{"id":125886,"date":"2025-09-19T19:24:09","date_gmt":"2025-09-19T19:24:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/125886\/"},"modified":"2025-09-19T19:24:09","modified_gmt":"2025-09-19T19:24:09","slug":"100-anos-del-bullying-de-le-corbusier-al-art-deco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/125886\/","title":{"rendered":"100 a\u00f1os del &#8216;bullying&#8217; de Le Corbusier al Art D\u00e9co"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"hero__tag hero__tag--arquitecture\">Arquitectura &amp; Dise\u00f1o<\/p>\n<p class=\"signature\">Por Mario Canal<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"hero__img--img\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/ebc139e90931659508ad9a8bdc7f8872.jpg\" alt=\"\"\/><\/p>\n<p>Hace 100 a\u00f1os la belleza sublime del Art D\u00e9co se expandi\u00f3 de Par\u00eds al mundo trazando un futuro esperanzador. Sin embargo, la historia termin\u00f3 coronando el programa reaccionario de Le Corbusier, que present\u00f3 un pabell\u00f3n con unas ideas radicalmente opuestas a este movimiento. Detr\u00e1s de esa visi\u00f3n estaban muchas empresas interesadas en construir en serie<\/p>\n<p>Puede que la primavera de 1925 fuera la m\u00e1s bella de la historia. Un momento de exaltaci\u00f3n est\u00e9tica sin igual que cristalizar\u00eda en el t\u00e9rmino Art D\u00e9co. Aquel a\u00f1o Par\u00eds inauguraba la Exposici\u00f3n Internacional de Artes Decorativas para reafirmar su lugar como capital mundial de la sofisticaci\u00f3n y la modernidad. El visitante pod\u00eda recorrer decenas de pabellones y arquitecturas creadas por nombres de \u00faltima hornada como <strong>Henri Sauvage y Robert Mallet-Stevens<\/strong> decoradas con muebles de \u00c9mile-Jacques Ruhlmann, Jean Dunand o Andr\u00e9 Groult que desplegaban una teatralidad futurista sin abandonar la riqueza de materiales y acabados. La prensa hablaba de un Par\u00eds transformado en teatro el\u00e9ctrico donde la prosperidad y la belleza parec\u00edan anunciar una nueva era.<\/p>\n<p>La Gran Guerra de 1914 hab\u00eda dejado cicatrices profundas y Francia necesitaba mostrar que la vida pod\u00eda volver a brillar. El crack burs\u00e1til de 1929 a\u00fan no hab\u00eda arruinado la fiesta de la alta burgues\u00eda y durante seis meses <strong>los muelles del Sena, los jardines de las Tuller\u00edas y el Cours-la-Reine<\/strong> \u2013v\u00eda paralela al Grand y Petit Palais, junto al Sena\u2013 se llenaron de estructuras y pabellones que deslumbraban al visitante. El estilo Art D\u00e9co cumpl\u00eda con todos los requisitos para ello. Su lenguaje estaba hecho de geometr\u00edas limpias, ornamentos estilizados y una idea de lujo sobrio que conjugaba tradici\u00f3n y modernidad, artesan\u00eda y tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, en medio de aquel despliegue ornamental apareci\u00f3 un objeto desconcertante. Era <strong>un volumen c\u00fabico, blanco, sin decoraci\u00f3n<\/strong>, situado detr\u00e1s del Comisariado General en una zona marginal de la feria. Se trataba del <strong>Pavillon de l\u2019Esprit Nouveuau<\/strong>, concebido por <strong>Le Corbusier<\/strong> y <strong>Pierre Jeanneret<\/strong>. Su construcci\u00f3n hab\u00eda sido aceptada con reticencias por la organizaci\u00f3n y propuls\u00f3 un agrio debate cultural sobre la belleza en la arquitectura.<\/p>\n<p>Lo que all\u00ed se mostraba era una unidad de <strong>vivienda estandarizada<\/strong>, concebida para ser repetida millones de veces. En su interior hab\u00eda sillas de tubo de los hermanos Thonet fabricadas en kit, estanter\u00edas modulares, armarios empotrados. No hab\u00eda ornamentos ni concesiones al gusto burgu\u00e9s, como en el resto de la exposici\u00f3n. Todo respond\u00eda a un programa te\u00f3rico que Le Corbusier ven\u00eda difundiendo desde hac\u00eda a\u00f1os. En 1923 hab\u00eda escrito en Hacia una arquitectura: \u201cLa casa es una m\u00e1quina de habitar\u201d. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en su manifiesto El arte decorativo de hoy \u2013que public\u00f3 justo para la presentaci\u00f3n del pabell\u00f3n\u2013, sentenci\u00f3: \u201c<strong>La decoraci\u00f3n ha muerto<\/strong>. El hombre moderno no quiere ya decoraci\u00f3n, como tampoco quiere ornamento en su ropa o en sus autom\u00f3viles\u201d. Para el franc\u00e9s, lo decorativo era un anacronismo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/f7e22c5d936e790cdb147b810e4e835d.jpg\" alt=\"\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/f21c6645c7447f8736c5c54297ba68ab.jpg\" alt=\"\"\/><\/p>\n<p>Si el Art D\u00e9co se propon\u00eda reconciliar industria y lujo, Le Corbusier proclamaba que la \u00fanica belleza leg\u00edtima era la que surg\u00eda de la proporci\u00f3n geom\u00e9trica y la pureza formal. Solo los cuadrados y los c\u00edrculos eran leg\u00edtimos. Todo lo que recordara a la naturaleza era un estorbo que hab\u00eda que dominar. En Hacia una arquitectura lo formul\u00f3 as\u00ed: \u201cLa arquitectura es el juego sabio, correcto y magn\u00edfico de los vol\u00famenes ensamblados bajo la luz\u201d.