{"id":10171,"date":"2025-07-28T20:52:12","date_gmt":"2025-07-28T20:52:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/10171\/"},"modified":"2025-07-28T20:52:12","modified_gmt":"2025-07-28T20:52:12","slug":"munich-apuesta-con-fuerza-por-la-semiolvidada-opera-penelope-de-gabriel-faure-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/10171\/","title":{"rendered":"M\u00fanich apuesta con fuerza por la semiolvidada \u00f3pera \u2018P\u00e9n\u00e9lope\u2019 de Gabriel Faur\u00e9 | Cultura"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">Durante los ensayos previos al fallido estreno de P\u00e9n\u00e9lope en Montecarlo en 1913, \u00c9douard Risler se atrevi\u00f3 a confesar a Gabriel Faur\u00e9 lo siguiente: \u201cSu obra perdurar\u00e1, pero tardar\u00e1 mucho tiempo en lograr imponerse\u201d. Ni siquiera \u00e9l pod\u00eda imaginar hasta qu\u00e9 punto, m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, sus palabras seguir\u00edan siendo tristemente prof\u00e9ticas. En Alemania, por ejemplo, no se represent\u00f3 por primera vez hasta 2002 (en un teatro de provincias), y en la propia Francia, donde ha sido un t\u00edtulo tradicionalmente preterido, arrinconado cual rareza en los m\u00e1rgenes del repertorio, no lleg\u00f3 a la \u00d3pera de Par\u00eds hasta tres d\u00e9cadas despu\u00e9s del estreno. Oyendo ahora su m\u00fasica, y constatando el efecto que ha producido en el p\u00fablico que llenaba el s\u00e1bado en M\u00fanich el Prinzregententheater (un teatro a la griega absolutamente perfecto para acoger la larga espera de Pen\u00e9lope), cuesta entender el porqu\u00e9.<\/p>\n<p class=\"\">Faur\u00e9 empez\u00f3 a componer la que es en puridad su \u00fanica \u00f3pera (con sus partes habladas, Prom\u00e9th\u00e9e, que \u00e9l mismo calific\u00f3 de trag\u00e9die lyrique, no lo es realmente) a los 62 a\u00f1os y, absorbido como estaba desde 1905 durante casi todo el a\u00f1o por sus obligaciones como director del Conservatorio de Par\u00eds, no logr\u00f3 terminarla hasta un lustro despu\u00e9s, ya que sus tareas acad\u00e9micas hicieron de \u00e9l, como Mahler, un compositor estival. Afront\u00f3 el reto pertrechado de experiencia y de sabidur\u00eda, a pesar de que no era nada f\u00e1cil soslayar, por un lado, la herencia wagneriana y, por otro, ya en su idioma y su cultura musical, la revoluci\u00f3n abanderada muy poco antes por <a href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/2022-08-20\/la-opera-mas-triste-jamas-compuesta-al-desnudo.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Pell\u00e9as et M\u00e9lisande de Debussy<\/a>, una \u00f3pera sin secuelas posibles. En P\u00e9n\u00e9lope encontramos constantes ecos o atisbos de ambos compositores, pero Faur\u00e9 acaba haciendo valer su propia personalidad \u2013cl\u00e1sica en lo formal, avanzada en lo arm\u00f3nico\u2013, que se plasm\u00f3 en una partitura \u00fanica, en la que se \u201ccanta\u201d mucho m\u00e1s que en Debussy a lo largo de un curso dram\u00e1tico notablemente m\u00e1s concentrado que en Wagner. No le ayudaron ni un libreto manifiestamente mejorable (de un jovenc\u00edsimo Ren\u00e9 Fauchois), ni el mal ensayado estreno en Montecarlo, ni que el celebrado en mayo en Par\u00eds se viera seguido pocos d\u00edas despu\u00e9s, tambi\u00e9n en el Th\u00e9\u00e2tre des Champs-\u00c9lys\u00e9es, por el de La consagraci\u00f3n de la primavera (la comidilla musical de toda la ciudad), ni, menos a\u00fan, el inminente estallido de la I Guerra Mundial. Los dioses griegos parec\u00edan haberse conjurado contra la perdurabilidad de P\u00e9n\u00e9lope, que solo sacaron puntualmente del olvido en d\u00e9cadas posteriores las voces redentoras de R\u00e9gine Crespin, Josephine Veasay o Jessye Norman, todas ellas \u2013parad\u00f3jicamente\u2013 grandes cantantes wagnerianas.<\/p>\n<p><img alt=\"Brandon Jovanovich (Ulises), junto a su doble. Al fondo, su nodriza Euriclea (Rinat Shaham).\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/JTJWWQHIK5GOZBTOIWTZGIJ6KE.