{"id":107360,"date":"2025-09-11T08:25:09","date_gmt":"2025-09-11T08:25:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/107360\/"},"modified":"2025-09-11T08:25:09","modified_gmt":"2025-09-11T08:25:09","slug":"como-las-bacterias-del-intestino-pueden-afectar-la-calidad-del-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/107360\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo las bacterias del intestino pueden afectar la calidad del sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"El s\u00edndrome de intestino irritable\" class=\"global-image\" decoding=\"async\" fetchpriority=\"high\" height=\"1080\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/R2H4263ZQFEW3LM3UY7UMKJXTU.jpg\" width=\"1920\"\/>El s\u00edndrome de intestino irritable y la calidad del sue\u00f1o est\u00e1n relacionados a trav\u00e9s de la disfunci\u00f3n diurna (Freepik)<\/p>\n<p class=\"paragraph\">El <a rel=\"noopener noreferrer nofollow\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/2025\/09\/05\/insomnio-la-practica-comun-que-dificulta-volver-a-dormir-y-como-evitarla\/\" target=\"_blank\" title=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/2025\/09\/05\/insomnio-la-practica-comun-que-dificulta-volver-a-dormir-y-como-evitarla\/\"><b>insomnio<\/b><\/a><b> <\/b>afecta a una parte considerable de la poblaci\u00f3n adulta y, lejos de ser un fen\u00f3meno aislado, <b>involucra interacciones complejas entre el cerebro, el sistema digestivo y la <\/b><a rel=\"noopener noreferrer nofollow\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/2025\/02\/24\/la-microbiota-intestinal-un-aliado-clave-para-el-envejecimiento-saludable\/\" target=\"_blank\" title=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/2025\/02\/24\/la-microbiota-intestinal-un-aliado-clave-para-el-envejecimiento-saludable\/\"><b>microbiota intestinal<\/b><\/a><b>. <\/b>En la actualidad, la ciencia comenz\u00f3 a explorar c\u00f3mo los microbios presentes en el intestino pueden modificar la calidad del sue\u00f1o, establecer un posible v\u00ednculo entre la salud abdominal y las dificultades para dormir, y hasta generar nuevas perspectivas para abordar el insomnio desde enfoques terap\u00e9uticos novedosos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Seg\u00fan Psychology Today, el insomnio no se trata solo de un problema f\u00edsico ni de una simple alteraci\u00f3n en el descanso nocturno. <b>Implica factores neurol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos profundos<\/b>, donde neurotransmisores como el GABA y hormonas como la melatonina ejercen una influencia clave en el inicio y el mantenimiento del sue\u00f1o. Alteraciones en la regulaci\u00f3n de estas sustancias, as\u00ed como desbalances en los ritmos circadianos, pueden contribuir a la dificultad para conciliar el sue\u00f1o. La neurociencia describe el sue\u00f1o como un proceso activo y complejo, regulado tanto a nivel qu\u00edmico como estructural.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>Existe un puente biol\u00f3gico entre los sistemas digestivo y nervioso <\/b>conocido como el eje intestino-cerebro, que permite la transmisi\u00f3n de se\u00f1ales qu\u00edmicas, hormonales y neuronales. Investigaciones, difundidas por Psychology Today, muestran que ciertas bacterias intestinales no solo contribuyen al equilibrio del sistema digestivo, sino que tambi\u00e9n pueden regular procesos cerebrales involucrados en el sue\u00f1o y el estado de \u00e1nimo. Un ejemplo de esto es el efecto observado al administrar probi\u00f3ticos con Lactobacillus reuteri, donde los participantes experimentaron mejoras verificables en los s\u00edntomas depresivos, la ansiedad, y la calidad del sue\u00f1o.