{"id":115879,"date":"2025-09-15T04:54:12","date_gmt":"2025-09-15T04:54:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/115879\/"},"modified":"2025-09-15T04:54:12","modified_gmt":"2025-09-15T04:54:12","slug":"diez-libros-de-arte-y-una-distopia-para-leer-este-otono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/115879\/","title":{"rendered":"Diez libros de arte (y una distop\u00eda) para leer este oto\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/b1051dd1b0a33a38e84e07ab28b8ab9c.png\" alt=\"\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/a72b7054dbedc8afb47d6a864a36f163.jpg\" alt=\"\"\/>Jos\u00e9phin P\u00e9ladanWunderKammer<\/p>\n<p>El mito del <strong>andr\u00f3gino<\/strong> ha tenido una gran influencia en la historia de la humanidad desde su origen hasta hoy. Y tambi\u00e9n en el arte. Lo tuvo en Egipto, en la antigua Grecia, en Caldea e incluso en Roma. El <strong>Apolo de Piombino<\/strong> por ejemplo, con su curiosa coleta, tiene un perfil de ni\u00f1a, seguido por un cuello corto y ancho de atleta. La <strong>Minerva de Selinunte<\/strong>, en realidad es un hermoso joven a quien le han puesto pechos. El cr\u00edtico <strong>Jos\u00e9phin P\u00e9ladan<\/strong> (1859-1918) formul\u00f3 esta breve teor\u00eda pl\u00e1stica alrededor de la figura del andr\u00f3gino a lo largo de las distintas civilizaciones \u2014en ocasiones con mejor y peor acierto\u2014, y la editorial WunderKammer la ha rescatado ahora en su colecci\u00f3n Cahiers. \u00abSer bello es pertenecer a un tercer sexo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero la uni\u00f3n de los contrarios o el encuentro con lo completamente diferente tiene un significado mucho m\u00e1s profundo que lo puramente est\u00e9tico. Ah\u00ed tienen el Mefist\u00f3feles y el andr\u00f3gino de <strong>Mircea Eliade<\/strong>, en el que enfrenta nuestro \u2018otro\u2019 espiritual con el diablo, pero este no entendido solo como la encarnaci\u00f3n del mal, sino como una parte necesaria del orden c\u00f3smico. Luz y oscuridad, bien y mal, masculino y femenino\u2026 Todos ellos son necesarios para que se cumplan los <strong>ciclos de destrucci\u00f3n y regeneraci\u00f3n<\/strong> que tanto le fascinan al caos que ide\u00f3 esta broma infinita que llamamos vida.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/0c4c430cf1a945cd2c6603902707f8f4.jpg\" alt=\"\"\/>Jean GenetElba<\/p>\n<p>Un genio atormentado por otro m\u00e1s atormentado a\u00fan. Jean Genet descubre la obra de <strong>Rembrandt<\/strong> en la d\u00e9cada de los 50 del siglo pasado durante sus estancias en Londres, \u00c1msterdam, M\u00fanich, Berl\u00edn, Dresde y, finalmente, Viena. Ah\u00ed comienza a darle vueltas a <strong>un texto sobre el pintor neerland\u00e9s que no podr\u00e1 completar<\/strong>, a pesar de que se comprometi\u00f3 con la editorial Gallimard. Esas eran sus intenciones. Sabemos de ellas gracias a las pistas, rastros, que aparecieron en forma de art\u00edculos. En septiembre de 1958, L\u2019Express public\u00f3 una selecci\u00f3n de extractos del mencionado libro y lo titul\u00f3 El secreto de Rembrandt. Pero la obra no avanzaba. El autor se atascaba\u2026 \u00bfTal vez demasiado absorbido por su teatro, por cuestiones personales o desgracias como la muerte de su amigo Abdallah? <strong>Genet destruy\u00f3 en 1964 el contenido<\/strong> de una maleta llena de manuscritos.<\/p>\n<p>Otro texto que tambi\u00e9n hab\u00eda sido publicado antes, en 1957, en la revista Tel Quel con un curioso t\u00edtulo: Lo que qued\u00f3 de un Rembrandt cortado en cuadraditos iguales y tirado por el retrete. Si el otro ofrec\u00eda, mediante un estudio cronol\u00f3gico, la evoluci\u00f3n del artista, este otro propon\u00eda una reflexi\u00f3n m\u00e1s personal de Genet, basada en cuestiones como la identidad, donde no faltaban la teatralidad y la carnalidad caracter\u00edsticas del autor.