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Brandon Jovanovich (Ulises), arco en ristre junto a su doble. Al fondo, su nodriza Euriclea (Rinat Shaham).BERND UHLIG<\/p>\n<p class=\"\">En una carta dirigida a su mujer pocos d\u00edas antes del estreno monegasco, en la que le hac\u00eda part\u00edcipe del triste vaticinio de Risler, Faur\u00e9 le daba cr\u00e9dito con el siguiente argumento: \u201cEs, por desgracia, muy probable que as\u00ed sea; es incluso seguro, si pensamos en las mediocridades con que se deleita el p\u00fablico, o con que se le deleita\u201d. Ajeno a las modas, Faur\u00e9 compuso la m\u00fasica que \u00e9l quer\u00eda, no la que pod\u00eda garantizarle un \u00e9xito seguro. No es dif\u00edcil percibir tampoco ecos wagnerianos m\u00e1s all\u00e1 de los estrictamente musicales, plasmados sobre todo en el empleo, ya desde el extraordinario Preludio orquestal, de diversos Leitmotiven asociados a la pareja protagonista y a los pretendientes de Pen\u00e9lope (\u201cno hay sistema mejor\u201d, confes\u00f3 lac\u00f3nicamente por carta Faur\u00e9 a su mujer a poco de comenzada la composici\u00f3n). As\u00ed, por ejemplo, en el segundo acto, Pen\u00e9lope asciende, como todas las noches, con Euriclea a lo alto de una colina para ver si puede avistar la llegada de la nave de Ulises, algo muy parecido a lo que hacen Tristan \u2013moribundo\u2013 y Kurwenal en Kareol en el tercer acto de Tristan und Isolde. Y este mismo acto central de P\u00e9n\u00e9lope se abre con un preludio instrumental en el que hace o\u00edr su voz en solitario el corno ingl\u00e9s, que tiene asignado asimismo un papel esencial en el arranque del \u00faltimo acto del drama de Wagner. Y Pen\u00e9lope es tambi\u00e9n, sin duda, una hija de Isolde, una mujer llena de dobleces y no una figura de cart\u00f3n piedra, como lo hab\u00edan sido tantos personajes femeninos hasta la llegada de la princesa irlandesa. Tambi\u00e9n la misteriosa M\u00e9lisande o las trastornadas Salome y Elektra pertenecen a esa misma estirpe. Porque Faur\u00e9 no pone m\u00fasica a la odisea de Ulises, sino a la espera de Pen\u00e9lope, convertida en el centro de su po\u00e8me lyrique.<\/p>\n<p class=\"\">Andrea Breth, una gran dama del teatro alem\u00e1n, parec\u00eda de entrada una buena opci\u00f3n para narrar la historia de esta mujer que se aferra a la fe en que su marido, a pesar de su largu\u00edsima ausencia, acabar\u00e1 regresando con ella alg\u00fan d\u00eda, al mismo tiempo que es acosada por una serie de pretendientes que intentan convencerla de lo contrario. Ella firm\u00f3 en 2019 un perturbador <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/07\/07\/actualidad\/1562497918_067129.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Jakob Lenz, de Wolfgang Rihm<\/a>, en el Festival d\u2019Aix-en-Provence, donde defraud\u00f3, en cambio, el a\u00f1o pasado con un montaje irrelevante de <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2024-07-07\/sorpresas-reencuentros-y-fiascos-en-aix-en-provence.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Madama Butterfly<\/a>. La propuesta de Breth, que siempre se ha movido mejor en las zonas de sombra de la psique humana, se desarrolla en espacios min\u00fasculos, en los que los distintos personajes se dir\u00edan atrapados como en Huis clos, a pesar de que hay un trasiego constante a trav\u00e9s de puertas que se abren y cierran. Durante el segundo acto y al comienzo del primero, vemos, sin embargo, un espacio di\u00e1fano, la trastienda del escenario salpicada de estatuas y torsos antiguos, con el sorprendente toque naturalista en los dos \u00faltimos actos de dos maniqu\u00edes de ovejas junto al pastor Eumeo. Lo m\u00e1s discutible, y lo menos eficaz dram\u00e1ticamente, es el hecho de doblar (o incluso triplicar) a varios cantantes con actores de similar apariencia y edades diferentes, si bien separando con frecuencia al cantante y a su sosias y, lo que es peor, entremezclando a unos y otros, y situ\u00e1ndolos en espacios diferentes, lo que no debe de ayudar nada al espectador (la inmensa mayor\u00eda, por supuesto) que est\u00e9 viendo la \u00f3pera por primera vez.<\/p>\n<p><img alt=\"Brandon Jovanovich (centro, de perfil) junto a su doble y varios de los pretendientes poco antes de morir en el desenlace final del tercer acto de \u2018P\u00e9n\u00e9lope\u2019.