{"id":113660,"date":"2025-09-14T04:40:17","date_gmt":"2025-09-14T04:40:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/113660\/"},"modified":"2025-09-14T04:40:17","modified_gmt":"2025-09-14T04:40:17","slug":"literatura-uxue-razquin-a-veces-me-sorprendo-frunciendo-el-ceno-pensando-en-mi-madre-intentando-reconstruir-su-imagen-el-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/113660\/","title":{"rendered":"Literatura | Uxue Razquin: \u201cA veces me sorprendo frunciendo el ce\u00f1o pensando en mi madre, intentando reconstruir su imagen\u00bb &#8211; El Salto"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Uxue Razquin Olazaran (Iru\u00f1ea, 1992) ha escrito un libro para poder seguir de la mano de su madre. Tan simple es la escritura que nos permite entrelazar los dedos. Tan complicado es el duelo que no tiene fin. Imposible, no existe forma, de despedirnos. Por ello, en C\u00f3mo se le dice adi\u00f3s a una madre (Pepitas de calabaza, 2025), la tambi\u00e9n editora navarra de Erein \u2013formada como periodista\u2013, lo que pretende no es decir adi\u00f3s a su ama, sino, y en realidad contrariamente, posibilitar el encuentro entre los doloridos.\u00a0<\/p>\n<p style=\"\">En <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/literatura\/uxue-razquin-olazaran-editora-solo-queremos-que-nos-cuenten-una-buena-historia\" style=\"\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">una entrevista en las p\u00e1ginas de Hordago<\/a>, concretamente en la Contra de aquel formato, Razquin Olazaran contaba que su llegada a los libros, la lectura y la escritura se la deb\u00eda precisamente a su madre. Entonces, en aquella conversaci\u00f3n de 2021, citaba Harry Potter: \u201cPara m\u00ed las letras siempre han sido un refugio y han significado eso: refugio. Me encuentro bien escribiendo y leyendo, refugi\u00e1ndome. Hay una cita de [el profesor] Albus Dumbledore que dice: \u2018Las palabras son, en mi no tan humilde opini\u00f3n, nuestra m\u00e1s inagotable fuente de magia, capaces de infringir da\u00f1o y de remediarlo\u2019. Estoy con \u00e9l\u201d. Quiz\u00e1 ha llegado el momento: las palabras nos asisten en este momento de imposible despedida.<\/p>\n<p style=\"\"><b>El t\u00edtulo <\/b>C\u00f3mo se le dice adi\u00f3s a una madre <b>es una trampa, \u00bfno? Este libro te lleva a de todo menos a despedirte de tu ama. De hecho, creo, nos pone a todos en conversaci\u00f3n con el dolor que sent\u00eda tu madre. As\u00ed que, de alg\u00fan modo, una vez te leemos, iniciamos una especie de relaci\u00f3n madre-hija-lector. \u00bfPor qu\u00e9 abrir esta puerta?<br \/><\/b>El t\u00edtulo est\u00e1 sacado de una frase del libro, de un fragmento donde digo que \u00abno quer\u00eda despedirme\u00bb y confieso, en ese momento, que no s\u00e9 c\u00f3mo hacerlo. Al editor le pareci\u00f3 que pod\u00eda encajar muy bien como t\u00edtulo; nos pareci\u00f3 que era el reflejo de este texto, de la duda, de no tener las cosas claras: yo no s\u00e9 c\u00f3mo se le dice adi\u00f3s, pero esa no es mi intenci\u00f3n; el duelo tiene esto, tienes m\u00e1s preguntas que respuestas.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo est\u00e1 sacado de una frase del libro, de un fragmento donde digo que \u00abno quer\u00eda despedirme\u00bb y confieso, en ese momento, que no s\u00e9 c\u00f3mo hacerlo. Al editor le pareci\u00f3 que pod\u00eda encajar muy bien como t\u00edtulo; nos pareci\u00f3 que era el reflejo de este texto, de la duda, de no tener las cosas claras: yo no s\u00e9 c\u00f3mo se le dice adi\u00f3s, pero esa no es mi intenci\u00f3n; el duelo tiene esto, tienes m\u00e1s preguntas que respuestas.