<\/p>\n<p><img alt=\"El butirato, metabolito producido por\" class=\"global-image\" decoding=\"async\" fetchpriority=\"low\" height=\"4160\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/4C6NEB3HANC6FIKUK6BAUZVCNM.jpg\" width=\"6240\"\/>El butirato, metabolito producido por bacterias intestinales, favorece el adormecimiento y regula el sue\u00f1o (Pexels)<\/p>\n<p class=\"paragraph\">De acuerdo con lo que detall\u00f3 el medio,<b> la relaci\u00f3n entre el insomnio y la microbiota intestinal es bidireccional<\/b>. Por un lado, algunos tipos de bacterias pueden aumentar el riesgo de padecer insomnio; por otro, el insomnio puede alterar la abundancia y diversidad bacteriana en el intestino. 14 especies bacterianas se identificaron como asociadas a un mayor riesgo de insomnio, siendo Odoribacter una de las m\u00e1s relevantes. Ocho especies bacterianas demostraron un efecto protector.<b> Este hallazgo sugiere la existencia de un ciclo de retroalimentaci\u00f3n<\/b>, donde la alteraci\u00f3n del sue\u00f1o y la modificaci\u00f3n de la microbiota se potencian mutuamente.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Seg\u00fan datos recogidos en Biocodex Microbiota Institute, los experimentos en animales permitieron observar c\u00f3mo la ausencia de bacterias intestinales desorganiza por completo el ciclo de sue\u00f1o. Ratones sin microbiota presentan alteraciones en los ritmos biol\u00f3gicos d\u00eda-noche.<b> El an\u00e1lisis de la microbiota intestinal de personas con insomnio demuestra una reducci\u00f3n significativa de bacterias productoras de butirato<\/b>, un metabolito que cumple funciones mensajeras y regula neuronas del hipot\u00e1lamo lateral, zona directamente vinculada con el control de la vigilia y el inicio del sue\u00f1o. El butirato, generado por bacterias intestinales, favorece el adormecimiento, mientras que su d\u00e9ficit se asocia a problemas para conciliar el sue\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">De acuerdo a nuevas aproximaciones experimentales, el trasplante de microbiota intestinal de una persona con insomnio a ratones provoc\u00f3 en estos animales alteraciones en el sue\u00f1o id\u00e9nticas a las del donante. Por el contrario, <b>la administraci\u00f3n de butirato de sodio en los roedores restableci\u00f3 la calidad de su sue\u00f1o. <\/b>Estos resultados abren la puerta a formular intervenciones basadas en probi\u00f3ticos espec\u00edficos y tratamientos metab\u00f3licos orientados a restaurar la composici\u00f3n bacteriana adecuada en el intestino, con el fin de tratar el insomnio.<\/p>\n<p><img alt=\"Catorce especies bacterianas se asocian\" class=\"global-image\" decoding=\"async\" fetchpriority=\"low\" height=\"4000\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/4JEZP2AJQJAQDAUKCPKGOQ3U3E.jpg\" width=\"6000\"\/>Catorce especies bacterianas se asocian a mayor riesgo de insomnio, mientras que ocho ofrecen protecci\u00f3n (Freepik)<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Por otra parte, seg\u00fan un estudio publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, <b>la relaci\u00f3n entre sue\u00f1o y trastornos abdominales se observa de manera indirecta en adultos con s\u00edndrome de intestino irritable<\/b>. La investigaci\u00f3n evalu\u00f3 a 332 personas adultas y concluy\u00f3 que la falta de sue\u00f1o nocturno no afecta de modo directo el dolor abdominal, pero s\u00ed lo hace a trav\u00e9s de la disfunci\u00f3n diurna. Es decir, la fatiga, la somnolencia durante el d\u00eda y las dificultades de concentraci\u00f3n generadas por el mal dormir influyen en el aumento del dolor abdominal, mientras que el malestar psicol\u00f3gico no mostr\u00f3 una relaci\u00f3n directa con el dolor. Estos hallazgos sugieren que <b>optimizar los h\u00e1bitos de sue\u00f1o y lograr un funcionamiento adecuado durante el d\u00eda puede reducir el impacto del mal descanso<\/b> sobre el dolor abdominal en personas con este s\u00edndrome.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">En ese sentido, <b>los especialistas destacan la importancia de abordar tanto la calidad del sue\u00f1o como la funci\u00f3n diurna <\/b>para mejorar s\u00edntomas digestivos cr\u00f3nicos. El impacto negativo de la falta de sue\u00f1o incluye una reducci\u00f3n de la productividad, una menor calidad de vida y un aumento en los costos m\u00e9dicos. Por lo tanto, medidas personalizadas que atiendan tanto el comportamiento de sue\u00f1o como el bienestar durante el d\u00eda se perfilan como estrategias eficaces en el tratamiento de trastornos gastrointestinales relacionados con el sue\u00f1o.