{"id":12574,"date":"2025-07-29T21:51:07","date_gmt":"2025-07-29T21:51:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/12574\/"},"modified":"2025-07-29T21:51:07","modified_gmt":"2025-07-29T21:51:07","slug":"nuevas-melodias-en-este-viejo-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/12574\/","title":{"rendered":"Nuevas melod\u00edas en este viejo pueblo"},"content":{"rendered":"<p class=\"v-mdl-ath__p v-mdl-ath__p--2\">\nBasilio Pujante\n<\/p>\n<p class=\"v-mdl-ath__p v-mdl-ath__p--3\">\nCr\u00edtico literario, docente y escritor\n<\/p>\n<p class=\"v-mdl-ath__p v-mdl-ath__p--6\">\nMartes, 29 de julio 2025, 23:24<\/p>\n<p class=\"v-p\">Tras dos novelas brillantes y bastante largas, Diego S\u00e1nchez Aguilar cambia el paso en cuanto a la extensi\u00f3n pero no baja, m\u00e1s bien lo contrario, la calidad literaria. Si la extensi\u00f3n de &#8216;Factbook. El libro de los hechos&#8217; (2018), m\u00e1s de trescientas cincuenta p\u00e1ginas, y de &#8216;Los que escuchan&#8217; (2023), que se iba m\u00e1s all\u00e1 de las quinientas, pod\u00eda disuadir a alg\u00fan lector, con &#8216;El \u00f3rgano&#8217; (Candaya, 2025) estamos ante una novela corta m\u00e1s asequible para el p\u00fablico algo perezoso que podr\u00e1 conocer a uno de los narradores actuales m\u00e1s interesantes. <\/p>\n<p class=\"v-p\">A la brevedad de la novela debemos a\u00f1adir otros tres aspectos que alejan &#8216;El \u00f3rgano&#8217; de las dos anteriores obras del autor cartagenero: el tono, la \u00e9poca y el espacio. En aquellos libros las tramas se desarrollaban, mayoritariamente, en ciudades y en contextos contempor\u00e1neos o de un futuro cercano y acababan adentr\u00e1ndose en la distop\u00eda, lo que hac\u00eda que las novelas poseyeran una clara tendencia pol\u00edtica. Eran obras en las que S\u00e1nchez Aguilar se posicionaba claramente contra las grandes corporaciones y los gobiernos neoliberales y advert\u00eda de algunos de los males de nuestra \u00e9poca como el ecolavado de las empresas, la ansiedad que provoca en el trabajador el capitalismo o la inutilidad de las redes sociales actuales para canalizar el descontento ciudadano. En esta novela corta el autor cambia totalmente de direcci\u00f3n ofreci\u00e9ndonos una obra rural, menos pol\u00edtica que las anteriores y que se desarrolla en el pasado. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Si bien no hay ninguna referencia concreta en el libro, ni temporal ni topogr\u00e1fica ni siquiera antropon\u00edmica, podemos situarlo en un pueblo de monta\u00f1a espa\u00f1ol en alguna de las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. El hecho de que durante la narraci\u00f3n se hable de una guerra podr\u00eda llevarnos a pensar que estamos en los a\u00f1os treinta y cuarenta en Espa\u00f1a, justo antes y despu\u00e9s de la Guerra Civil; esta cronolog\u00eda estar\u00eda acorde a algunas costumbres de los protagonistas y a los oficios que se desarrollan en la peque\u00f1a localidad de la historia.<\/p>\n<p class=\"v-p\">De todas formas, m\u00e1s all\u00e1 de ese ambiente pueblerino y de esa \u00e9poca pret\u00e9rita, la historia que desarrolla va m\u00e1s all\u00e1 de su contexto y nos presenta como tema principal la culturizaci\u00f3n de un entorno rural y atrasado. Estamos ante una reinterpretaci\u00f3n del mito de la caverna plat\u00f3nico en la que un organista, el protagonista del libro, trata de llevar a la peque\u00f1a localidad de la monta\u00f1a a la que ha sido destinado, el lenguaje de Dios a trav\u00e9s de la m\u00fasica. Este ambicioso objetivo posee una gran tradici\u00f3n, citada en el libro, que entronca con las teor\u00edas de Pit\u00e1goras y tiene como referente la &#8216;Oda a Francisco Salinas&#8217; de Fray Luis de Le\u00f3n, uno de cuyos fragmentos aparece significativamente como cita inicial. <\/p>\n<p>\nEstamos ante una reinterpretaci\u00f3n del mito de la caverna plat\u00f3nico en la que un organista, el protagonista del libro, trata de llevar a la peque\u00f1a localidad de la monta\u00f1a a la que ha sido destinado, el lenguaje de Dios a trav\u00e9s de la m\u00fasica\n<\/p>\n<p class=\"v-p\">Tanto el organista como su mujer son acogidos amablemente por los habitantes del pueblo, que se agolpan en la iglesia parroquial para escuchar cada domingo al virtuoso m\u00fasico. Consigue ser bienvenido en un entorno tan cerrado gracias a que trae con \u00e9l lo que uno de los personajes define como \u00abnuevas melod\u00edas para este viejo pueblo\u00bb (p\u00e1g. 48). Todo cambiar\u00e1 tras la guerra para el pueblo pero, sobre todo, para el organista, que, sin embargo, ahondar\u00e1 en su obsesi\u00f3n por traducir esa armon\u00eda de las esferas al pentagrama y ofrec\u00e9rselo a los rudos pueblerinos mediante un concierto en el templo. La historia