<\/p>\n<p>Sinceramente escribir este libro ha sido como caminar con mi ama de la mano, ha sido muy bonito. Evidentemente, recordarla en los momentos m\u00e1s crudos, m\u00e1s tristes, ha sido doloroso, pero tambi\u00e9n en momentos en los que la enfermedad todav\u00eda no hab\u00eda llegado, los recuerdos con ella en casa, en la cocina\u2026 Mi intenci\u00f3n no es ponerme m\u00edstica, pero si la literatura tiene algo, es esto, \u00bfno? Hacer posible este <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/poesia\/poeta-juanpe-sanchez-lopez-libro-desde-las-gradas\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">encuentro<\/a>.<\/p>\n<p><b>Con <\/b>nosotros<b>. Y entre vosotras.<br \/><\/b>Lo que m\u00e1s me ha gustado de esto es que se ha creado un v\u00ednculo con las personas que lo han le\u00eddo; han conocido la historia de la enfermedad y muerte de mi ama, pero sobre todo nos han conocido a nosotras, a nuestra relaci\u00f3n. Mi intenci\u00f3n ha sido contar esa situaci\u00f3n traum\u00e1tica de la forma m\u00e1s respetuosa posible sin omitir los momentos crudos, pero, al fin y al cabo, tambi\u00e9n quer\u00eda escribir sobre ella, sobre nosotras, con amor y ternura.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEn la despedida, en el hospital, cuando todav\u00eda era consciente, adem\u00e1s de decir que ya no pod\u00eda m\u00e1s, pregunt\u00f3 una sola cosa: \u00ab\u00bfLo he hecho bien?\u00bb. Se refer\u00eda a c\u00f3mo lo hab\u00eda hecho como madre\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><b>En tu texto cuentas el momento en el que descubres, con tu hermana, una herida que es un agujero, una abertura, justo en el pecho de tu madre. En ese momento empiezas a temer que \u201cese agujero la iba a engullir\u201d. Era c\u00e1ncer, el primero de ellos. No os lo cuenta, aunque lo sabe; aunque no tenga diagn\u00f3stico, lo sabe. \u00bfPor qu\u00e9 crees que se lo calla?<br \/><\/b>Fue un sacrificio, el sacrificio de una madre que no quer\u00eda molestar a su familia. Mis hermanos y yo est\u00e1bamos en etapas diferentes y claves en nuestra vida, ven\u00edan cambios, y ella no quer\u00eda ser un obst\u00e1culo; lo importante \u00e9ramos nosotros. Creo que tambi\u00e9n ten\u00eda miedo: miedo de dejarnos, de desaparecer, y eso la paraliz\u00f3. Me parece tremendamente injusto para ella, y no quiero juzgar su decisi\u00f3n; hizo lo que en su momento pens\u00f3 que ten\u00eda que hacer. No deja de ser triste, porque tomar esa decisi\u00f3n signific\u00f3 anteponer todo lo dem\u00e1s a su bienestar, a su salud\u2026 Y eso es terrible.<\/p>\n<p>En la despedida, en el hospital, cuando todav\u00eda era consciente, adem\u00e1s de decir que ya no pod\u00eda m\u00e1s, pregunt\u00f3 una sola cosa: \u00ab\u00bfLo he hecho bien?\u00bb. Se refer\u00eda a c\u00f3mo lo hab\u00eda hecho como madre, quer\u00eda saber si hab\u00eda sido una buena madre; necesitaba una valoraci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo escribir sobre el dolor ajeno que, cuando queremos tanto a quien lo padece, se vuelve pegajoso y queremos compartir?<br \/><\/b>Yo fui testigo de un dolor; un dolor ajeno, el de mi madre, y viv\u00ed el m\u00edo. Fue un dolor amplificado. Viv\u00ed el dolor de una madre muy querida, con la que tuve una relaci\u00f3n muy estrecha. Cuando visitaba a mi ama en el hospital, no pod\u00eda parar de escribir, de pensar en lo que estaba viviendo, esta irrealidad, era como un mal sue\u00f1o. Hace poco le\u00ed No he salido de mi noche, de Annie Ernaux. En \u00e9l, la autora cuenta que, cuando iba a visitar a su madre a la residencia, sent\u00eda que ten\u00eda que escribir solo sobre eso. Cuando le\u00ed esa parte me sent\u00ed muy identificada: no pod\u00eda escribir sobre nada que no fuera mi madre, su enfermedad y su muerte.