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"272\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ZDIRSEMG5VF3NPU7P5T7TSXOAI.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Brandon Jovanovich (centro, de perfil) junto a su doble y varios de los pretendientes poco antes de morir en el desenlace final del tercer acto de \u2018P\u00e9n\u00e9lope\u2019.BERND UHLIG<\/p>\n<p class=\"\">Es m\u00e1s interesante el toque chejoviano e intimista de la puesta en escena, en el que desentona ese aire como de g\u00e1nsteres de los cinco pretendientes con sus sombreros. Pero Breth acaba incurriendo, como tantos otros colegas, en el solipsismo, m\u00e1s pendiente como parece de sus propios fantasmas y de los encajes de bolillos a que ella misma se condena (su propuesta inicial le cierra muchos caminos) que de iluminar la obra para los espectadores, que en el caso de P\u00e9n\u00e9lope son casi inevitablemente ne\u00f3fitos. Nada m\u00e1s acabada la representaci\u00f3n del s\u00e1bado, sin embargo, un veterano espectador llegado desde Salzburgo (donde saben de m\u00fasica) afirm\u00f3 que acababa de decidir que, en la \u00faltima etapa de su vida, P\u00e9n\u00e9lope iba a pasar a ser su \u00f3pera predilecta. Y tan cierto es que la producci\u00f3n de Breth no interfiere en la escucha de la soberbia m\u00fasica de Faur\u00e9 como que hace muy poco por reforzar su intr\u00ednseca naturaleza teatral.<\/p>\n<p class=\"\">Ha sido un acierto confiar el personaje protagonista a la mezzosoprano rusa Victoria Karkacheva, poseedora de una voz densa, d\u00factil y de gran belleza, que se mimetiza a la perfecci\u00f3n con la soberana griega con una impecable dicci\u00f3n francesa (nada habitual en los cantantes rusos). Conocida en Espa\u00f1a por haber encarnado el personaje de Olga en el Yevgueni Oneguin, dirigido esc\u00e9nicamente por Christof Loy tanto en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2023-09-28\/eugene-onegin-regresa-al-liceo-asumiendo-interesantes-riesgos.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Barcelona<\/a> como en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-01-23\/gustavo-gimeno-aporta-solidez-musical-al-controvertido-eugene-onegin-de-christof-loy.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Madrid<\/a>, cantando como canta, y apuntando excelentes maneras de actriz como apunta, no es dif\u00edcil augurarle un brillante futuro en los teatros de todo el mundo. En M\u00fanich ha cosechado un \u00e9xito contundente y merecid\u00edsimo. A su lado, el veterano Brandon Jovanovich fue un Ulises mucho m\u00e1s melanc\u00f3lico que heroico, obligado por Breth a adoptar a menudo poses estatuescas (quiz\u00e1 para reforzar a\u00fan m\u00e1s la humanidad de su mujer). El tenor estadounidense posee la voz y el f\u00edsico perfecto para dar vida a este soberano vengativo y no poco retorcido. El esperado momento de la anagn\u00f3risis, cuando por fin desvela a Pen\u00e9lope su verdadera personalidad (se hab\u00eda presentado ante ella como un anciano andrajoso), es de una frialdad absoluta, desprovisto por completo de contacto f\u00edsico o calidez alguna, quiz\u00e1 porque Breth piensa que los veinte a\u00f1os de separaci\u00f3n de la pareja han hecho mella irremediablemente en su amor, aunque la partitura de Faur\u00e9 apunta justamente en sentido contrario. Del resto del reparto, muy homog\u00e9neo y con poco espacio para las individualidades, destacaron el Eumeo del joven bar\u00edtono Thomas Mole, y dos de los pretendientes, Antinoo y Eur\u00edmaco, muy bien cantados por Lo\u00efc F\u00e9lix y Leigh Melrose.<\/p>\n<p><img alt=\"Las doncellas de Pen\u00e9lope y sus pretendientes, en el segundo acto de la \u00f3pera de Gabriel Faur\u00e9.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/HKK2DSYJ4FAHTNDR3JKSUA6YGU.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Las doncellas de Pen\u00e9lope y sus pretendientes, en el segundo acto de la \u00f3pera de Gabriel Faur\u00e9.BERND UHLIG<\/p>\n<p class=\"\">La despojada m\u00fasica de Faur\u00e9, en la que no hay una sola nota de m\u00e1s, fue defendida admirablemente por Susanna M\u00e4lkki, cada vez m\u00e1s consagrada como directora de \u00f3pera. El a\u00f1o pasado dirigi\u00f3 en Aix-en-Provence la reposici\u00f3n del montaje de Katie Mitchell de <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2024-07-07\/sorpresas-reencuentros-y-fiascos-en-aix-en-provence.