{"id":126933,"date":"2025-09-20T07:42:13","date_gmt":"2025-09-20T07:42:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/126933\/"},"modified":"2025-09-20T07:42:13","modified_gmt":"2025-09-20T07:42:13","slug":"mujeres-que-son-como-el-cardo-bellas-pero-inabordables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/126933\/","title":{"rendered":"Mujeres que son como el cardo, bellas pero inabordables"},"content":{"rendered":"<p>\u00c1speras, o que pinchan, as\u00ed son <b>algunas de las protagonistas de las novelas de Aki Shimazaki,<\/b> que hoy transitan con elegancia japonesa en una pentalog\u00eda que es una delicia, <b>\u2018La sombra del cardo\u2019.<\/b> Un libro lleno de emociones que nos involucran, pero tambi\u00e9n nos vuelven seres contemplativos de ese <b>universo de emociones org\u00e1nicas, casi vegetales.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u201cLa felicidad de las mujeres reside en el matrimonio\u201d, le hace decir la escritora Aki Shimazaki a Gor\u00f4, uno de los personajes masculinos m\u00e1s odioso de su pentalog\u00eda <strong><a href=\"https:\/\/nordicalibros.com\/product\/la-sombra-del-cardo\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">La sombra del cardo<\/a><\/strong>, recientemente aparecida, en castellano y en catal\u00e1n, gracias al cuidado editorial de N\u00f3rdica Libros.<\/p>\n<p>\u201cEn la recepci\u00f3n besaste la mano a una chica (\u2026) Es un gesto de arist\u00f3crata europeo; podr\u00edan considerarte un playboy. Tal vez eso cuadre con una chica de alterne (\u2026) Me dio verg\u00fcenza\u201d, le espeta su hija, Y\u00f4ko, a Gor\u00f4, el empresario que no puede dejar de intentar llevarse a la cama a cuanta modelo y persona de la far\u00e1ndula se cruce en su camino.<\/p>\n<p><a href=\" https:\/\/entradas.museothyssen.org\/es\/232-visita-libre\/10518-entrada-con-audioguia?&amp;utm_source=asombrario&amp;utm_medium=display&amp;utm_campaign=terrafilia&amp;utm_group=medios-online\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Thyssen-Terrafilia-Digital-00116-300x300-24SEP.gif\"\/><\/a><a href=\"https:\/\/www.uik.eus\/es\/cursos\/area-sostenibilidad&#013;&#010;\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Ihobe-Escuelas-UIK-15s.gif\"\/><\/a><\/p>\n<p>Todo est\u00e1 dicho con esta elocuencia oriental en Suisen, el gato de Gor\u00f4, la tercera de las novelas de la pentalog\u00eda, que conforman, adem\u00e1s, Azami. El club de Mitsuko, H\u00f4zuki. La librer\u00eda de Mitsuko, Fuki-no-t\u00f4. La granja de Atsuko y Maimai. El caracol de Tar\u00f4, con traducci\u00f3n de \u00cd\u00f1igo J\u00e1uregui.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/category\/el-asombrario-recicla\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Banner-animado_Ecovidrio_El-Asombrario_23_300x300.gif\"\/><\/a><\/p>\n<p>En este libro, los personajes dejan las cosas claras, las transparentan en nimios gestos y di\u00e1logos al paso en cualquier situaci\u00f3n cotidiana, en reflexiones que seguramente hemos tenido alguna vez, pero que no sabr\u00edamos mencionar con la belleza ni las espinas de un cardo, y menos con la elegancia negra y fucsia del que ilustra la portada.\u00a0<\/p>\n<p>Las descripciones de ambiente dif\u00edcilmente contengan banalidades. Aqu\u00ed solo hay m\u00e9dula y signo: \u201cAnochece. Mi hijo duerme. En la cocina, mi madre ve la televisi\u00f3n mientras confecciona un estuche de l\u00e1pices con un bonito tejido. S\u00f3crates, nuestro viejo gato, est\u00e1 tumbado junto al acuario, en el que nadan peces tropicales. Bosteza. Yo acabo de ducharme y tengo ganas de fumar. Cuando abro la puerta del balc\u00f3n que da al patio trasero, S\u00f3crates se dirige lentamente hacia ella. Mantengo la puerta abierta para que salga \u00e9l tambi\u00e9n (\u2026) S\u00f3crates vuelve a bostezar. Tiene ya quince a\u00f1os. Me viene a la mente el rostro de Sh\u00f4ji, mi antiguo amante. Fue \u00e9l quien le puso el nombre de S\u00f3crates al gatito que encontr\u00e9 a la orilla del r\u00edo (\u2026) Una peque\u00f1a columna de ceniza cae de mi cigarrillo. Cuento mentalmente el n\u00famero de hombres con los que he salido e intento recordar el rostro de cada uno (\u2026) Y al cabo de un momento, murmuro: \u2018Da igual\u2019. Cada vez que echo la vista atr\u00e1s, me doy cuenta de que Sh\u00f4ji sigue ocupando el puesto m\u00e1s importante\u201d, leemos en la segunda novela. Precisamente, en H\u00f4zuki, la voz del narrador en primera persona la lleva Mitsuko, quien en la primera novela es una protagonista, pero contada en tercera persona.\u00a0<\/p>\n<p>Este es el perfecto juego de Shimazaki, que nos seduce en cada l\u00ednea, trenzando biograf\u00edas y demostr\u00e1ndonos cu\u00e1n relativos son los puntos de vista. Si en la primera novela la historia de amor parece hablar de un furibundo romance hecho de sentimientos correspondidos, la segunda da a entender que nunca las intensidades del amor son equitativas, ni las visiones del lugar que ocupa el otro\/la otra, compartidas. As\u00ed, la ficci\u00f3n contiene la verdad de los encuentros entre seres humanos.