<\/p>\n<p><b>\u201cHab\u00eda escombros rodeando su cama\u201d, escribes. Tal avance de la enfermedad, la falta de tratamiento \u2013como reproduces, solo visto en monjas de clausura\u2013, le romp\u00eda los huesos. Figuradamente, te recuerdas a ti misma recogiendo sus cachos y recomponiendo a tu madre como la ten\u00edas memorizada, recre\u00e1ndola. \u00bfSigue siendo ese tu objetivo hoy, con la escritura, o ese pensamiento era el de una persona impotente, desesperada, que ve como se le escapa otra?<br \/><\/b>A veces el recuerdo es tan et\u00e9reo\u2026 me ha costado mucho definir las im\u00e1genes, las emociones de esos momentos que describo en el libro. Me ha costado mucho retratar a mi madre, pero el ejercicio literario me ha permitido acercarme mucho a ella, much\u00edsimo. Este texto ha nacido para intentar amarrar esa imagen. Y ahora lo sigo haciendo, nunca dejas de hacerlo, creo. A veces me sorprendo a m\u00ed misma frunciendo el ce\u00f1o pensando en mi madre, intentando reconstruir su imagen en un momento cotidiano, cuando estaba en la <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/literatura\/nerea-ibarzabal-bar-gloria-bertsolari-novela\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">cocina <\/a>o cuando nos abraz\u00e1bamos, por ejemplo. Pero creo que lo hago desde otro punto. La desesperaci\u00f3n que ten\u00eda antes por no poder enfocar bien esa imagen, el llanto que me sobreven\u00eda por no poder hacerlo, la culpa que sent\u00eda o el miedo a no recordar su cara nunca m\u00e1s se han apaciguado.<\/p>\n<p><b>Normalmente el c\u00e1ncer es una cosa que se lleva (que puede llevarse, m\u00e1s bien) muy por dentro (hasta que el tratamiento no empieza, suele poderse camuflar). Imaginamos el c\u00e1ncer como una imagen fea en una radiograf\u00eda, como una mediaci\u00f3n intravenosa, como un \u00f3rgano escondido muri\u00e9ndose. En lo que brota de tu forma de escribir, en cambio, hay un estallido. Primero, con un agujero en el pecho. Luego, con una mujer descascarill\u00e1ndose.\u00a0\u00a0<br \/><\/b>Es la sensaci\u00f3n que tuve cuando nos enteramos de todo, todo salt\u00f3 por los aires y se volvi\u00f3 irreconocible, su cuerpo y tambi\u00e9n la situaci\u00f3n. El cuerpo enfermo que ve\u00eda cada d\u00eda se estaba deshaciendo, y mi vida tambi\u00e9n. Ha sido parecido en el proceso de duelo; todo es contenci\u00f3n hasta que estalla. Esa idea tiene que ver con la estructura del libro: la contenci\u00f3n est\u00e1 en los fragmentos, y la consecuencia es la segunda parte, el desbordamiento, que se lee casi sin respirar, con una sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida y de ahogo.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo se le guarda el secreto a un muerto? (En tu texto hablas de la complicidad intercambiada entre t\u00fa y tu madre). Los secretos que os llevasteis en la despedida, \u00bfa d\u00f3nde van?<br \/><\/b>Mi madre era muy recelosa de su intimidad en general, pero es verdad que conmigo se abr\u00eda en muchas ocasiones. La cocina era nuestro lugar y, ahora, cada vez que voy a visitar a mi padre, entro en la cocina, y lo primero que hago es girar la cabeza hacia la derecha, que es donde sol\u00eda estar la silla donde se sentaba. Yo creo que esas confidencias est\u00e1n en ese gesto.<\/p>\n<p><b>En un momento, te autonarras totalmente desarmada al recordarte a ti misma comprobando, en una visita al hospital, si de su nariz sal\u00eda aire.\u00a0<br \/><\/b>Ten\u00eda un terror constante a que se muriera mientras yo estuviera de guardia. Pas\u00e9 todas las noches con ella excepto la \u00faltima y estaba hiperalerta; un d\u00eda le puse el dedo en la nariz, pero a veces le dec\u00eda algo de madrugada para ver si respond\u00eda. He pasado mucho miedo en esa habitaci\u00f3n del hospital.