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, la editorial Elba <strong>ha reunido en forma de libro todas las piezas del puzle<\/strong>: los textos que se conservan de Genet sobre Rembrandt, y los ha publicado junto con una selecci\u00f3n de im\u00e1genes pensada para acompa\u00f1ar la singular mirada de su autor.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/9b342ae0ba48ffd3c0b105d7419eab10.jpg\" alt=\"\"\/>Arturo del VillarColectivo Republicano Tercer Milenio<\/p>\n<p>En este a\u00f1o de grandes homenajes en forma de exposiciones y abundante cobertura medi\u00e1tica, tambi\u00e9n queremos destacar un libro peque\u00f1o y antiguo. Arturo del Villar presenta en esta obra una cara absolutamente desconocida de <strong>Maruja Mallo: su perfil pol\u00edtico<\/strong>, desde\u00f1ado en algunas de las biograf\u00edas m\u00e1s famosas.<\/p>\n<p>Se forj\u00f3 sobre todo durante los meses que tuvo que permanecer <strong>escondida en la casa de un familiar en Vigo<\/strong> durante la Guerra Civil espa\u00f1ola. Una experiencia que no quiso dejar pasar. La artista escribi\u00f3 su vivencia en forma de testimonio, que La Vanguardia public\u00f3 en varias entregas en el verano de 1938. A la segunda corresponde este relato:<\/p>\n<p>\u201cAparecen los falangistas armados con fusiles y pistolas con las insignias mon\u00e1rquicas y las cinco flechas mort\u00edferas de las que cuelgan cristos y medallas. Llegan en los coches requisados o usurpados a estos lugares inexplorados, para arrancar a los campesinos un saco de patatas, un pu\u00f1ado de jud\u00edas, un mont\u00f3n de ma\u00edz, la recolecci\u00f3n de todo un a\u00f1o de trabajo para el glorioso Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol salvador de nuestra patria. (\u2026) Hay pueblos que viven aterrorizados por el sonido de las bocinas que son los telegramas. Espantados de terror, todos se preguntan: \u2018A qui\u00e9n le toca ahora. <strong>Aqu\u00ed no hemos matado a nadie y la Falange llega<\/strong>\u2019. Los ni\u00f1os corren a refugiarse en las casas gritando: <strong>\u2018Madre, llegan los que matan\u2019<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/9dbd279a00a2922a589ea73f6b9b7829.jpg\" alt=\"\"\/>Sara Herrera Peralta Consonni Ediciones<\/p>\n<p>Monumentales ara\u00f1as esculpidas s\u00ed, pero \u00bfalgo m\u00e1s sobre <strong>Louise Bourgeois<\/strong>? Muchos tendr\u00edan dificultades a la hora de a\u00f1adir algo sobre la artista francoestadounidense. Este libro se fija justamente <strong>en las zonas menos exploradas de su obra<\/strong>. Ah\u00ed, en sus narraciones y sus textiles, es donde elige adentrarse Sara Herrera Peralta de forma muy libre, tan libre que el resultado final tiene forma de novela. \u201cSi alguien me preguntara de qu\u00e9 tratan las p\u00e1ginas de este libro, le hablar\u00eda de la tarde lluviosa en la que hice una visita a una exposici\u00f3n de Louise Bourgeois (&#8230;). Aquel d\u00eda de 2010, bajo el cielo gris de Par\u00eds, baj\u00e9 las escaleras de un cuarto piso sin ascensor de un viejo apartamento situado en la Avenida de S\u00e9gur, en el distrito 15, y camin\u00e9 hasta la Maison de Balzac, donde se exhib\u00eda Louise Bourgeois: Moi, Eug\u00e9nie Grandet. <strong>Bourgeois hab\u00eda fallecido unos meses antes<\/strong>. Esta exposici\u00f3n <strong>mostraba sus \u00faltimos trabajos<\/strong>, que representaban un retorno al bordado y al tejido. En homenaje a la hero\u00edna de Balzac, prepar\u00f3 diecis\u00e9is peque\u00f1as piezas utilizando pa\u00f1os de cocina y pa\u00f1uelos de tela que hab\u00eda guardado en los cajones de sus armarios desde que se mud\u00f3 a EEUU en 1938\u201d.