del organista deber\u00e1 ser reconstruida posteriormente por un hombre que llega al pueblo representando a las autoridades para esclarecer lo ocurrido en aquel rinc\u00f3n alejado de la civilizaci\u00f3n. Este hombre se convierte en el narratario del relato que sobre la estancia del organista y de su mujer en la localidad realizar\u00e1n varios habitantes del pueblo que lo conocieron. Adquiere, por lo tanto, un componente oral la historia ya que no tenemos nunca un narrador sino que son estas personas a las que escuchamos en todo momento y que se convierten, por su car\u00e1cter de relatores, en personajes de gran importancia en la historia del m\u00fasico. <\/p>\n<p>El \u00fanico amigo del organista<\/p>\n<p class=\"v-p\">El primero al que escucha (y nosotros leemos) es un herrero. El fuego adquiere un gran simbolismo en la obra, especialmente en el final, e incluso se hace un paralelismo entre el organista y Prometeo, que le rob\u00f3 el fuego a los dioses para d\u00e1rselo a los hombres, pero el papel de este personaje es, como el del tabernero, representar al colectivo de los habitantes de la localidad. Mucho m\u00e1s interesantes son tanto el Padre (el sacerdote de la parroquia) como el Maestro; arrojan ambos una perspectiva diferente a la historia del organista aunque sus relatos, como el de todos los personajes, est\u00e1n mediatizados por su participaci\u00f3n en la historia. El Maestro se presenta ante el hombre que realiza el informe como el \u00fanico amigo del organista y su mujer, la \u00fanica persona, con el sacerdote, que pudo entablar con ellos conversaciones filos\u00f3ficas en un pueblo marcado por la ignorancia y el atavismo. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Menci\u00f3n aparte merecen el Idiota y las Tres Hermanas, los otros dos personajes (este \u00faltimo colectivo) cuya voz escuchamos. El primero es un deficiente mental, despreciado por su padre (el Herrero), pero que se convierte en el confidente del organista. En un libro en el que cada frase, cada palabra casi, parece elegida tras una ardua meditaci\u00f3n por parte del autor para dotarla de una gran carga simb\u00f3lica, la forma de expresarse del Idiota (con frases breves y sencillas y transcritas sin puntuaci\u00f3n) lo distinguen del resto y recuerdan al protagonista de &#8216;El ruido y la furia&#8217; de Faulkner. Por su parte, las Tres Hermanas funcionan como una especie de coro de tragedia griega y si bien representan tres picos nevados cercanos a la localidad, act\u00faan como contrapunto, acus\u00e1ndolos de mentir, de los personajes que van relatando la historia. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Con un giro con respecto a sus anteriores obras, aunque vinculada estrechamente con &#8216;Los que escuchan&#8217; por varios elementos que la configurar\u00edan como un hipertexto del anterior, &#8216;El \u00f3rgano&#8217; es una sobresaliente novela corta que confirma el lugar preponderante de Diego S\u00e1nchez Aguilar en la narrativa espa\u00f1ola contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Comenta<\/p>\n<p>Reporta un error<\/p>\n<p class=\"v-crt__t\"> L\u00edmite de sesiones alcanzadas<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">El acceso al contenido Premium est\u00e1 abierto por cortes\u00eda del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">Por favor, int\u00e9ntalo pasados unos minutos.<\/p>\n<p>\nVolver a intentar\n<\/p>\n<p class=\"v-crt__t\">Sesi\u00f3n cerrada<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">Al iniciar sesi\u00f3n desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerr\u00f3 la \u00faltima sesi\u00f3n en este.<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">Para continuar disfrutando de su suscripci\u00f3n digital, inicie sesi\u00f3n en este dispositivo.<\/p>\n<p>\nEste contenido es exclusivo para suscriptores\n<\/p>\n<p class=\"text\">\u00bfTienes una suscripci\u00f3n? <a href=\"https:\/\/secure.laverdad.es\/login\/login.html#vca=suscribete&amp;vso=laverdad&amp;vmc=on&amp;vli=cdn-ce-link-login\" class=\"login\" data-voc-vtm-id=\"comienzoSuscripcionON\" data-voc-vtm-info=\"cdn-ce-link-login\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Inicia sesi\u00f3n<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Basilio Pujante Cr\u00edtico literario, docente y escritor Martes, 29 de julio 2025, 23:24 Tras dos novelas brillantes y&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12575,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,8712,2860,4899,23,8713],"class_list":{"0":"post-12574","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-melodias","15":"tag-nuevas","16":"tag-pueblo","17":"tag-spain","18":"tag-viejo"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12574\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}