{"id":123971,"date":"2025-09-18T22:55:07","date_gmt":"2025-09-18T22:55:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/123971\/"},"modified":"2025-09-18T22:55:07","modified_gmt":"2025-09-18T22:55:07","slug":"los-libros-de-un-lector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/123971\/","title":{"rendered":"Los libros de un lector"},"content":{"rendered":"<p><p>\u00bfQu\u00e9 lector no ha sentido cierta impotencia ante la vastedad de una biblioteca? Nuestro tiempo es limitado y el arte \u2014como dec\u00eda Antonio Machado\u2014 largo, demasiado largo para el ef\u00edmero paso de nuestra humana sombra.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la soluci\u00f3n m\u00e1s efectiva para atenuar esta impotencia y este v\u00e9rtigo \u2014Quintiliano mediante\u2014 sea la utilizaci\u00f3n instrumental del canon \u2014o de los c\u00e1nones\u2014 literario. <strong>El canon, todo canon literario, parte de una visi\u00f3n idealista de la literatura<\/strong>, al considerar que ciertos libros contienen los valores morales y las cualidades est\u00e9ticas de los libros escritos en su \u00e9poca; as\u00ed, de este modo, y a trav\u00e9s de unos contados libros, se puede recorrer, sin demasiadas dificultades, un siglo, cuando no toda una literatura. <strong>Es decir, que, si leemos a Alas \u201cClar\u00edn\u201d, a Pardo Baz\u00e1n y a Gald\u00f3s, tenemos una idea m\u00e1s o menos cabal del realismo finisecular espa\u00f1ol<\/strong>. Y as\u00ed con los autores can\u00f3nicos de nuestro Barroco o con cualquier otra tradici\u00f3n literaria. El canon no solo reduce las bibliograf\u00edas, sino que nos hace accesible, y hasta comprensible, el relato de nuestra historiograf\u00eda.<\/p>\n<p><p>\u00abEl canon literario, una vez cristalizado, resulta muy dif\u00edcil de modificar\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>El canon tiene otro aspecto m\u00e1s discutible y menos idealista, y es su car\u00e1cter normativo, utilizado por los poderes dominantes \u2014pol\u00edticos, religiosos, culturales\u2014 para implantar su ortodoxia, como tristemente puede comprobarse a lo largo de la historia. El canon literario no solo refleja los valores morales y est\u00e9ticos de una serie de obras literarias selectas, sino toda una visi\u00f3n del mundo y una proyecci\u00f3n ideol\u00f3gica sobre el sistema de vigencias de cada \u00e9poca; por eso resultan tan discutibles y controvertidas sus \u00faltimas incorporaciones.<\/p>\n<p>El canon literario, una vez cristalizado, resulta muy dif\u00edcil de modificar. <strong>\u00bfQui\u00e9n puede plantear otra configuraci\u00f3n de la literatura de nuestro Siglo de Oro, por poner un socorrido ejemplo?<\/strong> En cambio, el canon \u2014en este caso los c\u00e1nones de este y del pasado siglo\u2014 todav\u00eda est\u00e1 sujeto a profundas variaciones; por eso mucho de ellos no dejan de ser c\u00e1nones ef\u00edmeros o de circunstancia, como pueden ser los propuestos por alguna revista literaria o editorial que se encarga de seleccionar el buen gusto de sus indefensos \u2014ante la catarata de nuevos t\u00edtulos\u2014 lectores.<\/p>\n<p>Es por ello, por la imposibilidad de establecer un canon occidental \u2014como perfectamente entrevi\u00f3 <strong>Harold Bloom<\/strong>\u2014, debido a los intereses ideol\u00f3gicos y de todo tipo que impiden formular un canon bajo los rectos requerimientos de <strong>Quintiliano<\/strong>, que proliferan los c\u00e1nones particulares, del homo aestheticus, que tratan de trasladar sus elecciones y su experiencia lectora a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><p>\u00abEl t\u00edtulo, Un libro para cada a\u00f1o de tu vida, ya estructura y explica por s\u00ed mismo las intenciones impl\u00edcitas que mueven a su autor\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>El libro de Fernando Bonete Un libro para cada a\u00f1o de tu vida, publicado recientemente en la colecci\u00f3n <strong>\u00abTemas de Hoy\u00bb<\/strong> de la editorial Planeta, responde a este concepto de trasladar al lector una serie de lecturas que el compendiador considera fundamentales para transitar por estos tiempos \u2014l\u00edquidos, en palabras de Bauman\u2014; es decir, para comprender las mutables claves que nos acucian y desuelan, y que ponen en riesgo nuestra humanidad.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo, Un libro para cada a\u00f1o de tu vida, ya estructura y explica por s\u00ed mismo las intenciones impl\u00edcitas que mueven a su autor, y cuya hip\u00f3tesis de trabajo me ha recordado lo que dec\u00eda <strong>Unamuno<\/strong>, respecto a esas edades de la vida en las que la poes\u00eda \u2014l\u00e9ase cualquier tipo de g\u00e9nero literario\u2014 se convierte en carne y memoria. <strong>Jaime Gil de Biedma<\/strong> opinaba igualmente que hab\u00eda ciertas edades de la vida m\u00e1s propicias que otras para la creaci\u00f3n po\u00e9tica \u2014en su caso, las situaba en la juventud y la senectud\u2014, por lo que imagino que en ellas englobaba tambi\u00e9n el impacto que, en esas edades, ocasiona la lectura de determinados libros; de hecho, Jaime Gil de Biedma se\u00f1alaba l\u00facidamente, fundament\u00e1ndose en su experiencia, que determinados libros, si no se leen a determinadas edades ya no se pueden leer nunca, o al menos de la misma manera, con las mismas transferencias. Gil de Biedma se refer\u00eda, en concreto, a los libros de la infancia y de la juventud, ya que no es lo mismo leer <strong>Los tigres de Mompracem, de Emilio Salgari<\/strong>, a los catorce a\u00f1os que a los sesenta.