{"id":101423,"date":"2025-09-08T15:03:08","date_gmt":"2025-09-08T15:03:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/101423\/"},"modified":"2025-09-08T15:03:08","modified_gmt":"2025-09-08T15:03:08","slug":"adriana-herreros-autora-de-andar-por-andar-el-futuro-pasa-por-reapropiarnos-del-espacio-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/101423\/","title":{"rendered":"Adriana Herreros, autora de \u2018Andar por andar\u2019: \u201cEl futuro pasa por reapropiarnos del espacio p\u00fablico\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Cortes\u00eda<\/p>\n<p>Propones un elogio del paseo y el andar por andar como forma de resistencia, \u00bfcrees que pasear ahora mismo es m\u00e1s necesario que nunca?<\/p>\n<p>S\u00ed, s\u00ed, sin duda. <strong>En medio de toda esta vor\u00e1gine contempor\u00e1nea, con infinitos est\u00edmulos, desafecciones y ruido que pugnan por anular nuestra atenci\u00f3n, defiendo el andar como forma lenta, sencilla, accesible y habitual de desplazamiento<\/strong>. Y de habitar y estar en el mundo. Quer\u00eda que este libro tambi\u00e9n tuviera cierto tono que acompa\u00f1ara y produjera tranquilidad, sosiego.<\/p>\n<p>Que este paseo literario por las diferentes implicaciones (sociales, de movilidad, de demanda de espacio p\u00fablico, ecologistas, feministas\u2026) de una caminata fuera tambi\u00e9n un paseo tranquilo. Como una manera de resistir al febril ahora, a ritmo lento. En contra de las actuales consignas de productividad, operatividad, eficiencia. S\u00ed, quer\u00eda abordar el paseo como una actividad ind\u00f3mita en contra de la l\u00f3gica de los tiempos actuales.<\/p>\n<p>En el ensayo mencionas a figuras como Jane Jacobs, la mencionada Rebecca Solnit o Virginia Woolf. \u00bfDe qu\u00e9 manera el acto de caminar ha sido hist\u00f3ricamente una herramienta de emancipaci\u00f3n para las mujeres?<\/p>\n<p>Lo primero en este sentido es decir que <strong>las mujeres hemos ocupado hist\u00f3ricamente una posici\u00f3n secundaria en el espacio p\u00fablico<\/strong>. En lo com\u00fan, en lo destinado a todas. Y esto ha condicionado nuestro devenir ciudadano. De hecho, la historia de los derechos de las mujeres tambi\u00e9n es la historia de la conquista del espacio, de nuestro obvio derecho a la presencia f\u00edsica completa, sin miedo, en cada lugar. Pero tambi\u00e9n podemos leer y observar, por ejemplo, en las novelas escritas en el siglo XIX, reflejo claro de los usos y las costumbres del momento, un gusto de la clase privilegiada por el deambular absorto y replegado entre los viejos caminos y los dulces senderos. Se muestra en todas esas p\u00e1ginas el deleite de los hombres, pero tambi\u00e9n de algunas mujeres, por dedicar sus horas de asueto a ensimismadas caminatas. En estos paseos, las mujeres ejercitaban el cuerpo, pero sobre todo la imaginaci\u00f3n, la mente, vagando m\u00e1s all\u00e1 de su conocimiento hacia nuevas posibilidades. Era liberador, supon\u00eda cierta libertad de movimientos, y tambi\u00e9n la posibilidad de paseos inmersivos, aut\u00f3nomos, en soledad.<\/p>\n<p>A muchas nos resulta muy familiar esa sensaci\u00f3n de reprimir las ganas de salir a pasear sola de noche, \u00bfc\u00f3mo se transforma la experiencia de caminar cuando tiene que ejercerse desde la hipervigilancia y el miedo?<\/p>\n<p>As\u00ed es. La mujer por siempre expuesta al peligro de una agresi\u00f3n en el espacio p\u00fablico se autolimita, se autocensura. Abandona. La mayor o menor inseguridad \u2014seg\u00fan la \u00e9poca o el lugar en que pongamos nuestra mirada\u2014 que, de forma inevitable, sienten todas las chicas a determinadas horas o en espacios concretos, ha actuado como medida represiva, limitadora de la libertad de movimientos en las calles y los caminos. Y en ciertos momentos no salimos, o salimos poco, a caminar. Y el impacto que esto tiene en nuestra vida y en nuestra condici\u00f3n de ciudadanas es enorme. Hay que exigir de manera rotunda el derecho al espacio f\u00edsico p\u00fablico, com\u00fan, accesible y seguro para todas las mujeres en todas las circunstancias.<\/p>\n<p>Defiendes que la ciudad naci\u00f3 para ser vivida, para que se hiciera uso de ella. Desde tu mirada, \u00bfen qu\u00e9 estado de salud se encuentran hoy nuestras ciudades? \u00bfSon a\u00fan espacios habitables?<\/p>\n<p>Observo mucho la vida en la ciudad. Y siento que estamos en un momento de inflexi\u00f3n. En el actual contexto de emergencia clim\u00e1tica muchas cosas, es obvio, han de cambiar. Y el dise\u00f1o de las ciudades va a desempe\u00f1ar un papel fundamental en todos estos cambios. De algunas de esas decisiones o no decisiones sobre prevenci\u00f3n y adaptaci\u00f3n clim\u00e1tica que vayan a tomarse (o no tomarse) surgir\u00e1n menores o mayores desigualdades sociales. Modelos socioecon\u00f3micos en crisis, injustos e insostenibles, o, por el contrario, ciudades saludables y humanas que se adapten y mejoren los indicadores de sostenibilidad. Yo s\u00ed <strong>creo que hemos de abandonar el modelo urbano cochecentrista, y aspirar a ciudades sanas, reverdecidas, inclusivas<\/strong>. Con un espacio p\u00fablico m\u00e1s atractivo y caminable, que impulse la interacci\u00f3n espont\u00e1nea y la vitalidad social, y tambi\u00e9n econ\u00f3mica, de los barrios.