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Pell\u00e9as et M\u00e9lisande<\/a>, la \u00f3pera con la que P\u00e9n\u00e9lope mantiene tantas semejanzas y desemejanzas. La finlandesa, siempre anal\u00edtica dada su larga vinculaci\u00f3n con la m\u00fasica contempor\u00e1nea, encuentra sin falla alguna el tono justo, ya sea en el aire melanc\u00f3lico de muchas de las intervenciones de Pen\u00e9lope (su Leitmotiv, que suena ya al comienzo del Preludio, es un hallazgo genial por parte de Faur\u00e9), o en el retrato inclemente de los pretendientes. Si Faur\u00e9 renunci\u00f3 a cualquier despliegue huero en la instrumentaci\u00f3n (dominada por la escritura para cuerda a cuatro voces), M\u00e4lkki mide tambi\u00e9n hasta el extremo la din\u00e1mica de la orquesta (a veces incluso ausente por completo en algunos pasajes a capela), calibrando tambi\u00e9n con mimo las intervenciones solistas de los instrumentos de viento. Es de esos directores que dejan cantar, pero sin perder nunca el control ni la comunicaci\u00f3n fluida entre foso y escena. Y comprendi\u00f3 y supo plasmar el papel capital de una orquesta wagneriana no en sus dimensiones ni en su poder\u00edo sonoro, sino en su papel de elemento articulador fundamental de los momentos capitales de la acci\u00f3n.<\/p>\n<p><img alt=\"Anja Kampe (Ortrud), en el primer acto de \u2018Lohengrin\u2019.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"610\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/WS3MXPC2ZFGKHO4BGA4PIKIRNU.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Anja Kampe (Ortrud), en el primer acto de \u2018Lohengrin\u2019.WILFRIED H\u00d6SL<\/p>\n<p class=\"\">Las credenciales wagnerianas de M\u00fanich son incuestionables: preceden al Festspielhaus de Bayreuth y, dada la tremenda deriva que est\u00e1n tomando las cosas en la Verde Colina, qui\u00e9n sabe si no le sobrevivir\u00e1n tambi\u00e9n con creces. Varios m\u00fasicos (Richard Strauss, Hans Knappertsbusch y Hans Pfitzner, entre ellos) publicaron una \u201cprotesta\u201d en el fat\u00eddico a\u00f1o de 1933 en la que se erigieron en portavoces de M\u00fanich como \u201cciudad de Richard Wagner\u201d con la intenci\u00f3n de arremeter ferozmente contra <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/thomas-mann\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Thomas Mann<\/a>, que hab\u00eda osado titular una conferencia impartida inicialmente en la universidad de su ciudad adoptiva, y repetida d\u00edas despu\u00e9s en \u00c1msterdam, Bruselas y Par\u00eds, Sufrimientos y grandeza de Richard Wagner. Sus notas cr\u00edticas resultaron indigeribles para los delicados est\u00f3magos de estos devotos del Maestro, que no tardaron en ponerse al servicio del nuevo r\u00e9gimen: Hitler ya era canciller desde pocos d\u00edas antes y Mann tardar\u00eda a\u00f1os en volver a pisar suelo alem\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"\">El Preludio del primer acto de Lohengrin era una de las m\u00fasicas predilectas del autor de Los Buddenbrook y habr\u00eda disfrutado a buen seguro con la magn\u00edfica interpretaci\u00f3n que ofreci\u00f3 el domingo por la tarde Sebastian Weigle al frente de la formidable Orquesta de la \u00d3pera Estatal de Baviera, que raro es el a\u00f1o que no ofrece alg\u00fan Wagner en la programaci\u00f3n de su festival de verano, una convocatoria que, con este u otros nombres, viene celebr\u00e1ndose desde hace ya siglo y medio. Mucho menos habr\u00eda disfrutado Mann con la producci\u00f3n de Korn\u00e9l Mundrucz\u00f3, un director de cine h\u00fangaro metido tambi\u00e9n en los \u00faltimos a\u00f1os a director de \u00f3pera, aunque por lo visto en M\u00fanich en los \u00faltimos a\u00f1os (este Lohengrin estrenado originalmente en 2022 y una Tosca muy desnortada, ambientada en Italia durante un supuesto rodaje de Pier Polo Pasolini, el a\u00f1o pasado) a\u00fan no ha dado muestras de un talento apto para este trasvase. A pesar de que confiesa haber concebido su Lohengrin en un \u201cmundo poshumano\u201d y como una llamada de atenci\u00f3n sobre el hecho de que la necesidad de un salvador o mes\u00edas acabe dando lugar a la implantaci\u00f3n de un r\u00e9gimen fascista, cuesta atisbar una cosa u otra en un montaje bastante huero, inane, con muy poquitas ideas, sostenido fundamentalmente en M\u00fanich por un espl\u00e9ndido reparto vocal.