<\/p>\n<p>En la exposici\u00f3n y en su cat\u00e1logo, su Oda a Eug\u00e9nie Grandet, Bourgeois escribi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cMe he pasado la vida y d\u00edas enteros tirando de hilos para s\u00e1banas y manteles (\u2026)\u201d<\/p>\n<p>Eso es Me fui como una tormenta, <strong>un tirar del hilo de las genealog\u00edas propias y ajenas<\/strong> hasta ver c\u00f3mo se entrelazan por obra y gracia de la creaci\u00f3n. <strong>El arte siempre fecunda<\/strong>. En ocasiones es generoso. Adem\u00e1s de este libro publicado por Consonni, la escritora pari\u00f3 en paralelo el poemario El piar de los p\u00e1jaros y el goteo del agua que cae del techo (La Bella Varsovia).<\/p>\n<p>Mar\u00eda Negroni WunderKammer<\/p>\n<p>William Beckford, autor de algunas miscel\u00e1neas eruditas y de una singular\u00edsima novela en episodios a la que llam\u00f3 Vathek, mand\u00f3 construir en cierta ocasi\u00f3n una morada negra en las proximidades de Bath. Desaparecido hoy, Fonthill Abbey fue en su momento el edificio m\u00e1s sensacional de estilo g\u00f3tico ingl\u00e9s, tal como lo defini\u00f3 el arquitecto Viollet-le-Duc en su Diccionario de Arquitectura y Mobiliario all\u00e1 por el siglo XIX. Al parecer, Fonthill era una guarida sofisticada y peligrosa. All\u00ed, Beckford \u2014que hab\u00eda sido alumno de Mozart\u2014, fij\u00f3 su residencia y se obsesion\u00f3 con la decoraci\u00f3n de la casa, entendida como un <strong>inagotable gabinete de curiosidades<\/strong>; y vivi\u00f3 como un recluso, leyendo la biblioteca entera que hab\u00eda comprado de Edward Gibbon. El propio <strong>Lord Byron comprendi\u00f3 la belleza de esta obsesi\u00f3n y locura<\/strong>, y no dud\u00f3 en festejarla a\u00f1os despu\u00e9s, de forma un tanto macabra eso s\u00ed, en su poema Childe Harold:<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u00abAll\u00ed tambi\u00e9n t\u00fa, Vathek<br \/>El hijo m\u00e1s rico de Inglaterra<br \/>construiste una vez tu para\u00edso\u00bb.<\/p>\n<p>Museo Negro es un ensayo escrito por Mar\u00eda Negroni en el que recorre las <strong>casas, castillos y entramados g\u00f3ticos<\/strong> de la historia de la literatura, incluidos sus fantasmas y sus muertos. Negroni lleva a cabo un exhaustivo trabajo de literatura comparada. Algunas semejanzas son interesant\u00edsimas y cre\u00edbles; otras, m\u00e1s bien disparatadas. Pero todas cautivadoras. En La Ca\u00edda de la Casa Usher por ejemplo, todo est\u00e1 presente all\u00ed: la antig\u00fcedad y los hongos, los vest\u00edbulos abovedados, lo laber\u00edntico y la her\u00e1ldica, el amoblamiento recargado y mortuorio, los instrumentos musicales, el protagonista de tez cadav\u00e9rica, su biblioteca del infierno, el fantasma gemelo corporizado en la espectral Lady Madeline \u2014que se parece a la madre de Psicosis\u2014.<\/p>\n<p>\u00abLas moradas negras siempre se muestran a la vista del desprevenido como un fragmento de una ruina, un se\u00f1uelo de algo que no se ve\u00bb escribe la autora. \u201cEn Poe, como de alg\u00fan modo en Sade, la mansi\u00f3n se convierte en <strong>una guarida hacia la locura<\/strong>, la tormenta y la noche donde escapar, por un instante al menos, del horrendo problema musical de la melancol\u00eda\u201d. Otras veces, las moradas se encuentran bajo el agua, como el <strong>Nautilus<\/strong>; empotradas en una monta\u00f1a, como el castillo solitario de Vathek; o en plena ciudad \u2014<strong>Dorian Gray<\/strong>\u2014; pero siempre son mundos cerrados, sumergidos, que acaban incendi\u00e1ndose \u2014<strong>Jane Eyre<\/strong> o <strong>Rebecca<\/strong>\u2014 o autodestruy\u00e9ndose \u2014Dr\u00e1cula o La ca\u00edda de la casa Usher\u2014. En El Castillo de <strong>Kafka<\/strong>, por el contrario, el protagonista est\u00e1 fuera. Excluido. Solo. \u201cComo si el mal consistiera precisamente en su imposibilidad. Todos ellos son <strong>arquitecturas verticales que atraen hacia abajo, donde algo viscoso y fascinante tiene lugar<\/strong>\u201d. Ese espacio encerrado y aislado que, como el ave f\u00e9nix, volver\u00e1 a erguirse para que la gran escena arcana final tenga lugar una y otra vez, como en un bucle infinito.