<\/p>\n<p>El ensayo comienza citando a un artista como es Richard Long, y sigue ahondando en la creaci\u00f3n y c\u00f3mo se emparenta con el andar y m\u00e1s espec\u00edficamente con el paseo, dando ejemplos como los inicios de los movimientos art\u00edsticos dada\u00edsta y surrealista, o los casos de Marina Abramovic y Ulay o de Yoko Ono y abordando el caminar como pr\u00e1ctica art\u00edstica.<\/p>\n<p>Tengo un inter\u00e9s claro por las manifestaciones art\u00edsticas, por las producciones en el terreno del arte. As\u00ed que, de alguna forma, cuando convergen estas dos inclinaciones m\u00edas, el arte y el caminar, me fijo y las disfruto bastante. <strong>Me parec\u00eda una buena idea incluir en el libro un cap\u00edtulo destinado a describir brevemente el caminar como pr\u00e1ctica art\u00edstica<\/strong>. Creo que es de mis cap\u00edtulos favoritos. Los artistas han caminado concienzudos con intenciones est\u00e9ticas y cr\u00edticas, tambi\u00e9n han vagado a pie por parajes vac\u00edos, extasiados, en busca de experiencias cuasi on\u00edricas y han recurrido a la acci\u00f3n de andar y andar como medio de recuperar la ciudad para el individuo.<\/p>\n<p>En el libro contextualizas tu experiencia con el paseo en una preciosa imagen: de la mano de tu abuelo Rom\u00e1n, aprendiendo los nombres de las cosas. \u00bfCrees que ese &#8216;amor por vagabundear&#8217; se hereda como un legado afectivo o es un h\u00e1bito que debemos cultivar en la edad adulta?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece un pasaje personal. Cre\u00ed que era necesario explicarme, contar el origen de mi inter\u00e9s por el paseo, mi experiencia personal. S\u00ed, existe cierto legado afectivo, un patrimonio sentimental heredado que nos lleva irremediablemente a disfrutar de todo lo que sucede a pie del sendero. <strong>El deleite por callejear, el gusto por deambular se puede adquirir de padres a hijas, de abuelos a nietos. Este es un disfrute que se inculca, lo tengo comprobado.<\/strong> Pero, claro, yo aqu\u00ed tambi\u00e9n vengo a revindicar que estamos a tiempo, que podemos cultivar este amor por desplazarnos de forma lenta, a pie, pasito a pasito en cualquier momento. Aprenderlo. Y gozar del mero hecho de andar por andar. Sin pretexto aparente, sin que medie apenas ning\u00fan fin ni ning\u00fan prop\u00f3sito elevado.<\/p>\n<p>Me interesa la reivindicaci\u00f3n que haces del paseo como actividad improductiva, \u00bfcu\u00e1l crees que es nuestra relaci\u00f3n con el paseo en estos momentos?<\/p>\n<p>S\u00ed, aprovecho para insistir en la dignidad de lo improductivo y para negar ese halo peyorativo que juzga mal actividades tan estimables como errar, vagar, decrecer, parar. Te dir\u00eda que hay mucha gente que recurre ahora mismo a los paseos y caminatas en su d\u00eda a d\u00eda, y que las asocia siempre con tiempo de disfrute y de desconexi\u00f3n. Incluso, un sorprendente n\u00famero de personas piensa sobre el caminar en diversos campos acad\u00e9micos (filosos, artistas, expertos en movilidad, urbanistas, antrop\u00f3logos\u2026). Como comento en alg\u00fan momento del libro, cada caminante, eso s\u00ed, invoca al menos una raz\u00f3n determinante que le impulsa a lanzarse al camino. Cada persona tiene diferentes motivaciones (sociales, de salud, de necesidad, para pensar, crear, desentumecerse\u2026) que le lleva a vagabundear a pie, y todas igual de estimables. Siempre ser\u00e1 una buena idea reservarse tiempo para caminar a ning\u00fan sitio y por placer.<\/p>\n<p>\u00bfCrees que el futuro pasa por reapropiarnos del paseo?<\/p>\n<p>De alguna manera s\u00ed que mantengo que el futuro pasa por reapropiarnos del espacio p\u00fablico, cedido en muchos casos a intereses privados y a los coches, desde luego. Y que esto va a redundar, a favorecer la caminabilidad de urbes y entornos naturales. Sin duda, <strong>nos merecemos vivir en entornos y ciudades pensadas para las vecinas: pacificadas, seguras, saludables y accesibles<\/strong>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, si tuvieras que elegir un paseo ideal \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda y por qu\u00e9?<\/p>\n<p>Ser\u00eda siempre el paseo diario. Porque eso significa que cuento con el privilegio del tiempo para dedicarlo a vagar a mi antojo. Soy consciente de que el tiempo y la salud son imprescindibles en cada caminata. Son una suerte y un privilegio. Si te refieres m\u00e1s a mi paseo ideal, siempre es el garbeo ensimismado junto a la ribera del r\u00edo en mi peque\u00f1a ciudad de provincias. Soy muy de r\u00edo, de pasear entre sauces, entre chopos, a la vera de mi r\u00edo, siguiendo los caminos del agua.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cortes\u00eda Propones un elogio del paseo y el andar por andar como forma de resistencia, \u00bfcrees que pasear&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":101424,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,209,146,147,25,24,225,23],"class_list":{"0":"post-101423","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-cultura","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-libros","15":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101423"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101423\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}