<\/p>\n<p><p>\u00abLa literatura, como subyace en el t\u00edtulo de este libro, tiene sus utilidades; una de ellas, quiz\u00e1 la m\u00e1s sustantiva, es la de ayudarnos a poner en orden los propios significados de nuestra vida\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>La literatura, como subyace en el t\u00edtulo de este libro, tiene sus utilidades; una de ellas, quiz\u00e1 la m\u00e1s sustantiva, es la de ayudarnos a poner en orden los propios significados de nuestra vida. Ciertos libros no son solo un manual de instrucciones para organizar las acciones proyectadas por los resortes \u2014la mayor\u00eda de las veces ocultos\u2014 de nuestro pasado, sino que act\u00faan como espejos develadores \u2014nos guste o no\u2014 de nuestro argumento vital. Por eso determinadas lecturas resultan tan transformadoras.<\/p>\n<p>Fernando Bonete realiza una arriesgada propuesta, dada su edad \u2014todav\u00eda en la treintena\u2014, para abarcar la vida de un lector hasta los setenta a\u00f1os, por lo que esta propuesta hay que tomarla como un juego literario, ya que, como el propio compendiador se\u00f1ala preventivamente: <strong>\u00abUnas pocas veces en la vida, el libro que tienes en tus manos conecta con el momento vital en que te encuentras\u00bb<\/strong> (149). Un juego en el que cada lector baraja sus propias propuestas lectoras, o echa en falta, en la exhaustiva relaci\u00f3n, algunos t\u00edtulos que considera esenciales. Y es que todos los lectores tenemos algo del Virgilio de Dante, por lo que siempre estamos dispuestos a ofrecernos como gu\u00eda a cualquier ne\u00f3fito, as\u00ed como a brindarle el mapa \u2014lleno de escabrosas dificultades\u2014 de las islas donde se ocultan nuestros tesoros.<\/p>\n<p><p>\u00abFernando Bonete te da sesenta y cuatro oportunidades para que lo sientas como un viejo amigo\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s sorprendente de estas recensiones literarias es el di\u00e1logo que se establece entre los propios libros, desde distintas \u00e9pocas y periodos, como el que se produce \u2014por no citar otros ejemplos\u2014 entre <strong>El desierto de los t\u00e1rtaros (1940), de Dino Buzzati, y Esperando a los b\u00e1rbaros (1980), de J. M. Coetzee<\/strong>, con los que puede establecerse una continuidad creativa desde el memorable poema \u00abEsperando a los b\u00e1rbaros\u00bb de Konstant\u00ednos Kav\u00e1fis. Un dialogo que se establece entre los libros y la mano que los unifica, pero en el que tambi\u00e9n interviene activamente el lector. En este dialogo que atraviesa el espacio y el tiempo se echa de menos la huella biogr\u00e1fica del propio compilador, convertido en un pudoroso cr\u00edtico literario que, si bien aborda algunos temas esenciales a trav\u00e9s de las lecturas de los libros propuestos, no cesa de ocultarse tras el tono medio de su contenida escritura.<\/p>\n<p>Las personas con inclinaciones literarias suelen mostrar sus afinidades a trav\u00e9s de los libros dilectos, algo as\u00ed como hacen los forofos del f\u00fatbol con los equipos de sus sue\u00f1os. Esa es la causa de que, cuando le preguntas a un desconocido si ha le\u00eddo <strong>Par\u00eds era una fiesta, de Ernest Hemingway<\/strong>, y responde que s\u00ed con cierto entusiasmo, le empieces a tratar no ya como a un extra\u00f1o, sino como a un viejo amigo. Fernando Bonete te da sesenta y cuatro oportunidades para que lo sientas como un viejo amigo.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor: <\/strong>Fernando Bonete. <strong>T\u00edtulo: <\/strong>Un libro para cada a\u00f1o de tu vida. <strong>Editorial: <\/strong>Temas de Hoy. <strong>Venta<\/strong>: <a href=\"https:\/\/www.todostuslibros.com\/libros\/un-libro-para-cada-ano-de-tu-vida_978-84-10293-70-0\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Todostuslibros<\/a>.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t0\/5\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t(0 Puntuaciones. Valora este art\u00edculo, por favor)\n\t\t\t\t\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 lector no ha sentido cierta impotencia ante la vastedad de una biblioteca? Nuestro tiempo es limitado y&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":123972,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,23],"class_list":{"0":"post-123971","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123971\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/123972"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}