\u00a0<\/p>\n<p>Comprender la complejidad del cardo (azami, en japon\u00e9s), la altura que alcanza cuando nos tapa, tras una buena temporada de lluvias, y la fragilidad que adquiere cuando cruje, en verano, seco y a punto de desvencijarse y rasparnos los pies\u2026 Esta es la sensibilidad que alcanza la narradora con una prosa totalmente accesible, que se bebe como agua limp\u00edsima, que es concisa, poco adjetivada, vegetal casi. La polisemia de las palabras japonesas le pone poes\u00eda a su prosa: por ejemplo, kit\u00f4 significa oraci\u00f3n y, tambi\u00e9n, Physalis. A la madre de la librera le gusta porque es cristiana; la librera ha bautizado as\u00ed su tienda, porque el t\u00e9rmino designa un fruto protegido por p\u00e9talos, que le recuerda a un ser muy querido.\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el l\u00edmite de p\u00e1ginas de cada novela se parece a los de las estaciones del a\u00f1o. Sabemos que se aproximan los finales, porque ninguno dura m\u00e1s de cien (d\u00edas o p\u00e1ginas). Pero todo contin\u00faa, al fin y al cabo, transformado, desde otra perspectiva.<\/p>\n<p>Shimazaki naci\u00f3 en Gifu, Jap\u00f3n, en 1954, y vive en Montreal, Canad\u00e1, desde 1981; de ah\u00ed que escriba en franc\u00e9s desde la d\u00e9cada de los 90. De ah\u00ed que la contundente Agota Kristof \u2013una autora que tampoco escribe en su lengua materna\u2013 sea una de sus escritoras de referencia. En su pa\u00eds de acogida, Canad\u00e1, ha recibido numerosos premios y es reconocida en el \u00e1mbito franc\u00f3fono; sin embargo, su escritura suena profundamente enraizada en los paisajes sociales y naturales de su lugar de nacimiento. Shimazaki se nos aparece como un alma profundamente japonesa en el uso de las met\u00e1foras, en la sutil sencillez con que describe las relaciones y los caracteres humanos, en las alegor\u00edas y las figuras con que hace jugar org\u00e1nicamente los v\u00ednculos y las personas con las flores, sus tallos, su sombra, sus especificidades biol\u00f3gicas y los misterios a los que pueden abrirle paso al lector.<\/p>\n<p>\n\tRelacionado\n<\/p>\n<p class=\"entry__author-title\">Sobre el autor<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/author\/analiaiglesias\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><br \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/analia-iglesias_avatar-96x96.jpg\"  class=\"avatar avatar-96 photo\" height=\"96\" width=\"96\" decoding=\"async\"\/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/author\/analiaiglesias\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><strong>Anal\u00eda Iglesias<\/strong><\/a><\/p>\n<p>Anal\u00eda Iglesias es escritora y periodista en temas de g\u00e9nero, derechos humanos, ciencia, medio ambiente y cultura. Coordin\u00f3 durante cinco a\u00f1os el blog Eros de El Pa\u00eds y es coautora de los  libros \u2018Lo que esconde el agujero: el porno en tiempos obscenos\u2019 y \u2018Te puedo: la fantas\u00eda del poder en la cama\u2019, ambos publicados por Editorial Catarata. Escribe biograf\u00edas sobre mujeres en la Historia y difunde la obra documental de realizadoras africanas. Como ensayista, se acerca a la afectividad de la \u00e9poca con la necesidad de indagar en las pulsiones sexuales y en la funci\u00f3n que cumplen en la actual sociedad de consumo. En Twitter <a href=\"https:\/\/twitter.com\/@analiaigles\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">\u2018@analiaigles\u2019<\/a><\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/elasombrario.publico.es\/author\/analiaiglesias\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">\u00bfQuieres leer m\u00e1s art\u00edculos de este autor?<\/a><\/p>\n<p>\t\t\t\t<script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00c1speras, o que pinchan, as\u00ed son algunas de las protagonistas de las novelas de Aki Shimazaki, que hoy&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":126934,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[41155,224,146,147,25,24,41156,225,23],"class_list":{"0":"post-126933","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-aki-shimazaki","9":"tag-books","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-la-sombra-del-cardo","15":"tag-libros","16":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=126933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126933\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=126933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=126933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=126933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}