<\/p>\n<p>El pabell\u00f3n de 1925 encarnaba esa definici\u00f3n con radicalidad. Su guerra al Art D\u00e8co fue total.<\/p>\n<p>Capitalismo salvaje<\/p>\n<p><strong>Detr\u00e1s de esa visi\u00f3n estaba tambi\u00e9n el respaldo de la industria<\/strong>. Varias empresas apoyaron el pabell\u00f3n, interesadas en mostrar que la casa del futuro ser\u00eda un campo de producci\u00f3n en masa. Para Le Corbusier, \u201cla estandarizaci\u00f3n es el camino real hacia la econom\u00eda\u201d, afirm\u00f3. \u201c<strong>Hay que construir en serie<\/strong>\u201d. Esta frase implicaba un cambio de paradigma que transformaba la vivienda hac\u00eda de ella un producto industrial repetido hasta el infinito.<\/p>\n<p>Lo que en su cosmolog\u00eda era una prioridad conceptual coincidi\u00f3 con las necesidades modernas, sobre todo la emigraci\u00f3n rural a la ciudad y explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, que exig\u00edan proveer de h\u00e1bitats a un n\u00famero masivo de nuevos habitantes. Pero la puerta a la mercantilizaci\u00f3n masiva de la urbe daba tambi\u00e9n espacio a la especulaci\u00f3n inmobiliaria. Lo que Le Corbusier presentaba como racionalidad arquitect\u00f3nica deriv\u00f3 en <strong>entornos urbanos despersonalizados<\/strong>, concebidos para maximizar beneficios antes que para generar bienestar. Ese car\u00e1cter de avanzada capitalista contrastaba con la voluntad del Art D\u00e9co de preservar la dimensi\u00f3n est\u00e9tica y artesanal de la vida. Mientras Ruhlmann tallaba muebles como obras de arte, Le Corbusier defend\u00eda que la belleza deb\u00eda fundirse con la producci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/53a25dd34afb7c0026c94b8344a6bae6.jpg\" alt=\"&#13;&#10;          \"\/><\/p>\n<p>Si bien sus obras contuvieron una po\u00e9tica de las proporciones, la degeneraci\u00f3n del estilo en un minimalismo despersonalizado lo convirti\u00f3 en un programa de <strong>arquitectura sin alma<\/strong>. El Pabell\u00f3n del Esp\u00edritu Nuevo fue, en ese sentido, una aut\u00e9ntica bomba de relojer\u00eda. No explot\u00f3 en 1925, porque el certamen fue un \u00e9xito de p\u00fablico y de cr\u00edtica, centrada en la opulencia de los pabellones decorativos: ese estilo se replic\u00f3 por todo el mundo, dejando joyas que a\u00fan pueden ser disfrutadas. Pero su efecto diferido fue evidente en la Exposici\u00f3n Universal, tambi\u00e9n en Par\u00eds, de 1937. <strong>El Art D\u00e9co hab\u00eda sido arrasado<\/strong>, ya no quedaba ni rastro de \u00e9l en las arquitecturas racionalistas que casi todos los pa\u00edses presentaron en aquella convocatoria.<\/p>\n<p>Durante el Siglo XX, espoleado por las crisis y subsiguientes expansiones econ\u00f3micas, sus ideas proliferaron por todo el mundo: <strong>bloques de vivienda estandarizados<\/strong>, barrios enteros construidos en serie, planes urban\u00edsticos que conceb\u00edan la ciudad como un tablero racional. La c\u00e9lula blanca escondida tras el Comisariado General acab\u00f3 influyendo m\u00e1s en la arquitectura del siglo XX que todos los pabellones ornamentales juntos. Le Corbusier cre\u00f3 ciudades artificiales fascinantes, como Chandigarh en la India. Pero su pureza y precisi\u00f3n trascendente qued\u00f3 diluida en el beneficio econ\u00f3mico inmobiliario.<\/p>\n<p>Hoy, un siglo exacto despu\u00e9s, <strong>miramos con melancol\u00eda todo lo que tiene un aire Art D\u00e9co<\/strong>, mientras sus piezas siguen marcando r\u00e9cords en la subastas de muebles y dise\u00f1o. Le Corbusier, por su parte, despierta pasiones encontradas. Su planteamiento fue un avance al introducir la l\u00f3gica de la estandarizaci\u00f3n, haciendo de la racionalidad funcional una forma est\u00e9tica superior. Podemos encontrar en su obra una sofisticaci\u00f3n intelectual y visual, pero tambi\u00e9n al responsable de haber dinamitado ese momento de belleza sublime que de forma magistral represent\u00f3 el Art D\u00e9co.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Arquitectura &amp; Dise\u00f1o Por Mario Canal Hace 100 a\u00f1os la belleza sublime del Art D\u00e9co se expandi\u00f3 de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":125887,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,232,234,146,147,25,24,23],"class_list":{"0":"post-125886","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-design","13":"tag-diseno","14":"tag-entertainment","15":"tag-entretenimiento","16":"tag-es","17":"tag-espana","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=125886"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125886\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/125887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=125886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=125886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}