<\/p>\n<p><strong>Cuentas tambi\u00e9n, en esa escritura fragmentaria con la que empiezas este texto, que antes de que tu madre muriera, tras tener que soportar los avisos de enfermeras y m\u00e9dicas, ya comenzabas a preparar su ausencia. Hablas de cavar con las manos. De una pala. De la tierra y las llagas a puntito de reventar. \u00bfPor qu\u00e9 estas im\u00e1genes?<br \/><\/strong>Cuando empec\u00e9 a escribir este libro, me di cuenta de que estaba teniendo una conexi\u00f3n extra\u00f1a con la tierra. El an\u00e1lisis lo hago ahora porque en aquel momento escrib\u00eda lo que me ven\u00eda sin tener todas las respuestas. M\u00e1s o menos cuando tuve el borrador, saqu\u00e9 en claro tres cosas:<\/p>\n<p>La primera es bastante l\u00f3gica: necesitaba un espacio para mi madre. Mi madre don\u00f3 su cuerpo a la ciencia, pero despu\u00e9s de eso no supimos nada m\u00e1s. Al final, hace un a\u00f1o o as\u00ed, encontr\u00e9 el documento que ella firm\u00f3, donde tambi\u00e9n pon\u00eda que no se avisara a los familiares (otra vez volvemos a lo mismo, no quer\u00eda ser un estorbo). Pero resulta que la persona que habl\u00f3 con ella dej\u00f3 su email en ese documento y yo le escrib\u00ed. Me contest\u00f3 enseguida; entendi\u00f3 mi desesperaci\u00f3n y me dijo d\u00f3nde estaba. He pasado seis a\u00f1os sin saber d\u00f3nde estaba mi madre, es curioso porque estaba muy cerca, en el cementerio de Pamplona. Si empec\u00e9 a cavar ese agujero, fue porque necesitaba un sitio para ella.<\/p>\n<p>La segunda es el tacto con la tierra. Es una forma de control; era lo \u00fanico que pod\u00eda controlar en esa situaci\u00f3n. Yo pod\u00eda cavar un agujero y enterrarla, y todo lo dem\u00e1s se me escapaba.<\/p>\n<p>La tercera es la suciedad. Una met\u00e1fora sobre la realidad porque en ning\u00fan momento he querido dulcificar el relato.<\/p>\n<p><b>Dices que pudiste detectar el principio del fin. Cada fin es uno, pero, no s\u00e9, \u00bfqu\u00e9 se\u00f1ales podr\u00edan ayudarnos a detectarlo? (No s\u00e9 si, por ejemplo, sientes que de repente alguien te ha soltado de la mano).<br \/><\/b>El nuevo lenguaje entre nosotras. Lo vi en la capacidad de pensar y hablar de mi madre. Mi madre era una persona inteligent\u00edsima, con una capacidad de oratoria incre\u00edble, y eso lo estaba perdiendo. Dej\u00f3 de poder leer, dec\u00eda que no \u00abreten\u00eda\u00bb y que a veces no llegaba a comprender del todo lo que estaba leyendo. Pero sobre todo me asustaban las alucinaciones que ten\u00eda por la noche, no las soportaba. De hecho, en una ocasi\u00f3n, perd\u00ed los nervios y le dije, muy enfadada y desquiciada, que dejara de hacer eso. En un momento, conect\u00f3 con lo que le hab\u00eda dicho, se puso a llorar y me dijo: \u00abChiquitica, no me eches la bronca, por favor. No lo hago adrede\u00bb. Me di cuenta de que era algo superior a ella, y que se estaba dando cuenta de su propio hundimiento.\u00a0<\/p>\n<p><b>Hay un, para m\u00ed, espeluznante pasaje, donde hablas de la muerte y la urgencia. No hay nada menos urgente que la muerte y, aun as\u00ed, todo lo que la rodea es urgencia: v\u00edstete r\u00e1pido, ama ha fallecido; t\u00f3mate un taxi, venga. Corre, (\u00bf)te est\u00e1 esperando(?). Recuerdo la muerte de mi padre como un trasiego de urgencias y toma de decisiones, de ir y venir. Como si hubiese prisa por echar tierra.<br \/><\/b>De madrugada, cuando mi hermano me llam\u00f3 para darme la noticia, me dijo: \u00abvenid, por favor, estoy solo\u00bb. Imagin\u00e9 a mi hermano solo en esa habitaci\u00f3n, donde antes hab\u00eda dos personas y ahora no hab\u00eda nadie m\u00e1s que \u00e9l, aunque el cuerpo de mi madre siguiera all\u00ed. Esos fueron los detonantes, la soledad de mi hermano y la propia noticia; hab\u00eda que hacerlo todo r\u00e1pido: avisar a mi padre, llamar a un taxi, llamar a mi hermana, vestirse y llegar al hospital cuanto antes. Recuerdo esperar a mi padre en el hall de casa, su cara\u2026 entrar