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/6b3f13eff46794418885bb8b7eb99553.jpg\" alt=\"\"\/>Chantal MaillardGalaxia Gutenberg<\/p>\n<p>Galaxia Gutenberg ha recuperado, en una nueva edici\u00f3n, una obra de la poeta, traductora y fil\u00f3sofa <strong>Chantal Maillard<\/strong> por las razones que ella misma explica. Primero, por la <strong>necesidad de puntualizarse y enmendarse a s\u00ed misma<\/strong> y, despu\u00e9s, por el convencimiento de que, a pesar del tiempo transcurrido, algunas de las cuestiones que se abordan siguen hoy d\u00eda sin resolverse. \u00bfQu\u00e9 no est\u00e1 por resolver? Maillard se aparta de las corrientes que abordan el arte como una actividad que tiene su fin en s\u00ed misma e insta a la \u201cnecesaria recuperaci\u00f3n de la utilidad\u201d. Es hora de acabar con la etapa en la que \u201clas artes evadieron su responsabilidad y se pusieron al servicio de las variadas formas de la <strong>egoman\u00eda<\/strong> y la <strong>codicia<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n no resuelta es no comprender que tambi\u00e9n son formas art\u00edsticas \u201cla elaboraci\u00f3n de mundos conceptuales, sean estos mitol\u00f3gicos, filos\u00f3ficos, cient\u00edficos u otros. <strong>A la ficci\u00f3n le gusta disfrazarse<\/strong> y, de entre todos sus disfraces, los m\u00e1s peligrosos son aquellos a los que llamamos \u2018verdades\u2019\u201d. De esta forma, propone la sustituci\u00f3n de la noci\u00f3n de \u2018verdad\u2019 por la de \u2018validez\u2019 para ser capaces de deshacernos de modelos caducos. En este sentido hay que entender el t\u00edtulo: \u201cMe he situado \u2018contra\u2019 el arte y otros conceptos institucionales como quien se apoya \u2018contra\u2019 un muro que, al mismo tiempo que nos ampara, nos coarta. Muros, los de la <strong>metaf\u00edsica, la ciencia, la moral, la pol\u00edtica, la religi\u00f3n<\/strong>, las formas consensuadas de emocionarnos social y est\u00e9ticamente, la filosof\u00eda o la teor\u00eda de las artes, que hemos levantado para sostenernos, defendernos o protegernos pero que, <strong>cuando cobran solidez, nos impiden ver al otro lado<\/strong>, traspasar el \u00e1mbito conocido y aprender otras maneras de caminar, de estar y de relacionarnos con las cosas y, lo que es peor, nos hacen olvidar que alguna vez los hemos construido\u201d.<\/p>\n<p>Mark Z. DanielewskiDuomo Ediciones<\/p>\n<p>En cierto pasaje de Las flores del mal, un airado Baudelaire critic\u00f3, all\u00e1 por 1857, la superficialidad de la sociedad burguesa a la que ve\u00eda encerrada en una celda repleta de absurdas ficciones. \u201c\u00bfQui\u00e9n de entre nosotros no ha sentido, en sus largas horas de vigilia, un placer delicioso construy\u00e9ndose una casa modelo, una vivienda ideal, un enso\u00f1adero?\u201d De sobra sab\u00eda el franc\u00e9s, as\u00ed como otros privilegiados escritores como Wilde, que <strong>\u00abdetr\u00e1s de cada cosa exquisita que existe, se esconde una tragedia\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p>En Casa de hojas, reci\u00e9n editada en espa\u00f1ol por Duomo Ediciones, tambi\u00e9n hay una <strong>casa perfecta<\/strong> que representa ese ideal de la sociedad, un hogar grande y espacioso que encarna lo que se esperar\u00eda de una familia pr\u00f3spera y exitosa; pero tambi\u00e9n un lugar cargado de deseos, de expectativas y de miedos. Como si esa misma aspiraci\u00f3n se convirtiera en una fuente de <strong>caos y destrucci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>La casa, como s\u00edmbolo, se resiste a la interpretaci\u00f3n en todo el relato. Lo hace por ejemplo en una surrealista conversaci\u00f3n incluida en el libro, que en realidad es <strong>un libro dentro de un libro<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u2014\u00bfQu\u00e9 cree usted que es la casa? \u00bfTiene alguna clase de\u2026 bueno, significado?