ellos nacer\u00eda una rivalidad que marcara una \u00e9poca, como hab\u00eda vaticinado Prudhomme. El 24 de enero, Egan y varios miembros de su equipo entrenaban en la v\u00eda Tunja \u2013 Bogot\u00e1. \u00c9l iba a la cabeza del grupo, con su tronco inclinado sobre la bicicleta para disminuir la resistencia del viento. En esa posici\u00f3n no pod\u00eda ver bien su entorno. Entonces, a 60 kil\u00f3metros por hora, choc\u00f3 contra un bus intermunicipal que se hab\u00eda parqueado en la v\u00eda. Qued\u00f3 tendido en el suelo, con heridas de gravedad, al filo de la muerte. Luego vino el milagro de su recuperaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Lo que sigui\u00f3 para Egan tras el accidente est\u00e1 lejos de la carrera llena de t\u00edtulos que auguraba su gloriosa irrupci\u00f3n en el ciclismo profesional. Apenas el a\u00f1o pasado volvi\u00f3 a ocupar puestos relevantes en las clasificaciones de algunas vueltas menores: fue tercero en Catalu\u00f1a y cuarto en Suiza, por ejemplo. Este a\u00f1o volvi\u00f3 al top 10 de una gran vuelta: fue s\u00e9ptimo en el Giro.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQuiero ganar la Vuelta a Espa\u00f1a y completar mi carrera\u201d, dijo Egan en la v\u00edspera de la competencia que empez\u00f3 el pasado 23 de agosto. Y lo ha intentado con coraje. En la mayor\u00eda de etapas ha cruzado la meta entre el grupo de los mejores. Sin embargo, es evidente que su nivel est\u00e1 un escal\u00f3n abajo del de Jonas Vingegaard, el favorito, el dominador del ciclismo actual junto a Tadej Pogacar. El accidente de Egan dej\u00f3 para siempre una duda que suele discutirse entre los aficionados del ciclismo: si no hubiera ocurrido, \u00bfel colombiano ser\u00eda el tercer contrincante, el retador de esa dupla que marca la nueva era de este deporte?<\/p>\n<p>Egan ha dicho varias veces que su mayor victoria es estar vivo. Por estos d\u00edas, mientras recorre las carreteras espa\u00f1olas, se le ve sereno y optimista: su fortaleza al subir las monta\u00f1as, su impecable figura atl\u00e9tica. Pero basta mirar las radiograf\u00edas para descubrir el secreto de ese cuerpo. La mano sujeta con firmeza el manillar, aunque estuvo quebrada en su base. La pierna derecha empuja el pedal, a pesar de que el f\u00e9mur y la r\u00f3tula est\u00e1n unidos por clavos y alambres. El torso se inclina sobre la bicicleta, mientras, en lo profundo de su carne, atravesados en el pecho, once tornillos y dos barras met\u00e1licas de 15 cent\u00edmetros sostienen su columna. La fragilidad invisible de un campe\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio m\u00e9dico reciente da detalles nuevos sobre su incre\u00edble recuperaci\u00f3n, tras el accidente de 2022: lo cerca&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":101308,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[273],"tags":[313,312,168,25,24,23,167],"class_list":{"0":"post-101307","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciclismo","8":"tag-ciclismo","9":"tag-cycling","10":"tag-deportes","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-spain","14":"tag-sports"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101307"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101307\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}