en el taxi, y no saber qu\u00e9 decir, recorrer el pasillo casi corriendo\u2026\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfRecuerdas la primera acci\u00f3n, el primer pensamiento que tuviste o las primeras palabras que soltaste que no estuvieran dirigidas, ni de rebote, a tu madre, su ausencia, su fallecimiento, justo despu\u00e9s de enterarte de su muerte? Perdona que vuelva a m\u00ed: mi padre muri\u00f3 un 28 de diciembre. Lo primero que hice despu\u00e9s, que no estuviera orbitando en torno a \u00e9l, fue ponerme a estudiar para un examen para el que no ten\u00eda pensado ni mirarme los apuntes. Lo primero que pens\u00e9 sin tener en cuenta su muerte fue que esa noche ser\u00eda la gala Inocente de TVE. Y, a lo que voy, es una mezcla entre culpabilidad, autoverg\u00fcenza, liberaci\u00f3n, micropaso.<br \/><\/strong>Recuerdo las s\u00e1banas fr\u00edas de mi cama. Despu\u00e9s de pasar una semana en el hospital, era algo que me hac\u00eda sentir bien, el tacto de las s\u00e1banas fr\u00edas en las piernas. Necesitaba descansar, hab\u00eda sido una semana muy dura. Me escuch\u00e9 a m\u00ed misma diciendo: \u00abQu\u00e9 a gusto\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Cuentas que a las cinco de la ma\u00f1ana, en el hospital, sin mucho m\u00e1s que hacer, tu familia y t\u00fa pens\u00e1is en ir a desayunar tras haber despedido en su camilla a tu ama y en c\u00f3mo os top\u00e1is con la cafeter\u00eda cerrada, os sent\u00e1is, recuerdas el chirrido de las sillas, el envoltorio pl\u00e1stico de algo de picar de la m\u00e1quina expendedora. \u00bfEs alguno de ellos uno de los momentos de la vida diferente que comienza?<br \/><\/strong>S\u00ed, y t\u00fa sacas esa escena de contexto y te das cuenta de que no tiene ning\u00fan sentido. Lo \u00fanico que se nos ocurre, despu\u00e9s de ver desaparecer a nuestra madre transportada en una camilla, es ir a desayunar. Probablemente ni siquiera tuvi\u00e9ramos hambre, pero \u00bfqu\u00e9 haces? \u00bfQu\u00e9 se hace? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 permitido, estipulado, cuando se muere tu madre? Desde la distancia, pienso que necesit\u00e1bamos estar juntos. No hablamos nada, pero creo que necesit\u00e1bamos coger fuerzas para lo que ven\u00eda: nos esperaban las llamadas inc\u00f3modas, vaciar el armario de mi madre, hablar con la gente con la que hab\u00eda que hablar para decir que nuestra madre hab\u00eda muerto (a d\u00eda de hoy no s\u00e9 ni con qui\u00e9n habl\u00e9 o a d\u00f3nde hay que ir para pedir la documentaci\u00f3n pertinente). Nadie te prepara para eso.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cRecuerdo estar en medio de uno de esos momentos, intentando \u00abverla\u00bb y \u00abescucharla\u00bb, pero no pod\u00eda\u2026 pens\u00e9 que esa desolaci\u00f3n ten\u00eda que describirla en el libro\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>La memoria devuelve al est\u00f3mago regurgitaciones y trituraciones. Pienso en el verso que te acompa\u00f1a, uno de Miren Agur Meabe: \u00abOroimenaren eztarria hain da gosetia\u00bb [\u00abLas fauces de la memoria son tan voraces\u00bb]. \u00bfQu\u00e9 te hace sentir esta frase?<br \/><\/strong>La desesperaci\u00f3n de rescatar recuerdos, la necesidad exasperante de recordar la cara de mi madre con exactitud, porque no vale de nada recordarla a medias, y el revoltijo en la tripa, como dices t\u00fa.<\/p>\n<p><strong>Hay otro rugoso pasaje de tu texto donde explicas (no destripar\u00e9 demasiado tu escritura) que para ti rememorar es como ir a pescar y, tras horas de liturgia y esperanzas, darte cuenta de que all\u00ed abajo no aletea ning\u00fan pez. Pero volver. Volver a ese lago donde dicen que s\u00ed, que tirando la ca\u00f1a con un buen anzuelo, algo pica. Y nada. Y volver ma\u00f1ana.