<\/p>\n<p><img alt=\"La aparici\u00f3n de Gottfried ni\u00f1o bajo un enorme meteorito negro, en la escena final de \u2018Lohengrin\u2019.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"300\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/HEUJOMSBWRGENKERU2TAL7OHLM.jpg\" loading=\"lazy\"\/>La aparici\u00f3n de Gottfried ni\u00f1o bajo un enorme meteorito negro, en la escena final de \u2018Lohengrin\u2019.WILFRIED H\u00d6SL<\/p>\n<p class=\"\">El caballero del cisne fue el tenor polaco Piotr Becza\u0142a, que cantaba su primera \u00f3pera no italiana en M\u00fanich, y al que cabe poner como \u00fanico pero que su Wagner, impecablemente pronunciado y cantado, suena en exceso italianizante. A su lado, la estadounidense Rachel Willis-S\u00f8rensen tuvo frecuentes problemas para controlar su voz, con agudos bien proyectados, pero demasiadas irregularidades en el fraseo y una dicci\u00f3n alemana manifiestamente mejorable. Un vestuario poco favorecedor y sus problemas para moverse en un escenario poblado de trampas no le ayudaron tampoco a sentirse c\u00f3moda en ning\u00fan momento. La pareja formada por Ortrud y Friedrich tuvo, en cambio, dos int\u00e9rpretes de alt\u00edsimos vuelos en Anja Kampe y Wolfgang Koch, dos wagnerianos de largo recorrido con una abultada lista de logros en su curr\u00edculo, poseedores de voces perfectas para sus dos papeles (con s\u00edntomas ya de desgaste la del bajo-bar\u00edtono b\u00e1varo) y, no menos importante, dos actores que llenan el escenario con sus gestos (aun cuando no cantan) y con un riqu\u00edsimo lenguaje corporal. Su d\u00fao del segundo acto fue un dechado de virtudes y quiz\u00e1s el pasaje m\u00e1s redondo de la representaci\u00f3n. Ren\u00e9 Pape, otro wagneriano ilustre, infundi\u00f3 nobleza y sabidur\u00eda a su rey Heinrich, mostrando un estado vocal mucho mejor que el de los \u00faltimos tiempos. Todos compartieron casi por igual los largu\u00edsimos aplausos finales, que reservaron el mayor estruendo de la noche, como suele ser frecuente en el Nationaltheater, para la orquesta de la casa, cuya familiaridad con Wagner se traduce siempre, y m\u00e1s con un director tan experimentado como Sebastian Weigle, en traducciones portentosas de las exigent\u00edsimas partes orquestales de Wagner, incluido en este caso el planteamiento antifonal de las fanfarrias de trompetas repartidas por toda la sala. Fueron m\u00e1s de cinco horas de representaci\u00f3n en gran medida olvidables en el apartado esc\u00e9nico, pero con numerosos momentos de alto voltaje en el musical. La \u201cciudad de Richard Wagner\u201d seguir\u00e1 si\u00e9ndolo, pese a quien pese, y sin necesidad de abogados rezongones y mendaces, durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Durante los ensayos previos al fallido estreno de P\u00e9n\u00e9lope en Montecarlo en 1913, \u00c9douard Risler se atrevi\u00f3 a&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10172,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[7454,726,7453,209,146,147,25,24,5271,3843,185,7452,7456,23,7455],"class_list":{"0":"post-10171","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-entretenimiento","8":"tag-cantantes-opera","9":"tag-compositores","10":"tag-critica-musical","11":"tag-cultura","12":"tag-entertainment","13":"tag-entretenimiento","14":"tag-es","15":"tag-espana","16":"tag-festivales-musica","17":"tag-munich","18":"tag-musica","19":"tag-opera","20":"tag-orquestas","21":"tag-spain","22":"tag-thomas-mann"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10171"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10171\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}