<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u2014Ya est\u00e1 otra vez con lo de \u201csignificado\u201d. Yo renunci\u00e9 hace mucho tiempo a eso.<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u2014Pero, \u00bfle parece que un sitio as\u00ed es posible?<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u2014Bueno, desde un punto de vista matem\u00e1tico\u2026 \u00bfConoce la flecha de Zen\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u2014No.<\/p>\n<p>\u2014(Dibujando algo en un papel). Es muy simple. Si la flecha est\u00e1 en este punto A y el objetivo est\u00e1 en el B, entonces para llegar a B la flecha tiene que recorrer por lo menos la mitad de esa distancia, hasta lo que yo llamo punto C. Para llegar de C a B, la flecha igualmente tiene que recorrer la mitad de esa distancia, hasta lo que llamamos punto D, y as\u00ed sucesivamente. La diversi\u00f3n empieza cuando te das cuenta de que puedes seguir dividiendo el espacio para siempre, descomponi\u00e9ndolo en fracciones cada vez m\u00e1s peque\u00f1as hasta que\u2026, en fin, la flecha nunca llegue a B.<\/p>\n<p>Freud equipar\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n la psiquis humana con una casa atormentada por el pasado, llena de rec\u00e1maras, invariablemente clausuradas, que ocultan secretos. Pueden llamarlo <strong>monstruo, un Dios salvaje, su propio yo<\/strong> o lo que demonios quieran, pero la realidad es que lo conocen de sobra: cada uno de nosotros cometemos, al menos, un error mortal en nuestra vida, a veces incluso sin darnos cuenta; y cuando nos percatamos de ello ya es irreparable.<\/p>\n<p style=\"width:100%\">El propio Baudelaire nos lo desvel\u00f3:<\/p>\n<p style=\"width:100%\">\u201cEntre los chacales, las panteras, los linces,<br \/>el mono, el alacr\u00e1n, el buitre y la serpiente,<br \/>esos monstruos que a\u00fallan, que gritan o se arrastran<br \/>en la casa de fieras infamante del vicio,<\/p>\n<p style=\"width:100%\">hay uno, el m\u00e1s malvado, el m\u00e1s inmundo y feo.<br \/>Aunque no hace aspavientos ni lanza agudos gritos,<br \/>gustosamente har\u00eda de la tierra un despojo<br \/>y en un bostezo largo el mundo engullir\u00eda.<\/p>\n<p style=\"width:100%\">Es el Aburrimiento. Con l\u00e1grimas fingidas<br \/>solo piensa en cadalsos mientras fuma en su pipa.<br \/>T\u00fa conoces, lector, a ese monstruo exquisito,<br \/>hip\u00f3crita lector, mi hermano y semejante\u201d.<\/p>\n<p>Catherine Prats-Okuyama \/ Kimihito Okuyama &amp; Delphine Coffin \/ Alexandra de BouhellierCinco Tintas<\/p>\n<p>La editorial Cinco Tintas lleva el adn en su propio nombre. En la impresi\u00f3n del libro en color suelen utilizarse cuatro tintas \u2013cian, magenta, amarillo y negro\u2013, pero en la coedici\u00f3n se a\u00f1ade una \u00faltima para imprimir el texto, que es el \u00fanico elemento que cambia en cada una de las diversas lenguas en que se imprime la coedici\u00f3n. La quinta tinta es, pues, la esencia de este proyecto editorial que cumple una d\u00e9cada en este 2025.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 para celebrarlo se lanzan por primera vez al mundo del <strong>libro infantil<\/strong> y apuestan fuerte con el lanzamiento de una colecci\u00f3n en colaboraci\u00f3n con el <strong>Centro Pompidou de Par\u00eds<\/strong>. Su t\u00edtulo es El arte en juego y est\u00e1 coeditada con la pinacoteca. Inauguran la serie dos t\u00edtulos dedicados a <strong>Joan Mir\u00f3<\/strong> y <strong>David Hockney<\/strong>. El primero, obra de los poetas y artistas Catherine Prats-Okuyama y Kimihito Okuyama, se titula Azul I, Azul II, Azul III y permite descubrir <strong>lo que se esconde tras la aparente sencillez de los tres cuadros<\/strong>. Algo para lo que la mirada infantil parece estar especialmente dotada \u2013sobre todo m\u00e1s y mejor que la de los adultos que piensan que eso lo podr\u00eda hacer un ni\u00f1o\u2013.