<br \/><\/strong>Me molestaba much\u00edsimo cuando me dec\u00edan, \u00abtranquila, siempre te vas a acordar de tu madre\u00bb. Yo lo pas\u00e9 muy mal, la frustraci\u00f3n me pudo\u2026 pensaba: \u00bfY si no estoy pudiendo, si no puedo recordarla, es por mi culpa? \u00bfSignifica que no lo estoy intentando lo suficiente? Recuerdo estar en medio de uno de esos momentos, intentando \u00abverla\u00bb y \u00abescucharla\u00bb, pero no pod\u00eda\u2026 pens\u00e9 que esa desolaci\u00f3n ten\u00eda que describirla en el libro. Y decid\u00ed que ten\u00eda m\u00e1s fuerza si esa sensaci\u00f3n desesperante la contaba mediante una met\u00e1fora; en este caso acudo a ellas porque a veces se llega m\u00e1s lejos con las met\u00e1foras.\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>\u201cCuando leo me siento acompa\u00f1ada, y ante el desamparo que deja la muerte de una madre, leer es una de las cosas m\u00e1s reconfortantes\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 te refieres cuando dices que has perdido la capacidad de imaginar a tu madre? Creo que no te refieres a su cara, ni siquiera a su voz, que como escribes, imploras que vuelva a sonar cuando apenas se hab\u00eda ido.\u00a0<br \/><\/strong>Cuando muri\u00f3, es como si mi madre hubiera desaparecido de un plumazo. Se fue de mi memoria con tanta facilidad\u2026 Me asust\u00e9. La imaginaci\u00f3n es una herramienta poderos\u00edsima, pero no encontraba la manera de utilizarla. El vac\u00edo que yo sent\u00eda era demasiado profundo, era como si el dolor lo hubiera suprimido todo. Sent\u00eda la memoria congelada. Poco a poco, y con la ayuda de la psic\u00f3loga, pude desbloquear recuerdos a la vez que el dolor remit\u00eda, y eso me ayud\u00f3 a no perder del todo esa imagen. Creo que tambi\u00e9n tiene que ver con la idea que yo ten\u00eda, al comienzo del duelo, de su presencia. La presencia que yo necesitaba no era espiritual, no era imaginarme su cara o pensar en ella o leerle en voz alta para acordarme, yo la quer\u00eda de vuelta, en carne y hueso. Al final entend\u00ed que las estrategias ten\u00edan que ser otras, ten\u00eda que hacer otros ejercicios para recortar la distancia que me separaba de ella. La escritura, por ejemplo, este libro, me ha ayudado mucho en ese aspecto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre tu duelo y tu escritura?<br \/><\/strong>En la l\u00ednea de la anterior respuesta, la escritura siempre ha sido para m\u00ed una forma de entender las situaciones que me han pasado, sobre todo las dif\u00edciles, las traum\u00e1ticas. El proceso de duelo no solo ha sido la escritura, pero s\u00ed ha sido una parte muy importante. La lectura tambi\u00e9n me ha ayudado mucho; me he sentido identificada con muchos libros y eso me ha ayudado a poner en palabras lo que estaba sintiendo. Cuando leo me siento acompa\u00f1ada, y ante el desamparo que deja la muerte de una madre, leer es una de las cosas m\u00e1s reconfortantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Uxue Razquin Olazaran (Iru\u00f1ea, 1992) ha escrito un libro para poder seguir de la mano de su madre.&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":113661,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,14308,225,4805,23],"class_list":{"0":"post-113660","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-euskal-herria","14":"tag-libros","15":"tag-radical-magazine","16":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=113660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113660\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113661"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=113660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=113660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=113660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}