<\/p>\n<p><img alt=\"El eje intestino-cerebro conecta la\" class=\"global-image\" decoding=\"async\" fetchpriority=\"low\" height=\"1080\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/YDMZPOSEFVE6LORZFQPTZLXRNQ.jpg\" width=\"1920\"\/>El eje intestino-cerebro conecta la salud digestiva con los procesos cerebrales que regulan el sue\u00f1o (Freepik)<\/p>\n<p class=\"paragraph\">De acuerdo con la evidencia reunida, la interacci\u00f3n entre el sistema nervioso ent\u00e9rico y el sistema central, mediada por millones de bacterias, metabolitos y se\u00f1ales qu\u00edmicas, determina parte de la regulaci\u00f3n del estado an\u00edmico y la calidad del sue\u00f1o. El SNE, conocido tambi\u00e9n como el \u201csegundo cerebro\u201d, influencia la funci\u00f3n cerebral a trav\u00e9s del nervio vago y la producci\u00f3n de neurotransmisores como serotonina y dopamina, sosteniendo una conexi\u00f3n permanente entre el intestino y el cerebro. <\/p>\n<p class=\"paragraph\">La comprensi\u00f3n actual se\u00f1ala que tanto los trastornos del sue\u00f1o como los problemas digestivos<b> deben abordarse de forma integral<\/b>, teniendo en cuenta factores biol\u00f3gicos, microbiol\u00f3gicos y de comportamiento. El cuidado de la microbiota, sumado a intervenciones m\u00e9dicas y conductuales orientadas a la higiene del sue\u00f1o, cuenta con un respaldo cient\u00edfico creciente. De esta manera, el tratamiento del insomnio puede avanzar hacia una visi\u00f3n m\u00e1s amplia, donde la restauraci\u00f3n de un equilibrio microbiano intestinal adecuado se convierta en un pilar clave para alcanzar un sue\u00f1o reparador y una mejor calidad de vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El s\u00edndrome de intestino irritable y la calidad del sue\u00f1o est\u00e1n relacionados a trav\u00e9s de la disfunci\u00f3n diurna&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":107361,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[6279,37080,37081,37082,37083,37084,6282,37085,37086,37087,15930,37088,37089,12787,25,24,37090,28992,6290,12791,12792,165,6523,8551,37091,37092,8555,6302,4214,2199,37093,3779,37094,15952,8563,37095,13955,37096,166,8568,37097,37098,37099,23,16671,23003,8572,37100,37101,8575,37102,10631,6320,3798],"class_list":{"0":"post-107360","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-adult","9":"tag-alarm","10":"tag-anxiety","11":"tag-awake","12":"tag-bed","13":"tag-bedroom","14":"tag-care","15":"tag-caucasain","16":"tag-clock","17":"tag-darkness","18":"tag-depression","19":"tag-disorder","20":"tag-disturbed","21":"tag-drink","22":"tag-es","23":"tag-espana","24":"tag-exhausted","25":"tag-fatigue","26":"tag-female","27":"tag-girl","28":"tag-glass","29":"tag-health","30":"tag-home","31":"tag-illness","32":"tag-insomnia","33":"tag-lying","34":"tag-medical","35":"tag-medicine","36":"tag-mental","37":"tag-night","38":"tag-nightmare","39":"tag-person","40":"tag-pillow","41":"tag-pills","42":"tag-problem","43":"tag-restless","44":"tag-room","45":"tag-sad","46":"tag-salud","47":"tag-sick","48":"tag-sleep","49":"tag-sleepless","50":"tag-sleeplessness","51":"tag-spain","52":"tag-stress","53":"tag-suffering","54":"tag-symptom","55":"tag-tired","56":"tag-trouble","57":"tag-unhealthy","58":"tag-wake","59":"tag-water","60":"tag-woman","61":"tag-young"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=107360"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107360\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/107361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=107360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=107360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=107360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}