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de un bosque del norte de Inglaterra, Hockney retrata el despertar de la naturaleza. En este segundo libro, titulado como la obra del propio Hockney, La llegada de la primavera en Woldgate, el p\u00fablico infantil se sit\u00faa en la <strong>perspectiva de los animales<\/strong>, con una mirada que va de la maleza al cielo. Un viaje por las estaciones lleno de color, emoci\u00f3n y descubrimiento ideado por Delphine Coffin y Alexandra de Bouhellier. En ambos casos, el objetivo es alimentar la curiosidad a trav\u00e9s de desplegables, im\u00e1genes evocadoras y preguntas que acercan obras de arte ic\u00f3nicas del siglo XX o XXI a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/b43c570fa3aaf5adf53be617e5f8f9ff.jpg\" alt=\"\"\/>Montserrat Villar Mart\u00ednPaid\u00f3s<\/p>\n<p>Obviamente, la ciencia ha sido una herramienta fundamental a la hora de averiguar los secretos del cosmos, pero el arte no se ha quedado atr\u00e1s y tambi\u00e9n se ha empe\u00f1ado en plasmarlo. Creadores de todas las \u00e9pocas y de todas las disciplinas han tratado de capturar la inmensidad del universo en sus obras. La cient\u00edfica y divulgadora Montserrat Villar Mart\u00edn, propone un recorrido por la historia del arte a trav\u00e9s de <strong>pinturas, grabados y esculturas<\/strong> que han tratado de dar forma a este principio de los tiempos.<\/p>\n<p>En \u00e9l, las obras de artistas como <strong>Vermeer<\/strong> o Van Gogh as\u00ed como la de pensadores como Dante o Voltaire ponen de manifiesto la gran influencia que la astronom\u00eda o el simple mirar los cielos han tenido en la cultura visual y el pensamiento humano. Como dec\u00eda <strong>Kant<\/strong>: \u201cDos cosas llenan mi \u00e1nimo de creciente admiraci\u00f3n y respeto a medida que pienso y profundizo en ellas: el cielo estrellado sobre m\u00ed y la ley moral dentro de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/f1a8081d89cbacf13bdbf885578162aa.jpg\" alt=\"\"\/>Gilles Lipovetsky y Jean SerroyAnagrama<\/p>\n<p>Los enanos de jard\u00edn y la flamenca encima del televisor ten\u00edan raz\u00f3n. Ha ganado el kitsch. Hay que aceptarlo. Se ha metamorfoseado, pasando de ser un estilo criticado y destinado a un universo familiar marcado por la falta de gusto, al neokitsch \u2018cool\u2019, a la pura tendencia, signifique lo que signifique eso. \u201cVivimos en una civilizaci\u00f3n atravesada por esta forma transectorial\u201d, escriben los autores de este ensayo en sus primeras p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo ha sucedido? A ese trayecto, a su significado e implicaciones dedican casi 500 p\u00e1ginas el soci\u00f3logo Gilles Lipovetsky y el cr\u00edtico Jean Serroy. Estos personajes han descubierto, entre otras cosas, que el fen\u00f3meno se ha despegado de los objetos hasta configurar una especie de <strong>civilizaci\u00f3n cimentada en la l\u00f3gica del exceso<\/strong>: la civilizaci\u00f3n del \u201cdemasiado\u201d. Sin nostalgia ni moralismo, los autores proponen una lectura de la modernidad a trav\u00e9s de esta corriente, ya que con sus contradicciones y excesos, el kitsch, al menos como raza humana y nos guste o no, nos representa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Jos\u00e9phin P\u00e9ladanWunderKammer El mito del andr\u00f3gino ha tenido una gran influencia en la historia de la humanidad desde&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":115880,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,23],"class_list":{"0":"post-115879","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=115879"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115879\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/115880"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=115879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=115879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=115879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}